2 | Tunte a Cruz de Tejeda
2 · TUNTE – CRUZ de TEJEDA (17,5 KMS)
La Etapa 2 del Camino de Santiago de Gran Canaria comienza en la localidad de Tunte, emplazada en la cuenca del Barranco de Tirajana. Hoy nos espera un exigente ascenso en la primera parte de la jornada con más de 800 metros de subida acumulados en unos 9 kilómetros.
Para ello nos introducimos de inicio por una calzada de piedra que discurre por el Parque Natural de Pilancones adaptándose al dibujo de los abruptos barrancos que descienden del Morro de la Cruz Grande y Morros del Pinar. Las rampas nos llevan al Mirador Degollada de la Cruz Grande, observatorio al que no damos uso por la mala climatología. El ambiente velado por la niebl complica todavía más el tránsito en el siguiente tramo: El Paso de La Plata.
Esta una obra de ingeniería se creó a finales del siglo XIX para facilitar el paso de ganaderos y comerciantes para salvar la exigente orografía y mejorar, de esta forma, las comunicaciones entre el norte y el sur de la isla.
El duro tramo finaliza en el Llano de Pargana, una falsa planicie que continúa remontando las cumbres hacia la Degollada de Los Hornos a 1.719 m de altura.
Ya en el Parque Rural Nublo la climatología nos da un tregua para realizar un tendido descenso entre distintas zonas de acampada rodeada de pinares.
Durante el transcurso de los pasos obtendremos vistas a la Caldera de Tejeda con el Roque Bentayga protagonizando el centro de las miradas. Por su parte, el roque que da nombre a este parque se resistirá a mostrarse en toda la etapa por culpa de las nubes.
El viento y la niebla complican de nuevo el viaje, hecho que invita a refugiarnos en el Centro de Interpretación Degollada Becerra.
Finalmente, con mal tiempo forzamos la llegada a la meta de hoy, Cruz de Tejeda, aunque pernoctaremos en Tejeda para disfrutar de una tarde más relajada y turística.
DESCARGAR EL TRACK DE LA RUTATunte
Hola amig@s!
Buenos días desde Tunte, localidad del municipio de San Bartolomé de Tirajana en la Isla de Gran Canaria.
Las vistas desde el alojamiento en el que hemos pernoctado vaticinan un clima complicado para esta segunda etapa del Camino de Santiago.

Al este entre la confluencia de los Barrancos de Tunte y de Agualaunte Tunte se alza la Montaña de los Ramos con su cota más alta a los 975m.
Por los tejados de la urbe se adivina la espadaña de la Iglesia de San Bartolomé, que ya vimos en la jornada anterior.
Hacia sus cercanías nos dirigimos para tomar el desayuno en el establecimiento la Panera de Tunte. En este intervalo de tiempo, la mezcla de luz del sol y agua trata de darle mejor cara al día pintando un arcoiris para nosotros.
Salida de Tunte hacia el cementerio

Tras el desayuno, salimos de Tunte por su cara sudoccidental en ascenso, tomando la Calle San Juan que deja el cementerio de la urbe a la izquierda.

Pronto las señales nos ponen en el contexto del Camino de Santiago. El arcoiris parece formar parte de esta señalización que nos dirige por unas vegas de pastos y cultivos.

A continuación, nos introducimos en una calzada de piedra.
Por el Parque Natural de Pilancones
Por aquí, empezaremos a afrontar las exigentes rampas que hacen frente a los escarpes de la barrera rocosa de El Roquillo, a unos 1050 metros de altura.
Esta orografía pertenece a las estribaciones septentrionales del Parque Natural Pilancones. El nombre de Pilancones viene de las pozas de agua naturales que se forman tras el viaje de los cauces por los abruptos barrancos.
Un paisaje heredado del proceso de formación volcánica de esta isla hace millones de años.

El pino canario
Como se observa, el pino canario es una de las especies arbóreas más predominantes. Algunos incendios provocaron que muchos de los que vemos hoy sean jóvenes, producto de la repoblación. Sin embargo, dentro del parque se ha llegado a identificar algún ejemplar de más de 500 años de antigüedad, como el Pino de Pilancones, hoy ya desaparecido.

Las pendientes entre el 12 y el 20 % de inclinación y el zigzagueo del trazado van sometiendo los escarpes bajo nuestros pies.
Caminando entre barrancos
Tras superar El Roquillo la pendiente se suaviza unos metros. Esta circunstancia nos permite progresar con mayor rapidez por el serpenteo que hace el recorrido para salvar los encajonados barrancos. Estos pliegues descienden de los ricos Morro de la Cruz Grande y Morros del Pinar, con 1.539 y 1.512 metros de altitud respectivamente.

Mientras avanzamos oteamos los pequeños núcleos de población que se adaptan a los relieves orográficos que descienden desde los Riscos de Tirajana. Es el caso del lugar de El Sequero, con viviendas dispuestas en la altiplanicie de Los Lomillos.
Por su parte, la luz del sol aparece con intermitencia abriéndose paso entre la marea de nubes, proyectando sus haces de luz sobre algunos actores del paisaje. La lluvia hace las veces de cortinas del escenario.

A continuación, en la zona del Barranquillo del Agua la ganancia de altura nos despeja al norte las vistas hacia el Barranco de Tirajana. Al este, en cambio, la cara septentrional de Tunte parece querer esconderse entre la masa de pinares.
La primera parte de esta exigente subida está llegando a su fin. El carril calzado de piedras nos guía por los colores ocres y herrumbrosos de la tierra y los matices verdes de la vegetación. Los tramos escalonados ayudan a salvar rápidamente algunas inclinaciones.
Mirador Degollada de la Cruz Grande
Los fenómenos meteorológicos apenas dan tregua: por un lado ahora es el viento el que azota con fuerza y por otro, la niebla, que nos impide disfrutar de las vistas del Mirador Degollada de la Cruz Grande, hito al que no tardamos en llegar en la carretera GC-60.

Ruta de La Plata
Por tanto pasamos por alto este observatorio y enlazamos rápidamente con el camino Ruta de La Plata. Esta vía vuelve a empinar el perfil encarando la arista meridional que baja desde el Morro de la Conejera, rodeando en principio una propiedad privada.
La senda navega por la cara oriental de esta loma lo que nos brinda panorámicas a la depresión del Barranco de Tirajana. Desde nuestra posición podemos divisar la carretera GC-60 enfrentándose a las ondulaciones de la orografía para dirigirse a los lugares de El Sequero, Hoya García, Perera y Tunte.

Por su parte, las cumbres que nos rodean aparecen y desaparecen como entes espectrales ante los caprichos velados de la niebla.
Por el Parque Rural Nublo
Al poco, el camino se asienta sobre la propia cresta de la arista lo que nos permite otear también la vertiente occidental de la misma, perteneciente ya al Parque Rural Nublo. La cuenca hidrográfica del Barranco de Chira es lo más próximo que podemos dominar con la mirada debido a lo encapotado del ambiente.

Sin embargo, es la cuenca de Tirajana lo que vuelve a protagonizar los siguientes pasos ya que el trazado regresa por momentos a la cara oriental de este perfil.
Flanqueando el Morro de la Conejera
Espectaculares son los Riscos de Tirajana, declarados Monumento Natural en 1994 y originados por importantes procesos erosivos a lo largo de millones de años.
Uno de ellos, el risco del Morro de la Conejera, de 1.613 metros de altura, se interpone entre nosotros. Sin embargo, el trazado lo rodeará por sus escarpes occidentales.

El viento, las amenazantes paredes verticales y el paraje fantasmagórico nos envuelve en un ambiente sobrecogedor. Casi dan ganas de dar media vuelta.

Por aquí, las cortinas de nubes nos dan acceso al Barranco de los Ahogaderos, un afluente del Chira, y por donde se dispersan algunas propiedades cercanas al lugar de La Plata.
Paso de La Plata
Precisamente, La Plata, es el nombre que también recibe el paso que muy pronto vamos a encarar y que promete emociones fuertes.
Ante nosotros, una obra de ingeniería empedrada originada a finales del siglo XIX que tenía como objetivo facilitar el paso de ganaderos y comerciantes para salvar la exigente orografía y mejorar, de esta forma, las comunicaciones entre el norte y el sur de la isla.
Es un tramo duro, empinado y sinuoso que acumula un desnivel de subida de 160 metros en apenas 600 metros de recorrido. El trazado discurre entre los afloramientos del Punzón del Paso y El Risco de las Carapachas.
Afrontarlo en estas condiciones es estremecedor. Subimos sin apenas visibilidad y solo la verticalidad del trazado y la aparición fantasmal de algunos riscos nos da el contexto de lo que estamos atravesando.

Llano de Pargana
El Paso de la Plata termina por fin en el Llano de Pargana, un firme rocoso que desdibuja el camino en ciertas zonas. La ayuda de algunas señales y la guía del track gps nos echan una buena mano.
Después, el firme se intercala con algunos tramos calzados de piedra al cobijo de masas de pinares intermitentes. Por aquí estamos remontando el Barranco de Tirajana aunque en esta zona también recibe el nombre de Cañada de las Cuevas de Pargana. Esta depresión discurre a caballo entre el Parque Rural Nublo y la Reserva Natural los Marteles.
Cruceiro de Pargana
A unos 1.650 metros de altitud encontramos un cruceiro, símbolo inequívoco del camino de peregrinación Xacobeo. De alguna forma, es un faro que ilumina este día tan gris.

El camino continúa hacia el norte por la cañada que ahora se precipita por la vertiente oriental del cerro Alto de las Fuentecillas.
Con estos datos estamos dando por finalizada la primera parte de la etapa, con unos 9 kilómetros en continuo ascenso.
Degollada de los Hornos
El Barranco de Tirajana va a finalizar en la cota de la Degollada de los Hornos, a 1.721 metros de altitud. Este punto geográfico también hace de límite entre los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Tejeda.
Para nosotros también será el lugar en el que realizaremos un pequeño tentempié para reponer fuerzas. Y por increíble que parezca, el sol también recobró algo de energías para menguar el monopolio de las nubes.

Ante nosotros se abre la depresión conformada por los Barrancos de los Hornos y de Tejeda y sus perfiles orientales por los que discurre nuestro camino.
Reanudamos la marcha realizando el descenso por la vertiente septentrional de la Degollada de los Hornos.
Parque Rural Nublo
Por aquí nos metemos de lleno en el Parque Rural Nublo, uno de los Espacios Naturales Protegidos más grande y poblado de Gran Canaria. Se sitúa en el centro y sudoeste de la isla y cuenta con gran variedad de hábitats naturales ya que su perímetro abarca desde las cumbres más altas de la isla hasta llegar al propio mar.
Sobre los 1.500 metros de altitud, como ahora nos encontramos son las masas de pinares las que dominan estas cotas, muchas de ellas productos de la repoblación.

Zona de Acampada de Bailico
Tras 800 metros de descenso el sendero se empareja con la carretera GC-600 en la Zona de Acampada de Bailico. Nos encontramos prácticamente en el centro de la isla, en un lugar que también ha sido catalogado como Reserva de la Biosfera.
Retamas, gamones blancos, magarzas de la aldea y morgallanas tiñen de color este recorrido, siendo la última especie la que acapara mayor protagonismo.
Llanos de la Pez y Pargana
A continuación, cruzamos la GC-600, acción que también nos coloca en el lado norte del Barranco de los Hornos. Este implica al mismo tiempo el ascenso de un repecho que nos introducirá en los Llanos de la Pez y Pargana, justo donde se emplaza la infraestructura del Campamento El Garañón.
Este espacio cuenta con más de 20 cabañas, comedor, instalaciones deportivas y material necesario para actividades en la naturaleza.
Rodeamos el complejo para 200 metros más tarde tomar un nuevo desvío que nos dirige por otro Área de Acampada, este conocido con el nombre de Corral de los Juncos.
Por aquí terminaremos de llanear entre pinares para salir a un espacio abierto tapizado de retamas.
Vistas al Roque Bentayga
Las nubes que andan deambulando por encima de los 1.700 metros nos dejan vislumbrar lo que hay debajo de ellas. En este punto saltan a la vista algunas de las formaciones rocosas más emblemáticas de la Caldera de Tejeda.

Más adelante, junto a las propiedades de una Granja Corral podremos seguir disfrutando del Roque Bentayga de 1.414 metros de altitud, o de la Montaña de Altavista de 1.376 metros.

Por su parte, pegados a esta ladera oriental oteamos el lugar de Galindo, el Barrio de Cruz Blanca y algunas viviendas de la localidad de Tejeda.
Avanzando un poco más alcanzamos a un señor que se había descolgado de un grupo perteneciente a una Asociación de Senderismo.

Con él recorremos los escarpes occidentales de la Montaña del Andén del Toro.Sus laderas aparecen plagadas de la planta endémica cañaheja blanca, también llamada zanahoria de cumbre.
Centro de Interpretación Degollada Becerra
Y con este hombre también sufrimos un empeoramiento repentino del tiempo. Es lo que tiene la climatología de alta montaña.
Con este panorama encontramos refugio en el Centro de Interpretación Degollada Becerra, un complejo que proporciona información sobre la biodiversidad de la región, los esfuerzos de conservación y las actividades sostenibles que se llevan a cabo en la reserva.



También ofrece vistas espectaculares a los antiguos volcanes y formaciones rocosas que caracterizan la zona, pero lamentablemente la meteorología no deja ver un pimiento. Así que nos conformamos con ver las fotografías que se exponen en los paneles interpretativos del centro.
Además, podemos ser testigos de un muestrario de los tipos de roca volcánica que conforman la isla.
Mirador Degollada Becerra

A la salida del complejo se ubica el Mirador Degollada Becerra pero hoy sus funciones son completamente inútiles. Con este clima, lo que nos apetece es alcanzar cuanto antes nuestro objetivo de hoy. Por tanto, aligeramos la marcha siempre atentos al viento y a los firmes de terreno que puedan resultar deslizantes.
De repente, en la cara occidental de la Montaña de la Almagria, las nubes nos abren una nueva ventana a la Caldera de Tejeda. Su localidad homónima parece reposar plácidamente en las laderas del barranco al cobijo del Roque Bentayga.

Cruz de Tejeda
Sin embargo las embestidas del viento nos devuelven a la realidad y nos presiona para meter la 5ª marcha para concluir esta etapa. Por fortuna, la meta de hoy, Cruz de Tejeda ya apenas dista a unos 500 metros.
Terminamos de descender por la vertiente septentrional de la Montaña de Almagria para entrar en el lugar flanqueando unos establecimientos hosteleros que dan a la carretera GC-150.
Cruceiro de Cruz de Tejeda

En la otra orilla de la vía se encuentra el cruceiro que da nombre a este sitio. Este hito artístico se coloca en la confluencia de antiguos caminos que ya eran utilizados por aborígenes, ganaderos, comerciantes y viajeros.
La cruz actual es del 1971, diseñada por el escultor Santiago Santana y labrada en piedra gris de Tinoca. Este monumento viene a sustituir otra cruz que fue derrumbada por un temporal en 1970.
Un Cristo crucificado y motivos vegetales decoran el anverso y el reverso de la cruz. Por su parte, en el capitel se observan escenas escultóricas del entierro de Cristo y la Ascensión del Señor.
Este hito se sitúa entre el Parador Cruz de Tejeda, inaugurado en 1945 y el Restaurante Asador Grill de Yolanda, justo donde nos pegamos un homenaje para celebrar la consecución de la etapa.
Tejeda
Finalmente, tomamos una guagua para dirigirnos a Tejeda, lugar en el que tenemos reservado nuestro alojamiento.

Este pueblo cuyas viviendas se adaptan a la abrupta orografía de su barranco homónimo es uno de los más turísticos de la zona. Sus casas blancas de arquitectura tradicional canaria con tejados rojizos permiten pintorescos paseos por la urbe. Además, prácticamente toda localidad es un perfecto mirador al volcánico valle en el que se yergue la atalaya del Roque Bentayga.
En cambio, durante el día de hoy no ha sido posible contemplar el Roque Nublo, risco que da nombre a este Parque Rural. Las nubes de mayor altura se han empeñado en ocultarlo sobre el risco La Fogalera.
Escultura Mantilla Canaria
Esta montaña la podemos ver mientras admiramos la obra urbana “Mantilla Canaria”, inaugurada en 2018 y creada por el escultor Abraham Cárdenes.
Iglesia de Nuestra Señora del Socorro
La iglesia del pueblo está advocada a Nuestra Señora del Socorro y fue construida en 1931 para sustituir a la anterior que desapareció víctima de un incendio. Su interior alberga la imagen de un Cristo del siglo XVII.

En la plaza aledaña hay una fuente presidida con el escudo del municipio y posee tres caños que se derraman sobre piezas con forma de concha. Nosotros las tomaremos como un guiño al símbolo jacobeo de la vieira.

Hoy hemos comprobado que el Camino de Santiago de Gran Canaria puede mostrar un carácter indomable, la misma personalidad que reflejan las espectaculares cumbres y depresiones que han ido forjando esta isla con el tiempo.
Tan fascinante como sobrecogedora.
Hasta la próxima!


























