Barranco de Azonfe
CAMINO de GRAN CANARIA,  CAMINO DE SANTIAGO,  SENDERISMO

3 · CRUZ de TEJEDA – GÁLDAR

 

3 · CRUZ de TEJEDA – GÁLDAR (22 KMS)#

La Etapa 3 del Camino de Santiago de Gran Canaria comienza en la localidad de Cruz de Tejeda, lugar ubicado en la cara oriental de la Caldera de TejedaLas vistas a los pintorescos riscos de los Roques Nublo y Bentayga nos harán compañía mientras recorremos estos perfiles de vértigo. A continuación, tras el Mirador de la Degollada de las Palomas hacemos frente al último descenso de relevancia de la etapa y que nos colocará a la espalda de la Montaña de los Moriscos. Tomamos la cara norte de esta montaña para despedimos de la Caldera de Tejeda e iniciar un largo tramo descendente que empieza entre masas de pinares. Al poco, el camino nos saca de arboleda para colocarnos en el Monumento Natural Paisaje Protegido de Las Cumbres donde destaca el perfil volcánico del Montañón Negro y la Caldera de los Pinos de Gáldar. Desafortunadamente no pudimos ver la caldera ya que el camino nos dirige por el empinado Barranco del Sao.

 
Después, las señales nos dirigen por una de las crestas de los Lomos del Pavoncillo, conocidos también como «la pequeña Irlanda de Gran Canaria» debido al verde tapizado de pastizales.

Pasamos por el Área Recreativa del Monte Pavón y seguimos descendiendo entre pistas asfaltadas y de zahorra flanqueando cortijos y pequeñas entidades de población de carácter rural.

Llegados al Barranco de Anzofe nos incorporamos a un incómodo sendero que discurre pegado a los muros verticales de la cara occidental de la Montaña de Guía. Tras superarlo, atravesamos la localidad de Anzo y unas vegas de cultivos agrícolas y viveros de flores para introducirnos finalmente en la ciudad de Gáldar, donde nos aguarda la Iglesia de Santiago de los Caballeros.

DESCARGAR EL TRACK DE LA RUTA

Tejeda#

Buenos días amig@s desde la localidad de Tejeda, en la Isla de Gran Canaria.

Los primeros rayos de luz ya empiezan a bañar los bastiones rocosos que despuntan de esta inmensa caldera volcánica en la que nos encontramos.
 

Vistas al Roque Bentayga desde Tejeda
Vistas al Roque Bentayga desde Tejeda
 
Entre los iniciales que se aprecian tras descorrerse la sábana de la sombra tenemos al singular Roque Bentayga de 1.414 metros de altitud. Después se irán descubriendo el resto de cumbres que rodean esta fantástica depresión así como las resplandecientes viviendas encaladas de la urbe.

Hoy sí, al sur, podemos otear el Roque Nublo sobre la cima del risco La Fogalera.

Esta pintoresca peña que se yergue a unos 1.800 metros sobre el mar da nombre al Parque Rural en el que nos situamos y constituye uno de los monumentos naturales más emblemáticos de Gran Canaria.
 

Vistas al Roque Nublo desde Tejeda
Vistas al Roque Nublo desde Tejeda
 
Antes de retomar el camino nos metemos un goloso desayuno entre pecho y espalda para luego ir en busca de la parada de guaguas, donde encontraremos el transporte que nos llevará a Cruz de Tejeda, justo donde finalizamos la jornada anterior.

Cruz de Tejeda#

Una vez aquí, nos incorporamos a la carretera GC-150 para dirigirnos hacia el norte rodeando el Parador. Justo en este complejo hotelero hay un magnífico mirador que no os podéis perder.
 

Vistas desde el Mirador del Parador de Tejeda
Vistas desde el Mirador del Parador de Tejeda
 
Los clientes que disfruten de la piscina aterrazada no solo tendrán vistas al Barranco de Tejeda, sino también al Atlántico y a la cumbre del Teide, en Tenerife.

Espectaculares panorámicas que hoy se muestran más generosas con nosotros en comparación con el día de ayer, donde el día estuvo velado por la niebla.

Nada más salir del Parador de Tejeda tomamos un sendero que nos coloca en la vertiente oriental de la caldera. Todo este tramo va a suponer un continuo balcón a la depresión volcánica, con panorámicas incluso mejores a las que hemos obtenido en el mirador ya que vamos a continuar ascendiendo durante unos dos kilómetros.
 

Ascenso por la vertiente oriental de la Caldera de Tejeda
Ascenso por la vertiente oriental de la Caldera de Tejeda
 
El paisaje solo se verá interrumpido por algunas masas de pinares dispersas, sobre todo por las que aparecen en la cara sur del Monte Constantino.

La Orante#

Al liberarnos de ellas tras duras pendientes nos asalta una llamativa formación rocosa. Su curiosa figura nos recuerda a una mujer rezando, por eso nosotros la llamaremos “La Orante”.

Quizá esté dando gracias por poder disfrutar diariamente de estas bellas estampas. Suertuda.
 

Piedra de La Orante y Montaña de los Moriscos a la derecha
Piedra de La Orante y Montaña de los Moriscos a la derecha
 
A medida que vamos avanzando la cadena montañosa se ve dirigiendo débilmente hacia el noroeste lo que nos permite abrir un poco más las vistas al flanco meridional de la caldera, allí donde el Barranco de Tejeda desciende de la Presa de los Hornos.

Continuamos perfilando el Monte Constantino mientras miramos al oeste, a la verticalidad de la Montaña de Los Moriscos, de 1.772 metros de altitud. El Camino irá por la espalda de aquella cota, momento en el que ya perderemos la referencia de este valle. Aquellos senderistas ya se dirigen hacia allí.

Mirador Degollada de las Palomas#

Para disfrutar por última vez del Barranco de Tejeda contamos con el Mirador Degollada de las Palomas, observatorio al que llegamos luego de tomar un pequeño tramo por la carretera GC-150.
 

Vistas desde el Mirador de la Degollada de Las Palomas
Vistas desde el Mirador de la Degollada de Las Palomas
 

Transitando la vertiente septentrional de la Montaña de los Moriscos#

Después, reanudamos la marcha para realizar el último ascenso de relevancia de la etapa. Un florido tojo y masas de pinares nos van abriendo paso hacia la vertiente septentrional de la Montaña de los Moriscos.

Nos despedimos por tanto del Barranco de Tejeda para dar paso a los que se derraman hacia el norte de la isla. Entre la foresta ya se empiezan a ver estampas hacia aquella dirección en la que adivinamos el Pico Osorio en el municipio de Teror o El Picacho, situado en el de Arucas.
 

 
Al poco coronamos la subida a unos 1.700 metros de altura para comenzar el largo tramo descendente que nos llevará a las proximidades de Gáldar.

En principio seguimos dirigiéndonos hacia el oeste por la cara norte de la Montaña de los Moriscos entre grandes masas de espigados pinares. Desde el Barranco del Andén por el que ahora nos asomamos podemos observar algunos perfiles del Paisaje Protegido de las Cumbres y el litoral por donde se distribuyen las viviendas de Las Palmas de Gran Canaria.

Montañón Negro#

Navegaremos un poco más hacia occidente hasta la siguiente encrucijada, que nos orienta al norte. Por aquí iremos saliendo de la frondosidad de los pinos hasta dar con un espacio abierto con grandes protagonistas: por un lado, más cercano a nosotros al este, observamos el perfil del Montañón Negro de unos 1.666 metros de altura. Este es uno de los últimos volcanes aparecidos en la Isla de Gran Canaria.
 

Montañón Negro
Montañón Negro
 
Por otro lado, al noroeste despunta La Montañeta de 1.442 metros de altura, y más alejada, la Montaña de Tamadaba de 1.443 metros.

Dejaremos el Montañón Negro a nuestra derecha a medida que descendemos. Al poco cruzamos la carretera GC-150 para bordear la loma de la Montaña del Capitán y colocarnos posteriormente en un tramo de tierra volcánica.
 

Vistas a La Montañeta y a la Montaña de Tamadaba
Vistas a La Montañeta y a la Montaña de Tamadaba

Caldera de los Pinos de Gáldar#

Justo detrás del monte enfrentado a nosotros se emplaza la Caldera de los Pinos de Gáldar, un cráter de unos 300 metros de diámetro originado hace unos 3.000 años. Al nordeste, tras el Pico Osorio, La Isleta de Las Palmas, su Playa de las Canteras y su entramado urbano se empiezan a ver con mayor claridad.

Descenso por el Barranco del Sao#

A continuación, las señales del camino vuelven a cruzar la GC-150 para incorporarnos al Barranco del Sao. Y escasos metros más tarde es la pista GC-21 la que se interpone entre nuestros pasos.

Por aquí evitaremos visitar la Caldera de los Pinos de Gáldar ya que estamos recorriendo su espalda meridional. Una lástima porque se encontraba muy próxima. A veces el desconocimiento juega en contra aunque nos abre la oportunidad de regresar a la isla en el futuro para descubrir las cosas que nos quedaron pendientes.

Tanto la Caldera de los Pinos de Gáldar como el Montañón Negro están recogidos como Monumento Natural dentro del Paisaje Protegido de Las Cumbres.
 

Descenso por el Barranco del Sao
Descenso por el Barranco del Sao
 
Este tramo de bajada por el Barranco del Sao es uno de los más empinados de la jornada así que apretamos bien el abdomen y estamos atentos a las pisadas para cuidar tobillos y rodillas.

Llegados a la siguiente encrucijada la pendiente se suaviza en una loma en la que el camino va cresteando entre el Barranco del Sao, que se hunde a la izquierda y el Barranco Gusano, a nuestra derecha, todavía muy oculto entre la arboleda.

Por tanto, el paisaje invita ahora a divisar el precioso valle en el que el Sao va serpenteando la orografía hasta llegar a los pies de la Montaña de Tamadaba, donde unirá su curso al Barranco de Agaete.
 

Vistas al Barranco del Sao
Vistas al Barranco del Sao
 
Al poco, las vistas se abren hacia la otra vertiente de la cresta, hacia el Barranco de Gusano. También obtenemos una perspectiva más amplia del monte que atravesaremos a continuación, conocido como los Lomos de Pavoncillo.
 
Vistas al Barranco de Gusano
Vistas al Barranco de Gusano

Cruz de Galeote#

Por aquí se alza la Cruz de Galeote, un hito realizado en hormigón que sirve de referencia para los senderistas que recorren estos parajes. A este entorno tapizado de verdes pastizales se le conoce también como “la pequeña Irlanda de Gran Canaria”.

Estas colinas delimitadas por muros de piedra han estado ligadas desde antiguo a rutas dedicadas al pastoreo, sobre todo explotadas por el ganado ovino.

Por su parte, la cresta que recorremos también traza una línea imaginaria limítrofe entre dos municipios. De un lado, a la derecha, el municipio de Santa María de Guía de Gran Canaria. Al otro lado, a la izquierda, el municipio de Gáldar.
 

 

Área Recreativa del Monte Pavón#

También por aquí finalizaremos nuestro paso por el Paisaje Protegido de Las Cumbres, justo cuando lleguemos al Área Recreativa del Monte Pavón. Para alcanzar esta infraestructura debemos tomar sin equivocarnos la carretera GC-702.

Al cabo de unos cientos de metros encontramos un mojón kilométrico jacobeo junto al Área Recreativa que nos indica la distancia que nos resta hasta nuestro destino.

Un nuevo mojón nos saca del asfalto para incorporarnos a una pista de zahorra que salva el perfil de la Montaña del Lance. Desde el Barranco de la Capellanía, situado a su izquierda, podemos apreciar una vista lejana de la ciudad de Gáldar y el enorme Pico de la Atalaya que se alza sobre ella.
 

 
Todavía queda un trecho para llegar allí así que las indicaciones hacen bien en animarnos.

Bordeando la Montaña Buenaventura#

El camino progresa ahora entre parcelas rurales. Metros después se incorpora a otro tramo asfaltado que transita las laderas de la Montaña Buenaventura, de 1.135 metros de altura.

Esta pista poco transitada nos ofrece buenas panorámicas al paisaje de campiña que se disemina por una gran variedad de barrancos. Como marco de fondo tenemos el azul del Atlántico.
 

Zonas de campiña rural. Gáldar al fondo a la izquierda
Zonas de campiña rural. Gáldar al fondo a la izquierda
 
Entre las áreas de pastizales hay otras dedicadas a la agricultura donde la patata, los viñedos y frutales aparecen como los cultivos principales.

Por el Barranco de la Culata#

Continuamos descendiendo para cruzar ahora la carretera GC-710 y seguir progresando por el lugar de El Perdigón. Una nueva bifurcación nos asoma al Barranco de La Culata, depresión que se precipita al Barranco de Agaete, valle que flanquea la Montaña de Tamadaba.
 

Vistas al Barrando de La Culata
Vistas al Barrando de La Culata
 
Y de nuevo, el trazado nos orienta hacia Gáldar poniendo a nuestra disposición nuevas panorámicas.

Descenso por las laderas del Acebuche#

El siguiente tramo rodeará la Montaña del Acebuche por diferentes tipos de firmes. Lugares como La Degollada, La Ladereta o Las Casillas son los que dejaremos atrás antes de incorporarnos a la carretera GC-220.

El Saucillo#

Por esta pista de escaso tráfico nos introduciremos en El Saucillo, nombre que proviene del barranco del mismo nombre que antaño estaba poblado de Sauces.

En esta localidad podremos realizar un reconfortante almuerzo en el Bar Restaurante Pepe. Con esto llegamos de sobra a Gáldar.
 

 

Barranco de Anzofe#

Reanudamos la marcha por la GC-220 afrontando el descenso por la cara oriental del Barranco de Anzofe. Por esta depresión de terreno iremos directos hacia Gáldar, por lo que apenas perderemos de vista la localidad.

Las señales evitan los serpenteos más peligrosos de la carretera acortando distancias por caminos entre cortijos. La hora de la siesta se respira en alguno de ellos.
 

Flanqueando algunos cortijos
Flanqueando algunos cortijos

Tegueste#

Al poco llegamos al lugar de Tegueste, un emplazamiento de marcado acento rural y ganadero que exhibe ante nosotros el buen estado de salud de sus campos. Una empinada y zigzagueante pendiente desciende a la zona meridional de la aldea regresando con ello a la GC-220.
 

Campos de Tegueste
Campos de Tegueste
 
El asfalto nos dirige otros cientos de metros colina abajo hasta incorporarnos a un sendero por la vega de Hoya Viciosa. Gáldar se acerca.
 
Vegas de Hoya Viciosa
Vegas de Hoya Viciosa

Hoya de Pineda#

Cruzamos la GC-220 por última vez para introducirnos en las arterias de Hoya de Pineda. Este asentamiento posee viviendas a modo de casas cueva que se distribuyen por las laderas del Barranco de Anzofe.

No nos extraña que el gran peñasco de la Montaña de Guía albergue muchas de ellas.
 

Hoya Pineda en las laderas de la Montaña de Guía
Hoya Pineda en las laderas de la Montaña de Guía

Paso por las laderas de la Montaña de Guia#

A continuación, las señales nos invitan a recorrer un tramo algo comprometido. Hay advertencias en las que se prohíbe el paso en caso de lluvias o fuertes vientos.

Y es que el sendero se encuentra excavado a los pies esta pared vertical que en algunas ocasiones parece que se nos echa encima. Con mala climatología lo más normal es que el paso por aquí resulte peligroso debido a posibles desprendimientos y escorrentías.
 

Paso por las laderas de la Montaña de Guía
Paso por las laderas de la Montaña de Guía
 
 

Anzo#

Una vez superado el intervalo más incómodo de este tramo el camino se introduce en las arterias del lugar de Anzo. Su entramado urbano también se adapta a las laderas occidentales que descienden de la Montaña de Guía aunque poco a poco, el desnivel va suavizando la inclinación de su pendiente.

Y así, el Barranco de Anzofe termina descansando en una amplia vega en la que una serie de empresas explotan las tierras para el cultivo hortofrutícola y la producción de flores y plantas ornamentales.
 

Explanada agrícola con vistas a Gáldar y a La Atalaya
Explanada agrícola con vistas a Gáldar y a La Atalaya
 
Al fondo, se yergue la roca de origen volcánico de La Atalaya, con unos 433 metros de altura. Sus faldas meridionales se ven asfixiadas por el conglomerado urbanístico de Gáldar, bien adaptado a la pendiente.

Dirigiendo la mirada al oeste de la ciudad, sobre los tejados, se alzan las torres de la Iglesia de Santiago de los Caballeros, el destino final de nuestro viaje.

Breve introducción a Gáldar#

Mientras nos vamos acercando a la ciudad atravesando estas vegas, os contamos que Gáldar tiene una rica historia que se remonta a la época prehispánica. Fue uno de los principales centros políticos y culturales de los antiguos canarios, donde residían los guanartemes, jefes aborígenes de la isla.
 

 
Tras la conquista europea en el siglo XV, Gáldar mantuvo su relevancia como núcleo administrativo y agrícola, destacando por sus cultivos de caña de azúcar, plátano y tomate.
Con el tiempo, se consolidó como un centro urbano de gran importancia en el norte de Gran Canaria. Hoy, Gáldar combina su legado histórico con una vida cultural activa, siendo un referente patrimonial y artístico en la isla.

Gáldar#

Una vez que pasamos por debajo de la Autovía CG-2 nos adentramos en la urbe tomando las calles Mercedes Delgado y del Hospital. Luego conectamos con la Calle Real de San Sebastián que terminará descansando en la Carretera Bajada Guayarminas.

Monumento a las Guayarminas#

Un representativo monumento de 4 metros de altura creado en 1979 por el artista Juan Borges inmortaliza a estas tres princesas de la historia de la isla.
 

 
Mural
Mural
 
Moviéndonos hacia el oeste buscamos la Calle Capitán Quesada, arteria del casco antiguo de la ciudad que hoy exhibe un aspecto primaveral cargado de fantasía. Se trata de la quinta edición del evento “Gáldar en Flor”, donde miles de flores y plantas y composiciones artísticas adornan esta vía que nos dirigirá a la Plaza de Santiago.

Plaza de Santiago#

Este espacio de identidad local y encuentro social está rodeado de araucarias y los laureles de Indias. Una hermosa fuente se levanta en el centro del complejo. La plaza se construyó en la segunda mitad del siglo XIX, adaptando la que ya había a la nueva organización urbana y sobre todo a la monumentalidad de la Iglesia de Santiago de los Caballeros, templo donde concluye este Camino de Santiago.
 

 

Iglesia de Santiago de los Caballeros#

La iglesia se empezó a levantar en el año 1.778 y entre los materiales principales de construcción se empleó la piedra de cantería dorada de Gáldar, una roca volcánica resistente al desgaste.
 

Iglesia de Santiago de los Caballeros desde la Plaza de Santiago
Iglesia de Santiago de los Caballeros desde la Plaza de Santiago
 
En el cuerpo central, la figura del famoso Apóstol nos recibe desde la hornacina del frontón.

Damos un rodeo al recinto exterior para comprobar cómo los pilares del edificio se salvan del encalado aplicado a los muros de sillares. A la espalda del edificio, un banco-libro homenajea a uno de los autores literarios conocidos más antiguos de Gran Canaria.

Ya en el flanco meridional admiramos una de sus torres que manifiesta un claro corte neoclásico aunque con pequeñas pinceladas barrocas. Del mismo modo, por esta fachada sur realizamos el acceso al templo para ser testigos de su planta rectangular dividida en tres naves, con 36 pilares que sostienen las bóvedas de medio cañón.
 

 
El Altar-Mayor lo preside un Tabernáculo-Templete neoclásico que alberga la imagen de un Cristo Resucitado. La estructura se corona con la talla de un Cristo Crucificado.
Sobre el templete, en el crucero, se sitúa la cúpula donde advertimos una vidriera del siglo XIX que exhibe una Cruz de Santiago.

En los muros laterales se pueden disfrutar de otras vidrieras, como una muestra la figura de Santiago Peregrino.

Retablos gemelos#

Por su parte, aunque la iglesia contiene numerosas capillas y elementos que merecen una visita más pausada, nos detendremos en los retablos gemelos de estilo neoclásico y construidos en 1.866.

El primero de ellos corresponde a la Capilla- Camarín de la Inmaculada Concepción. La estructura del retablo es de madera, aunque pintada para simular el mármol. La imagen de la Virgen es del artista José Juan Pérez.

En cambio, el segundo retablo, alberga la talla del patrón de la iglesia. Es la imagen ecuestre de Santiago de los Caballeros, obra realizada en el siglo XVII por la escuela sevillana.
 

 

Oficina de Información Turística#

Drago tricentenario#

Para dar por concluido este viaje nos dirigimos a la Oficina de Información Turística, alojada en el edificio del siglo XVIII de las Casas Consistoriales. Merece la pena asomarse al claustro para admirar el impresionante Drago tricentenario que parece reclamar más espacio para expandirse. Se dice que es el ejemplar más antiguo de su especie en toda la isla.
 

 
Entre sus ramificaciones podemos descubrir el dibujo de la Vieja Regañona, una obra realizada por una niña en 1.913 con la que pretendía exorcizar el árbol para liberarlo del alma de una mujer tenida por bruja, y que según la leyenda, su espíritu habitaría en el drago tras su muerte.

Salón de Plenos#

En una de las estancias de este claustro se encuentra el Salón de Plenos, con un pintoresco mural pictórico denominado “Exvoto de la sangre” elaborado por Raúl Mendoza y Marta Moreno. Su variada temática representa una alegoría a la historia e identidad del pueblo canario, a la mezcla de culturas entre la originaria aborigen y la castellana heredada tras la conquista de las islas.
 

Mural Exvoto de la Sangre en el Salón de Plenos
Mural Exvoto de la Sangre en el Salón de Plenos
 
Y ahora nos preguntamos, ¿no será que realmente fueron estas islas las que conquistaron al ser humano? Para nosotros, desde luego, Gran Canaria ya tiene reservado un huequito en nuestros corazones y todo gracias a este apasionante viaje del Camino de Santiago.

Hasta la próxima!

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

De Rutas y Sendas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.