Dejando atrás Caión
VÍA CÉLTICA

CAIÓN – BUÑO

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Salimos de Caión enfilando el litoral por la Playa de Salseiras.

Tras el lugar de Leira el trazado asciende entre helechos y algún travieso toxo para ofrecernos fantásticas vistas al litoral de Leira y Arnela.

Después nos separamos de la costa para encarar el Paraje Natural de Baldaio por su espalda donde para disfrutar de estampas a las marismas, laguna y barrera dunar.

Una vez que almorzamos en Razo llega la exigencia del Monte Neme que en sus primeros tramos deja panorámicas espectaculares al litoral de Razo y Baldaio.

El ascenso, que sigue por una cómoda pista forestal, nos brinda la oportunidad de visitar unas azuladas lagunas producto de antiguas explotaciones mineras.

Luego realizamos el descenso hasta llegar al agradable entorno rural de Leiloio donde realizaremos los últimos kms para llegar a Buño, enclave de importante tradición alfarera.


Caión

Hola amig@s!
Nos encontramos en Caión, en su puerto, donde intentamos emular a aquellos peregrinos que arribaban desde el mar para iniciar esta ruta de la Vía Céltica.

Puerto de Caión
Puerto de Caión

Este complejo, que está orientado hacia el este para protegerse de los vientos noroccidentales, se cierra de manera natural por el saliente A Pinaza.

Antaño tuvo un esplendoroso pasado comercial basado en la captura de la Ballena Franca aunque hoy se dedica a la pesca artesanal, de cerco y al marisqueo. El pulpo y el percebe son sus piezas estrella.

Puerto de Caión
Puerto de Caión

Nos dirigimos a la Plaza Eduardo Vila Fano donde advertimos la apertura del bar Plaza Caión, que nos viene muy bien para realizar el desayuno. Es de los pocos que ofrece tostadas con café en horas tempranas.

En esta plaza también vemos por un lado un monolito con fuente levantado en 1986 y por otro lado, la Iglesia de Santa María del Socorro, que visitamos el día anterior.

Playas de Arnela y Salseiras

Rebasando su frontal noroccidental damos a la Playa de Arnela por el paseo marítimo. Este arenal es el más urbano de todos ya que sigue la línea de viviendas hacia el norte, hasta los salientes de Puntas das Olas y da Insua.

Playa de Arnela
Playa de Arnela

Hacia el sur la orilla también se ve salpicada de afloramientos rocosos y sinuosas paredes erosionadas en las que poder asomarnos para gozar de este entorno. Esta zona más virgen y abierta es también conocida como Playa de Salseiras o de Caracoleiro.

El día encapotado no acompaña mucho para disfrutar de estos alicientes, pero esto no parece incomodar a ciertos habitantes del lugar.

Nosotros a calzarnos las mochilas, que hay un buen número de kilómetros que recorrer.

Playa de Salseiras
Playa de Salseiras

Santuario de los Milagros

Salimos de Caión por su calle Lama, que flanquea la Playa de Salserias y por la que advertimos al sur, el Santuario de los Milagros, templo al que trasladan en romería a la Virgen de los Milagros cada domingo anterior al 8 de septiembre.

Recordad que la imagen de esta Virgen la pudimos ver el día previo en la Iglesia de Santa María del Socorro.

Vistas a la torre campanario del Santuario de los Milagros
Vistas a la torre campanario del Santuario de los Milagros

El camino continúa perfilando las faldas del Monte de Figueirido, describiendo el litoral hacia el saliente de A Curviña. Caión, su península y sus playas se dominan todavía mejor desde aquí.

Perfilando el Monte de Figueirido
Perfilando el Monte de Figueirido

Pronto la perderemos de vista aunque todavía hay rincones desde donde poder disfrutar buenas panorámicas. Lugares que también son aprovechados para la pesca submarina o la captura de crustáceos. Aunque a mayor distancia, el Santuario de los Milagros se adivina ahora en su totalidad.

Ascenso por Pedra Pequena

Atentos al siguiente hito, el saliente de A Curviña. Justo a su altura hay un sendero que nos saca de la pista e inicia un ascenso por el monte Pedra Pequena. A falta de la futura y correcta señalización de la Vía Céltica, nos valemos del track de la Asociación Costavales para no despistarnos.

Saliente de A Curviña
Saliente de A Curviña

Las pendientes de hasta el 16 por ciento de inclinación ganan rápidamente altura. Helechos, toxos y brezos dominan la madreselva de un terreno que a duras penas mantiene los trabajos de desbroce, ya que la humedad y las lluvias intermitentes hacen crecer rápidamente sus especies naturales.

Ganando altura por Pedra Pequena
Ganando altura por Pedra Pequena

En la zona conocida como Pedra de Hería se suman al catálogo las traicioneras zarzas, de amargas espinas pero de dulces frutos. Para combatir esta planta os recomendamos realizar la ruta en pantalones largos.

Leira

Una vez que llegamos al techo de la subida comenzamos el descenso hacia el lugar de Leira. Si nos asomamos un poco se aprecia su playa homónima y la conocida como Arnela, que finaliza en el saliente de Punta Mortaza.

Accedemos al núcleo urbanizado de Leira por su parte superior por una calle con una coqueta manifestación de hórreo de tipo coristanco. Descendiendo un poco más, el recibimiento al lugar nos lo da un cruceiro y un letrero de piedras.

En el lugar de Leira
En el lugar de Leira

Otra construcción etnográfica gallega que podemos advertir es el Palomar, o “Pombal” realizado a modo de torre cilíndrica rematada con un tejado cónico.

El camino continúa descendiendo por los dominios del Rego das Chanceiras, caudal del que este viejo lavadero/abrevadero puede que tome sus aguas.

Saboreamos la sosegada atmósfera de Leira que queda atrás antes de encarar otro duro repecho.

Ascenso por Monte dos Matos

De nuevo, el itinerario nos saca de la vía principal para adentrarnos en otro sendero campestre, este por el Monte dos Matos. Las pendientes al 18 por ciento de inclinación abren un buen balcón hacia Leira y su playa.

Ascenso por Monte dos Matos
Ascenso por Monte dos Matos

Por aquí rebasaremos la cota de los 100 metros sobre el nivel del mar, momento en el que iremos cresteando entre helechos hasta alcanzar unos alojamientos turísticos.

Las vistas a esta zona de litoral van mejorando conforme avanzamos y llegará el momento en el que podamos dominarlo todo.

Vistas a las Playas de Arnela y Leira
Vistas a las Playas de Arnela y Leira


 

Los arenales de Leira y de Arnela llegan a conectarse con la marea baja y al ser espacios alejados de grandes urbes y menos accesibles, conforman playas prácticamente vírgenes y de bajo nivel de ocupación.

Playa de Arnela
Playa de Arnela

Al oeste divisamos la costa de Baldaio y de Razo, un paraje que nosotros afrontaremos por el interior. Si queréis ver nuestro paso por la orilla os dejamos el momento en el siguiente vídeo:


 

En esta ocasión, tras flanquear la Playa de Arnela debemos dirigirnos al sur, no sigáis de frente como nosotros con los despistes.

A Imende

Corregido el rumbo nos internamos en descenso en las callejuelas del lugar de A Imende donde rápidamente nos va dirigiendo a las vegas fértiles de las Marismas de Baldaio.

Calle de A Imende
Calle de A Imende

Por aquí alternaremos pistas de asfalto con otras de zahorra jalonados unas veces entre parcelas de pastos y cultivos y otras por vegetación silvestre y áreas de arboleda.

También advertimos los solares residenciales en torno a la carretera DP-1916, vía que cruzamos para seguir avanzando por un patrón paisajístico similar.

 

Rebordelos

Sin duda un intervalo de perfil llano y de cómodo firme que muy pronto nos dejará a las puertas de Rebordelos. El lugar nos recibe con un Cruceiro tipo “de Cruz”, con cuatro peldaños cuadrangulares y un fuste octogonal.

Algo más adelante hay otro crucero que cumple otra función, todo hay que decirlo, aunque no deja de tener su gracia.

Unos metros después, salimos de la carretera principal para callejear por Rebordelos y ser testigos de algunos hitos de su arquitectura, como un palomar, con «vecinos» que han preferido salir a tomar un rato el fresco.

Hórreo y Palomar en Rebordelos
Hórreo y Palomar en Rebordelos

Iglesia de San Salvador de Rebordelos

Por su parte, varias casas más tarde, damos con la Iglesia de San Salvador, templo de una sola nave y sobria en ornamentos exteriormente.

Iglesia de San Salvador de Rebordelos
Iglesia de San Salvador de Rebordelos

No se sabe muy bien su origen pero su construcción se llevó a cabo a base de sillares irregulares y mamposteria.

Adosado al muro sur está la Sacristía y detrás de la espadaña cuelga otra campana datada en el año 1888.

Iglesia de San Salvador de Rebordelos
Iglesia de San Salvador de Rebordelos

Rodeando al templo se advierten buenos ejemplos de caserones de arquitectura tradicional unas reformadas y otras no tanto, aunque conservan preciosos elementos que por su temática pueden estar ligados a la Iglesia.

Detalles de arquitectura
Detalles de arquitectura

Salimos de Rebordelos conectando de nuevo con la carretera principal que nos lleva a cruzar por un puente el Río do Rapadoiro, uno de los afluentes del Rego de San Miguel, este último gran aporte de agua a la Laguna de Baldaio antes de desembocar en el Atlántico.

Parroquia de Lema

Por esta vía continuamos dejando atrás el núcleo de Sambade para luego entrar en la Parroquia de Lema. La carretera DP-1915 corta la trayectoria, pero solo hay que cruzarla con precaución para retomar el rumbo.

Paraje Natural de los Humedales de Baldaio

Este intervalo de asfalto está carente de arcén, aunque es escaso en tráfico y gana puntos por el entorno en el que se desenvuelve, el Paraje Natural de los Humedales de Baldaio. Con escasos metros de altura conseguidos llegamos a advertir parte de su valioso sistema dunar.

Paraje Natural de las Lagunas de Baldaio
Paraje Natural de las Lagunas de Baldaio

Apenas perderemos de vista unos momentos este ecosistema mientras avanzamos, un espacio que no hace demasiados años estuvo en conflicto con empresas dedicadas a la extracción de arena que provocaron serias alteraciones negativas en la orografía afectando a flora y fauna.

Afortunadamente en la década de los 90 del pasado siglo la justicia ayudó a la protección de estos humedales favoreciendo con ello los trabajos de recuperación medioambiental.

Paraje Natural de las Lagunas de Baldaio
Paraje Natural de las Lagunas de Baldaio

O Igrexario

Desde luego, las viviendas del lugar de O Igrexario se emplazan en un sitio de estampas envidiables; algunas de ellas, aunque en ruinas, seguro que muy pronto tienen nuevos nombres y apellidos.

Iglesia de San Cristóbal de Lema

Añadiendo pasos por la arteria principal del lugar damos con la Iglesia de San Cristóbal de Lema.

El aspecto actual de su única nave y espadaña de dos vanos es de estilo barroco aunque los orígenes del templo se remontan al siglo XII, de factura románica.

Sobre la portada adintelada y decorada con friso se abre una hornacina con la imagen de San Cristóbal con su báculo y llevando al niño Jesús.

A la entrada hay una serie de tumbas de las que desconocemos su procedencia y también, muy cerca, más orientada al norte, vemos esta vieja pila bautismal.

Del románico parece ser que se conserva algo de la cabecera, o ábside, donde se adivina una saetera ciega. En el interior hay elementos más evidentes, como su arco triunfal o unos canecillos en el muro sur que hoy no se ven al incorporarse el cuerpo de la Sacristía.

Castrillón

Reanudamos la marcha afrontando ahora el ascenso que conforma la cara occidental del valle del Rego da Senra en cuyo altozano se emplaza el lugar de Castrillón. Entramos en las calles de este núcleo a través de un sendero agrícola y, en principio, nos sorprende la alta concentración de hórreos por metro cuadrado que aquí se despacha.

Luego, también acongoja la siguiente pendiente, pero el premio que se consigue al superarla merece el esfuerzo: el Mirador de Santa Irene.

Capilla de Santa Irene

Capilla de Santa Irene
Capilla de Santa Irene

Previo a echar un vistazo a las panorámicas nos recibe la Capilla de Santa Irene, edificio emplazado en este lugar desde el siglo XVIII ya que antes, a finales del siglo XVI el templo se situaba junto a las marismas. Y antes que todo eso, esta cima era ocupada por un antiguo castro, de ahí el nombre Castrillón.

Mirador de Santa Irene

Mirador de Santa Irene
Mirador de Santa Irene


Y ahora sí, nos asomamos a este balcón con vistas al Paraje de Baldaio con casi 12.000 hectáreas de extensión que están incluidas en la Red Natura 2000 y también forman parte de la Zona de Especial Protección para las Aves, ZEPA Costa da Morte.

El escultor Fabián Lage nos recuerda con su obra “Nebria das Dunas” que debemos seguir cuidando este valioso paraje natural.

Nebria das Dunas de Fabián Lage
Nebria das Dunas de Fabián Lage

A escasos metros se planta un Cruceiro de tipo “de Crucifijo”, que destaca por los remates achaflanados de los brazos de la cruz y el paño mecido por el viento.

Al oeste en el horizonte, la costa malpicana con sus inconfundibles Islas Sisargas.

Siguiendo esta dirección encontraremos otro singular mirador al entorno de Baldaio.

Mirador Banco al Atlántico

En el mismo hay un banco donde una señora se ha hecho dueña de un espacio, a ver quién la mueve de ahí. Tampoco vamos a importunar su momento zen, donde parece estar deleitándose con la brisa que le llega del Atlántico.

MIrador el Banco al Atlántico
MIrador el Banco al Atlántico

O Outeiro y As Areas

El camino continúa dejando atrás el lugar de O Outeiro y encarando otro pequeño ascenso hacia las viviendas de As Areas. En el recorrido no dejamos de admirar las propiedades privilegiadas de algunos vecinos con su parcelas y hórreos asomados al mar.

Paso a paso, metro a metros vamos alejándonos del paraje de Baldaio.

Fuente en As Areas
Fuente en As Areas
As Areas
As Areas

Cambre y Cambrelle

La siguiente urbe a travesar es Cambre que aprovecha una rotonda para plantar un pequeño cruceiro. También hay un hórreo que no pasa desapercibido por disponer de su propio balcón.

Tras Cambre llegan las casas de Cambrelle y a la salida comenzamos a ver las del lugar de Arnados, perteneciente a la parroquia de San Martiño de Razo.

Arnados

Para llegar allí descenderemos por el valle del Rego de Pardiñas alternando pistas de diferente naturaleza. En Arnados se encuentra la Playa de Razo, pero hoy no disfrutaremos de ella ya que solo tendremos tiempo para realizar el almuerzo.

Almuerzo en Bar O Codo
Almuerzo en Bar O Codo

 

Acenso al Monte Neme

La segunda parte de la jornada encara el ascenso al Monte Neme donde tendremos que pasar de 0 a 350 metros de altitud en unos 6 kilómetros aproximadamente.

La salida de Arnados la realizamos por el interior donde encontramos una fuente (Fuente de San Martiño) que aprovechamos para combatir las calores.

Razo da Costa

Los primeros 600 metros de esta subida son relativamente suaves.

Capilla de Santa Mariña de Razo

Nos llevan al lugar de Razo da Costa, donde se alza la Capilla de Santa Mariña de Razo. Una placa sobre el marco de la entrada nos delata que fue construida en el año 1948, y que después fue rehabilitada en el 2013.

Capilla de Santa Mariña
Capilla de Santa Mariña

El trazado asoma ahora al Atlántico, con vistas cada vez mejores al litoral. Que os podemos decir, nos encanta soñar y jugar a imaginarnos que poseemos una de estas casas que disfrutan diariamente de espectaculares panorámicas a Razo y a Baldaio.

A pie también las disfrutamos, solo que ahora tenemos que sufrir un poco, ya que nos esperan los tramos más exigentes. Rampas entre el 11 y el 18 por ciento de inclinación nos van adentrando en el monte perdiendo de vista la costa conforme la espesura va ganando terreno.

Vistas a Razo y Baldaio con la ganancia de altura
Vistas a Razo y Baldaio con la ganancia de altura


Adentrándonos en el monte
Adentrándonos en el monte

Las Señales del Camino

La parte positiva es que se agradece la sombra que aportan pinos y eucaliptos. Y tras 20 kilómetros de recorrido damos con las primeras señales del Camino.

Curiosamente las encontramos a la entrada del Concello de Malpica de Bergantiños, lo que es indicativo de las diferencias en el nivel de implicación de unas entidades gubernamentales con otras para apoyar y dar a conocer la Vía Céltica.

En esta etapa hay trabajo por hacer en materia de señalización, pero estamos seguros que pronto se pondrán manos a la obra.

Por nuestra parte, decir que estamos encantados con esta señalética, realizada de manera artesanal por oleiros de Buño. Son preciosas, miedo nos da que pronto sean víctimas del pillaje.

Monte Neme (Lagunas)

Estas señales continuarán dirigiéndonos correctamente por este ascenso que pronto nos planteará una visita opcional para añadir al recorrido.

Como veis, nosotros decidimos hacerla. Será un desvío de ida y vuelta que añadirá 1,5 kilómetros más al total de la etapa y la primera mitad, la ida, es todo hacia arriba.

El final del ascenso se empieza a intuir cuando se dejan ver las manipulaciones del terreno víctima de antiguas excavaciones.

Y es que la industria minera explotó el lugar desde 1915 para extraer wolframio y estaño, y a partir de 1980, cuarzo y arena.

Lagunas del Monte Neme
Lagunas del Monte Neme

El agua de la lluvia ha aprovechado para almacenarse en las oquedades de las excavaciones y además se ha valido de las disoluciones químicas de los minerales para adquirir este bonito color turquesa.

Piscinas artificiales a las que algunos no han podido resistirse a darse un baño, pese a ser perjudicial para la salud.

Lagunas del Monte Neme

Nosotros nos conformamos con verlas desde la distancia, al igual que todo el paisaje que se domina desde esta cima. Impresionantes vistas al Chan do Monte, Cambre y a la costa malpicana, las mismas que pudieron disfrutar los habitantes del posible castro que antaño ocupaba este lugar.

No muy lejos de aquí también hay un Crómlech no exento de leyendas populares atribuidas a unas Brujas. Historias populares que ayudan a enaltecer el misticismo de estas cotas.

Lagunas del Monte Neme

Deshacemos los pasos de esta visita para reconectar con el Camino.

Los próximos dos kilómetros van a consistir en un cómodo descenso entre pinos, eucaliptos y robles para ir saliendo de los dominios del Monte Neme y volver a la civilización.

A Trémoa y A Pedrosa

Las primeras viviendas que salen al paso son las de A Trémoa y A Pedrosa, dos entidades de población contiguas una a la otra que pertenecen a la Parroquia de Leiloio.

Campiña de Leiloio
Campiña de Leiloio

Por aquí recuperamos el asfalto, pero prácticamente discurre por carriles vecinales y otros que atraviesan la campiña sin paso de vehículos, salvo algún tractor rumbo a sus labores.

Campiña de Leiloio
Campiña de Leiloio

Iglesia de Santa María de Leiloio

Estampas rurales en Leiloio
Estampas rurales en Leiloio

El tránsito por aquí es cómodo y apacible, regalándonos gustosas estampas labriegas hasta el siguiente hito monumental de interés, la Iglesia de Santa María.

El edificio se ve precedido por un Cruceiro que presenta un pousadoiro o una especie de Peto de Ánimas en su cara norte. Estas estructuras se usaban para depositar limosnas para así honrar a las almas que están en el purgatorio.

Singular es la cruz, donde el rostro de Jesús sustituye a su cuerpo crucificado. El reverso carece de talla y pueden verse inscripciones en el capitel.

Por su parte, el templo es orígenes románicos aunque el edificio actual es una reconstrucción realizada entre el siglo XVIII y principios del XIX. El cuerpo de la torre adornado con pináculos de remates esféricos parece que es posterior, del año 1946.

La Iglesia es de planta de cruz latina y nos recibe en su entrada una imagen de Santa María colocada en una hornacina. Al interior nos podemos pasar, pero intentamos colar alguna captura por la puerta entreabierta.

Apenas llegamos a ver los capiteles románicos del arco triunfal, pero sí podemos adivinar las imágenes de la Virgen, San Antonio y San Roque.

Solo unos metros después de reanudar la marcha llegamos a otra encrucijada donde se alza otro hito de carácter religioso. También dispone de un peto de ánimas y sorprende en una de sus caras la imagen de una Piedad, donde resaltan los grandes volúmenes de la Virgen a diferencia del cuerpo de su hijo al que sostiene.

Las señales vuelven a girar al oeste donde no desaprovechamos para dar el último vistazo al templo de Leiloio.

Vistas a Santa María de Leiloio
Vistas a Santa María de Leiloio

Buño

A continuación cruzaremos dos puentes: el primero de ellos sobrevuela la carretera AC- 418 y el segundo salva el paso del Río de Vaa, momento en el que afrontamos un pequeño ascenso para ir introduciéndonos en las calles de Buño.

En esta localidad se sabe de la existencia de la “Ermita – Hospital de Santa Catalina” que acogía a los peregrinos que llegaban a las costas de Bergantiños.

Tradición alfarera de Buño

Buño es una villa de larga tradición alfarera. Está documentada la dedicación a este oficio desde el siglo XVI y a lo largo de las centurias su cerámica ha ganado fama por la calidad de sus barros y sus piezas.

En el año 2007 la «Asociación Oleira de Buño» recibió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes. De los más del centenar de obradoiros que existieron a principios del siglo XX hoy solo quedan en activo unos 15.

Pieza de cerámica en una tienda de Buño
Pieza de cerámica en una tienda de Buño

En una de las tiendas nos muestran por un lado los diferentes tipos de de barro con los que trabajan y por otro lado, las sencillas herramientas con las que lo manipulan, aparte del arte de manejar el torno.

Bajo la Iglesia de San Esteban hay una placa dedicada a este oficio.

Iglesia de San Esteban de Buño

La construcción de este templo está fechada entre los siglos XVI y XVIII a base de piedra de mampostería aunque su fachada principal está hecha de sillares. Hay detalles que delatan el estilo barroco, como la ornamentación que enmarca la hornacina de entrada en la que se coloca el santo.

Por su parte, la espadaña de dos vanos dispone de cornisas y columnas que le otorgan un estilo más clásico.

Del exterior destacamos también los cuerpos laterales que se le adosan a la nave central.

Y nada más amigos, un último Cruceiro nos dirige hacia los pasos finales de esta jornada en la que hemos conocido los primeros kilómetros de la variante de la Vía Céltica que parte desde Caión.

Panel informativo en Buño
Panel informativo en Buño

Hasta la próxima!

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