Alferce a Barranco do Demo
ALFERCE – BARRANCO do DEMO (10,5 KMS)
El sendero de Alferce – Barranco do Demo transcurre en la Sierra de Monchique en el Algarve portugués.
Partimos desde la Iglesia de San Román de Alferce para dirigirnos al lugar de Alto de Baixo.
Las bonitas estampas a las estribaciones septentrionales de la sierra amenizan los primeros tramos de ascenso.
Alcornoques, eucaliptos, robles, la variopinta flora y la roca plutónica de la sienita aderezan los flancos del recorrido por el Monte da Serra.
Después nos adentramos por los dominios del valle conformado por el Barranco do Demo. Por aquí atravesaremos el asentamiento de una comunidad abierta y haremos compañía a un par de cauces tributarios del barranco que nos vigorizan con sus pequeñas cascadas, pozas y rápidos.
A continuación subiremos al Cerro do Castelo de Alferce para visitar los restos de un antiguo poblado fortificado musulmán y un mirador con amplias vitas a la cuenca hidrográfica de la Ribeira de Odelouca.
La ruta avanza en descenso hasta llegar a las Pasarelas del Barranco do Demo. Esta infraestructura nos permite atravesar la depresión de terreno mediante plataformas de madera y un fascinante puente colgante.
Finalmente, regresamos a Alferce rodenado su extrarradio entre pastos y cultivos de cítricos.
✅Esta ruta estuvo perfectamente organizada por Paulo Carvalheiro, CEO de la 🌐 Empresa de Animación Turística 100 Bússola.
No os perdáis sus redes sociales para conocer próximos eventos.
Alferce
Hola amig@s!
Os saludamos desde Alferce, localidad del concelho de Monchique situada en la región del Algarve Portugués.
Nuestro amigo Paulo Carvalheiro, CEO de la empresa de Animación Turística 100 Bússola ha organizado hoy una interesante ruta a la que no hemos querido faltar.
Iglesia de San Román
Nada más comenzar a caminar ya nos asalta la infraestructura de la Iglesia de San Román. Su apariencia actual está muy reformada pero conserva elementos de su portada original, como el arco ojival apuntado gótico muy probablemente del siglo XV o principios del XVI pues contiene detalles que recuerdan al estilo manuelino.
De arte manuelino también es la imagen del patrón que se conserva en el interior del, pero tendremos que esperar otro momento para verla, cuando encontremos la iglesia abierta.
Los que no esperan son los de este variopinto grupo que con ilusión empiezan a salir de la localidad por la Rúa Dr. António Baptista da Silva Coelho.

Mural de Alferce
Alferce nos despide con una vivienda rodeada por un mural que exhibe algunos de los valores patrimoniales de la freguesía. Entre ellos destacamos la saca del corcho de los alcornocales, oficio tradicional que forma parte del sector económico de la zona.
Alto de Baixo
Tras recorrer unos 500 metros al sur por la carretera M1073 viramos al oeste para introducirnos en la pequeña población de Alto de Baixo. Su situación elevada nos permite otear al norte las viviendas de Alferce y las estribaciones septentrionales de la Sierra de Monchique.

Las recientes y generosas lluvias acaecidas dan trabajo a las inteligentes canalizaciones que sacan partido de la caída del desnivel. Agua que a buen seguro será aprovechada en diferentes cometidos.
Entre senderos de largo y pequeño recorrido
Por su parte, el trayecto que hoy seguimos comparte tramos con la Vía Algarviana GR13 y otros senderos de pequeño recorrido, como el PR9 y el PR8. Precisamente, el intervalo que viene a continuación corresponde al último de ellos. Este nos introduce en un carril de zahorra en el que podemos seguir deleitándonos con las vistas al punto cardinal norteño.
Las orillas naturales de este camino también nos ofrece el amarillo de la flor del lupino. Esta planta crece en algunas zonas de la región mediterránea y de ella se obtiene un tipo de altramuz, una legumbre comestible que se suele emplear como aperitivo.
Orografía con afloramientos de roca sienita
A continuación, avanzamos unos metros más salvando algún obstáculo para apreciar el tipo de afloramiento rocoso de la zona. No tenemos mucha idea, pero afortunadamente con nosotros viene una geóloga y nos cuenta que este tipo de roca está compuesta de sienita, muy antigua, originada a través de procesos magmáticos a gran profundidad. Con las actividades tectónicas terminaron por emerger al exterior.
Un alcornoque desnudo que se resiste a caer realizaremos el próximo cambio de orientación. Ahora dejamos el sendero PR8 para incorporarnos a un camino que asciende por las vertientes orientales del Monte da Serra.
La ganancia de altura va mejorando las vistas.
Un alcornoque travieso estimula nuestro componente de aventura y diversión. Después lo hará algún ejemplar de eucalipto, especie arbórea que empieza a imponerse en terreno.
Pozo natural de agua
Escondido entre la foresta y la madreselva nos indican la presencia de un pozo natural de agua. Ante el riesgo de desprendimiento no nos acercamos más pero se ve que alguien ya le ha dado uso incorporando una cañería.
Encaramos los metros más duros de este ascenso y conectamos con una pista asfaltada. Por este ramal nos dirigiremos al suroeste para ir descubriendo a oriente la depresión conformada por el Barranco do Demo.
Haciendo el alto podemos otear el Cerro da Malhada Velha, de 622 metros de altitud. Por sus laderas septentrionales se derraman algunos cultivos adaptados en terrazas debido a la escarpada orografía.

Asentamiento Toca do Coelho
Luego nos acercaremos a ellos, ahora el camino nos hará atravesar los dominios de la comunidad abierta Toca do Coelho, “La madriguera del conejo” en español. Este asentamiento nació de la mano de un grupo de amigos holandeses cuya finalidad fue crear un lugar en el que cualquiera pudiese venir a disfrutar la campiña portuguesa.
Según su página web, hoy parece haberse convertido en un sitio en el que hacer realidad el sueño utópico de vivir de manera sostenible a través de un sistema de permacultura y agroforestería.
Llegados a este punto comenzamos a surcar las vertientes orientales del cerro Carapitotas, uno de los accidentes geográficos que aprietan la orografía ayudando a originar el Barranco do Demo.
Llanearemos unos metros más para después afrontar un perfil de montaña rusa. Tras descender acometemos sin apenas descanso un nuevo ascenso. Será el último que realicemos por la orilla norte de esta depresión.

Lo coronamos en este bonito entorno presidido por un buen ejemplar de alcornoque. Un bello paraje que conserva memorias de aquellos que lo habitaron. El que anda un poco despistado de memoria o de orientación mejor dicho, es Paulo, que casi nos mete en la boca del lobo.
Pero un tío genial como él lo resuelve rápido.
Cauce del Barranco do Demo
Por aquí pasaremos a la otra orilla del Barranco do Demo. Y no tardaremos mucho en descubrir el caudal que lo atraviesa.
Esta pista que ahora pertenece al sendero de Gran Recorrido 13, pasa por encima de él. Sin embargo antes de esconderse bajo nuestros pies adivinamos su cauce, que baja entre las estrecheces resultantes del macizo Picota y el cerro Carapitotas.

El relieve demanda que acompañemos al arroyo en su descenso. En este sentido, en alguna ocasión sentiremos muy cercana su presencia.
Eucaliptos, alcornoques y unos pocos robles jalonan este placentero tránsito solo incomodado por varios firmes embarrados. Todo el grupo lo está disfrutando aunque quizá no tanto como para darnos un baño. El agua está a unos 13 grados, al menos eso marca el termómetro de un compañero senderista.
Avanzando un poco más advertimos un depósito de agua artificial, una construcción muy útil para el riego y el abastecimiento cuando hay momentos de escasez. En este lugar, nuestra geóloga analiza la singularidad del material de una piedra.
Bajo el Cerro de Malhada Vella
Como se observa, el serpenteo del trazado ha hecho que el cauce del arroyo vuelva a colocarse a nuestra derecha. Hacia ese lado también se despliegan los bancales de cultivos que antes veíamos desde la distancia bajando por la ladera del Cerro da Malhada Velha.
Fértiles estampas acompañas por el arrullo del agua.
A continuación realizamos un nuevo giro en el sendero. Muchos de nosotros nos dejamos engañar por la señal sigue por el GR13 pero en realidad, hay que tomar la bifurcación que se dirige al sur.
Este ramal desciende unos metros hasta llegar a otro de los arroyos tributarios del barranco. Tendremos que vadearlo con actitud, ya sea por arriba como a ras de suelo. Y como podría ser de otra forma, nos unimos a la fiesta.
Al otro lado, observamos que el accidentado terreno ha sido cincelado por el agua a modo de pequeñas cascadas, pozas y rápidos. Disfrutaremos de su recorrido hasta conectar con una nueva pista asfaltada.
Un corto pero fuerte repecho nos sorprende tras un giro de 300 grados al oeste. Por suerte contemplar el ajetreo del corral de unos vecinos nos ayuda a tomar aire.
Cerro do Castelo de Alferce
Rampas de hasta el 18% de inclinación nos incorporan posteriormente a la carretera M1073-2. Esta vía nos dirige al sureste en descenso conectando con su arteria principal que abandonaremos rápidamente por un camino de tierra, rumbo al Cerro do Castelo de Alferce.

Un panel informativo nos informa sobre este enclave. Para llegar allí habrá que apretar nalgas y abdomen y tirar hacia arriba del monte. Si estamos atentos podremos capturar un tramo de las pasarelas del Barranco do Demo.
Muy pronto estaremos circulando por ellas. Ahora lo que nos interesa es coronar este cerro ya que en esta ubicación elevada se encuentra un poblado fortificado de época islámica.
No obstante, existen indicios de que este enclave ya estuvo ocupado en la Edad del Bronce, e incluso en el período Calcolítico, hace unos 4000 años.
Apenas quedan restos del asentamiento fortificado aunque se sabe que disponía de 3 recintos amurallados, siendo los dos últimos levantados entre los siglos IX y X respectivamente, durante la dinastía musulmana Omeya.
Miradouro de Alferce
Estas fortificaciones se situaban en posiciones elevadas y estratégicas en las que poder dominar un amplio territorio. Damos fe de ello, pues justo al lado se ha instalado el Miradouro de Alferce.

Desde aquí obtenemos las mismas panorámicas que antaño vigilaban los soldados musulmanes. Entre las localizaciones destacamos la cuenca de la Ribeira de Odelouca que hoy aparece transformada por la mano del hombre debido a la construcción de un embalse.
Por su parte, la Ribeira de Monchique es un caudal tributario del Odelouca y en la época del poderío islámico eran importantes rutas de transporte que comunicaba la costa con la montaña.
En aquellos tiempos, es muy probable que el fuerte de Castelo do Alferce formase parte de la línea defensiva del Algarve, donde también se situaban el Castillo de Silves y el antiguo de Alcoutim.
A decir verdad, con un día tan velado como el de hoy, los soldados tendrían que echar horas extras en vigilancia o al menos afinar más la vista.
Te puede interesar: Rutas por el Algarve
Por la vertiente oriental del Cerro do Castelo de Alferce
Reanudamos la marcha dirigiéndonos al norte recorriendo la vertiente oriental del cerro. Lupinos amarillos y jaras dan un toque de color a las tonalidades plomizas del entorno que ha teñido la borrasca que se cierne sobre nosotros.
Por suerte, la lluvia y el manto inicial que casi ni nos dejaba ver este formidable paisaje parecen disiparse.

A partir de este punto comenzamos a descender por la cresta del cerro. Esta situación nos permite obtener vistas panorámicas hacia ambos flancos, además de las que ya disponemos al frente.
Al poco tendremos que cuidar las rodillas pues la inclinación de la pendiente se endurece. Realizar paradas para capturar el entorno puede ayudar a dar descanso a las articulaciones. El pueblo de Alferce vuelve a ponerse en el punto de mira.
Tomaros este descenso con calma porque en apenas 1 kilómetro perdemos unos 200 metros de altura. Además, la presencia de piedra suelta hace el firme un poco traicionero.
Pasarelas del Barranco do Demo
Este tramo va a terminar en aquellas infraestructuras de madera que dan inicio a las Pasarelas del Barranco do Demo. De hecho, ya podemos asomarnos al norte para ver las que discurren por la cara enfrentada de la depresión y el puente colgante que une los dos márgenes.

No hace mucho que se puso en marcha esta atracción turística. Un cartel nos indica que fue inaugurado el 21 de octubre del año 2023.
El Barranco do Demo es un valle tectónico esculpido por fenómenos de erosión hidrológica. Sobre el terreno es la garganta que separa el Cerro del Castelo de Alferce y la altiplanicie en la que se emplaza el pueblo de Alferce.
El recorrido entre infraestructuras de madera ancladas a la escarpada orografía y que permiten unir las dos laderas mide poco más de 500 metros. Un trayecto corto pero muy pintoresco.

Por su parte, el accidente geográfico del Barranco do Demo mide unos dos kilómetros. Su caudal de agua va serpenteando el quebrado circuito sorteando una suerte de pozas, cascadas y rápidos hasta desembocar en la Ribeira de Monchique.
Mientras avanzamos por las pasarelas podemos ir desvelando todos estos ingredientes.
Puente Colgante del Barranco do Demo
Pero la parte más trepidante de este trazado quizá sea sobrevolar el arroyo por el puente colgante. El suave balanceo mientras sumamos pisadas en este firme y el saber que bajo nuestros pies hay una aparatosa caída siempre da un respeto.

No obstante, lo disfrutamos a nuestra manera. Sin duda, el Barranco do Demo es toda una atracción turística. Cada año va aumentando su número de visitantes, pero lo que no puede subir es la cantidad de personas sobre el puente: más de 5 es un riesgo.
Desde el otro lado también gozamos el entorno con nuevas perspectivas. Por aquí volvemos a ganar altura por el tramo escalonado hasta descansar en una pista de tierra y grava.

Continuaremos por este camino disfrutando de vistas al barranco y al valle de la Ribeira de Monchique. Alferce ya se encuentra a la vuelta de la esquina.
En la siguiente encrucijada Paulo nos brinda la opción de alargar un poco más la ruta rodeando el extrarradio de Alferce. Aceptamos la propuesta, el premio gastronómico final lo merece.
Este rodeo nos va a permitir conocer la parte más rural del pueblo donde predomina el cultivo de cítricos y zonas de pastos.
Bar Petisquería “Tapas”
Finalmente, entraremos en Alferce por su cara occidental, la que da a la cuenca de la Ribeira de Monchique. Callejeamos por el entramado urbano en busca del Bar Petisquería “Tapas”. Aquí celebramos esta estupenda jornada de senderismo con exquisitos manjares y la formidable compañía de estos amigos portugueses.

El idioma no es una barrera amigos, todos hemos hecho por entendernos. Le lengua común del amor por la naturaleza y el disfrute del patrimonio unen y hoy Paulo y 100 Bússola lo han conseguido. ¡Felicidades!
















