Vistas al pueblo de Atajate
SENDERISMO,  VALLE DEL GENAL

3· Benadalid – Faraján

 
3 BENADALID – FARAJÁN (16 km)

Comenzamos la última etapa de la travesía Circular por el Valle del Bajo Genal dirigiéndonos al norte, dejando atrás bonitas estampas a Benadalid y su Castillo de las Cuatro Torres.

Avanzamos en ascenso hasta las ruinas de la antigua Venta de San Isidro, donde conectamos con la carretera A-369.

Caminamos 1 kilómetro por asfalto para luego rodear el Cerro Gondal y llegar a la localidad de Atajate. Este Pueblo Mágico está fuertemente arraigado a la tradición de la elaboración del mosto.

A continuación hacemos frente al abrupto valle del Arroyo de Audalaz por el Camino de Fray Leopoldo para luego alcanzar Alpandeire, pueblo natal de este religioso capuchino.

En Alpandeire visitamos varios escenarios turísticos de interés para finalmente tomar la carretera MA-7302 y llegar a Faraján.

 

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Benadalid#

Buenos días amig@s desde Benadalid.

Ayuntamiento de Benadalid#

Los primeros pasos por esta población malagueña nos llevan a la Plaza Beni Al Jabalí, donde se emplaza su Ayuntamiento. De este inmueble destacamos su balconada, que ocupa toda la fachada sur y sirve de base para proyectar la galería porticada de entrada.
 

Ayuntamiento de Benadalid
Ayuntamiento de Benadalid
 
El escudo de la localidad se exhibe en la zona central.

Iglesia de San Isidro#

Adosada a este edificio, al este, encontramos la Iglesia de San Isidoro. Se levantó en el año 1.505, al poco de conquistarse la zona por parte de los cristianos.

Su estilo arquitectónico de origen puede que fuese renacentista, combinado con algunos elementos mudéjares. Sin embargo las reformas posteriores sufridas, sobre todo la realizada en el siglo XVIII, le otorgaron añadidos barrocos.
 

Iglesia de San Isidro
Iglesia de San Isidro
 
Por su parte, el reloj de la torre y la verja de la plazuela ante la entrada fueron donados por el Ayuntamiento en 1954.

En el exterior del edificio encontramos un panel de azulejos que alude a la Leyenda de La Rosa, que nos cuenta el triste final de la historia de amor entre una cristiana y un musulmán.

Mientras avanzamos al norte para abandonar la localidad no podemos evitar escudriñar la atalaya del Peñón de Benadalid. Sus 1.135 metros de altitud de roca caliza, bañados ya por los primeros rayos de sol se alzan imponentes protegiendo el occidente de la localidad.
 

Vistas al Peñón de Benadalid
Vistas al Peñón de Benadalid
 
La luz de astro rey también empieza a acariciar progresivamente las viviendas mientras se eleva sobre las cumbres de Sierra Bermeja y la Sierra de Las Nieves.

El Castillo de Benadalid, que pudimos visitar en la jornada anterior, nos despide de la localidad para dar comienzo a la última etapa de esta aventura por el Bajo Genal.

Valle del Arroyo de Benamaya#

Algo más alejados, tomando un poco más de perspectiva a nuestra espalda, Benadalid asoma a la depresión del Arroyo de Benamaya, tributario del Gorgote, y este último a su vez, afluente del Genal.
 

Valle del Arroyo de Benamaya
Valle del Arroyo de Benamaya
 
Al nordeste, nos espera Alpandeire, una de las emblemáticas poblaciones que atravesaremos en el día de hoy.

Valle del Arroyo del Espiche#

Tras unos 500 metros entre pistas de tierra y cemento, el trazado cruza por el Merendero El Piche, un pequeño espacio con fuente y zonas para comer al aire libre mientras disfrutas de la naturaleza. Las vistas lo merecen.

El merendero tiene el mismo nombre que el camino que transitamos, y que el arroyo que vadeamos a continuación.

Valle del Arroyo de la Calereta#

Unos 600 metros más tarde, alcanzamos otra vaguada, la del Arroyo de la Calereta cuyo cauce se unirá rápidamente al del Espiche.
 

Valle del Arroyo de La Calereta
Valle del Arroyo de La Calereta
 
Desde aquí también dominamos mejor la gran arista del Peñón de Benadalid y el castillo que se asienta sobre una de las lomas que descienden de su vertiente oriental.

El trazado no va a tardar mucho en endurecer sus perfiles. Rampas entre el 11 y el 16 por ciento de inclinación cumplen perfectamente la misión de calentar nuestras piernas. Mientras tanto, los rayos de sol continúan cubriendo de luz la superficie de este abrupto paisaje.

Venta de San Isidro#

A continuación, pasamos junto a las ruinas de Venta de San Isidro, una antigua hospedería que acogía a viajeros, arrieros e incluso contrabandistas que circulaban por estas rutas rurales.
 

 
Con el desarrollo de los transportes y la construcción de carreteras como la A-396 la venta se fue a pique. Continuaremos 1km por esta pista hacia el nordeste.

Valle del Arroyo de Yunca#

Por aquí, podremos otear con precaución al noroeste el valle del Arroyo de Yunca, un afluente del Guadiaro. El horizonte lo cierran la Sierra del Palo y la Sierra de Benaoján. Al norte, en cambio, se interpone Sierra de Líbar.

Intentamos en la medida de lo posible avanzar con rapidez por el asfalto para evitar incidentes con el escaso tráfico y así no darles el gusto a ciertas aves carroñeras.

Salimos de la carretera por su margen derecho incorporándonos a una pista que nos devuelve al sur estampas a Benadalid.
 

Vistas hacia Alpandeire
Vistas hacia Alpandeire y faraján
 
Al este, las panorámicas nos ofrecen la depresión conformada por el Arroyo del Loro, que pocos metros más abajo confluye con las de los Arroyos Audalaz y Las Alfaguaras. En las lomas de escenario volvemos a divisar Alpandeire, y también algo más alejada, Faraján, el destino de hoy.

Este trazado estamos transitando pertenece a la antigua Vereda Camino de Ronda, que coincide también con el sendero de gran recorrido GR-141. Su dirección volverá a toparse con la carretera A-396, pero esta vez para cruzarla y continuar por otra pista de tierra.

Valle del Arroyo de Atajate o del Molinillo#

Desde esta posición dominamos el valle del Arroyo de Atajate o del Molinillo y volvemos a ver las sierras occidentales que cierran el paisaje. Ahora vemos un poco mejor la Sierra del Palo, con su cerro homónimo de 1.400 metros de altitud y sumamos otras cotas, como los 1.395 metros de altura del Cerro de Martín Gil, en Sierra Blanquilla.
 

Valle del Arroyo de Atajate o del Molinillo
Valle del Arroyo de Atajate o del Molinillo
 
Por su parte, a nuestra derecha, estamos terminando de rodear las vertientes septentrionales del Cerro Gondal, justo el monte que nos impedía ver el siguiente pueblo a nuestro paso: Atajate.

Atajate#

Vistas hacia Atajate
Vistas hacia Atajate
 
El lugar se emplaza a caballo entre los valles del Guadiaro y el Genal y como ocurre con otras localidades de esta geografía, las viviendas se muestran dispuestas escalando las pendientes.

Cementerio de Atajate#

En el cerro más alto, el del Cuervo, con 708 metros de altura, existió un asentamiento medieval árabe que luego se sustituyó por una iglesia tras la reconquista. Cuando llegaron los franceses en 1810 sólo dejaron la portada de este templo y hoy el conjunto cumple la función de cementerio.
 

Cementerio de Atajate
Cementerio de Atajate
 
Antes de introducirnos en la urbe agradecemos la apertura del Restaurante El Paisaje. Un segundo desayuno nunca viene mal.

Reanudamos la marcha para continuar por el sendero GR-141 que lleva desde Atajate hasta Alpandeire. Entramos en la urbe por su Calle Nueva, con firme adornado por un patrón de mosaicos.

Iglesia San Roque#

Avanzando unos metros nos sale al encuentro la Iglesia San Roque. Se construyó inicialmente en el siglo XVIII en estilo barroco, aunque en el siglo XIX se reformó tras los destrozos ocasionados por los franceses en la Guerra de la Independencia.

Los propios habitantes del pueblo fueron los que financiaron estas últimas obras, y lo hicieron bajo advocación de San José, por eso aparece la talla de esta imagen en la hornacina de entrada.
 

Tradición ligada a elaboración del mosto#

Atajate tradicionalmente ligada al Mosto
Atajate tradicionalmente ligada al Mosto
 
Atajate está fuertemente arraigado a la tradición de la elaboración del mosto. Podremos comprobar este hecho en las piezas del Museo al Aire Libre que se exhiben en las calles que conforman un urbanismo heredado de la cultura árabe.

Cada año se celebra una Fiesta de Mosto para conmemorar el pasado vinícola del pueblo. Este aliciente junto a otros muchos atractivos han convertido a Atajate en uno de los Pueblos Mágicos de España.
 

 
Museo del Mosto
Museo del Mosto

Valle del Arroyo de la Audaza#

Salimos de Atajate dirección nordeste acometiendo un descenso prolongado por el Valle del Arroyo de la Audaza, también llamado de Audalaz. Detrás, dejamos la urbe y las vertientes septentrionales del Cerro El Cuervo, en cuyas rocosas paredes parece que hay instaladas Vías Ferratas.
 

Valle del Arroyo Audalaz
Valle del Arroyo Audalaz

Por la Ruta de Fray Leopoldo#

A continuación, cruzamos una verja que volvemos a dejar como nos la encontramos para luego empezar a transitar la parte más abrupta de esta bajada. La aparición de nuevas verjas nos advierten por un lado, de la presencia de ganado suelto y por otro lado de que estamos caminando por la conocida Ruta PR-A 229, también llamada de Fray Leopoldo.

Este es el itinerario histórico que el fraile capuchino realizaba para regresar a su pueblo, Alpandeire. Él vivió mucho tiempo en Granada pero volvía en tren desde allí hasta Jimena de Líbar, donde existía una estación. El resto del camino lo hacía a pie, por este mismo firme que estamos pisando ahora.
 

 
Un trazado sinuoso que a buen seguro años atrás debía ser algo más complicado de recorrer.

No muy lejos de aquí hay una surgencia de agua llamada Fuente de Martín. Vemos un pequeño caudal que puede provenir de este manantial y que su cauce llegue a conectar con el del Arroyo de Audaza, a cuyas orillas no tardamos en llegar, terminando con ello este descenso.
 

Por el cauce del Arroyo de la Audaza
Por el cauce del Arroyo de la Audaza

Fuerte ascenso por la Sierra del Oreganal#

En este paisaje a cielo abierto navega el Audaza encajonado entre suelos calizos y empedrados. Lo vadeamos sin apenas percibir su cauce para luego iniciar el ascenso más duro de la jornada.

Unas rampas entre el 14 y el 19 por ciento de inclinación nos esperan en los primeros 900 metros de subida. Es lo más duro de este intervalo que transcurre por las faldas meridionales del macizo del Jarastepar, en la Sierra del Oreganal.

Camino del Corralón Espino#

Superado este tramo el sendero conecta con el Camino del Corralón Espino. La ganancia de altura nos regala vistas al oeste, hacia Atajate, y al este hacia el valle del Arroyo de los Huertos y el lugar de La Matrona coronando la loma.
 

Vistas al Arroyo de los Huertos y al lugar de La Matrona
Vistas al Arroyo de los Huertos y al lugar de La Matrona
 
Las panorámicas van a seguir ganando espectacularidad puesto que el ascenso se reanuda. Benarrabá, Algatocín, Benalauría y Banadalid, los cuatro pueblos que conocimos la jornada anterior salen a la palestra de este escenario de la cara oriental del Bajo Genal.

Pero al sur y al este también podemos dominar un vasto territorio de los dominios de este río, así como escudriñar algunas cumbres de las Sierras Crestellina y Bermeja.
 

Vistas hacia Atajate
Vistas hacia Atajate
 
Vistas al Bajo Genal
Vistas al Bajo Genal
 
Todo un variopinto enclave geográfico y natural que no podemos dejar de mirar hasta aproximarnos a Alpandeire.

Alpandeire#

A primera vista, lo que más sorprende de esta localidad es su Iglesia de San Antonio de Padua, donde sus grandes dimensiones destacan sobre las del resto de viviendas.
 

Vistas de Alpandeire
Vistas de Alpandeire
 
Ahora le daremos un vistazo a este templo. Primero vamos a terminar de llegar al pueblo incorporándonos a la Calle del Pósito para luego hacerlo por la del Arroyo de la Fuente.

Aquí hay un homenaje al Camino que hemos estado recorriendo desde Atajate: el Camino de Fray Leopoldo.

Iglesia de San Antonio de Padua#

Muy cerca, localizamos la monumental iglesia que para algunos es como una catedral si tenemos en cuenta el pequeño tamaño del pueblo. La obra original es del siglo XVI aunque se restauró entre finales del XVII y principios del XVIII. A esos trabajos debe su aspecto actual en el que predomina el estilo barroco clasicista, algo más sobrio y proporcional.

En el interior observamos mejor estos elementos, en la monumentalidad de su planta basilical de tres naves separadas por arcos de medio punto sobre pilares con algunos ornamentos nos recuerdan al estilo clásico dórico. En el crucero se alza una bóveda semiesférica.
 

 
Dos figuras nos reciben en la entrada al altar mayor. Por un lado, Fray Leopoldo, con su inconfundible gesto amable lleno de compasión; por otro lado, San Antonio de Padua, el patrón del templo. Por su parte, la hornacina a modo de camarín que preside el altar alberga la imagen de un Sagrado Corazón.

La iglesia posee otros elementos de interés, como los frescos que se conservan en una de las naves laterales. Son de estilo francés del siglo XVIII y se les conoce con el nombre de Los Angelitos Músicos.

En el centro del presbiterio vemos una lápida que pertenece a Antonio Ramos, el Maestro de Obras que llevó a cabo la reedificación y diseño de esta iglesia.

No podemos olvidar la pila bautismal donde fue bautizado Fray Leopoldo, uno de los alicientes que mueve todos los años gran devoción y atrae a multitud de peregrinos.
 

Las Momias de Alpandeire#

A continuación, salimos al exterior para dirigirnos a los sótanos de la iglesia, a los que se accede por la fachada meridional. Aquí encontramos una especie de panteón donde se conservan, en buen estado, dos momias que se vinculan con los benefactores de la construcción del templo.

Se les conoce como «Tía Florita» y su marido y posiblemente fueron embalsamados a conciencia para agradecerles su labor altruista.

Este lugar pudo ser el antiguo cementerio de la localidad. Prueba de ello son los nichos que observamos en el suelo.

Pozo de la Iglesia y Pilar del Terra#

 
Ya en el exterior a pocos paso del templo encontramos el Pozo de la Iglesia, uno de los numerosos puntos de la antigua red de agua que abastecía a la población. Las cercanas cumbres calizas de la Sierra del Oreganal permiten abundantes filtraciones de agua hacia la población.

El Pilar del Terra que encontramos a continuación también servía de abrevadero.

Casa Natal de Fray Leopoldo#

Nos dirigimos ahora a la Casa Natal de Fray Leopoldo que se ha restaurado y conservado para ser visitable. Entre sus gruesas paredes encaladas encontramos un hogar rústico del siglo XIX, con mobiliario modesto aunque nos llama la atención la chimenea.

En ella aparecen grabados por un lado símbolos marianos que refuerzan la religiosidad familiar y por otro lado, la flor de lis, en clara referencia a Fernando VII “El Amado” que fue el Rey que concedió el título de villa a Alpandeire en el año 1815.
 

 
La estancia también presenta alacenas empotradas con enseres típicos para la cocina y el almacenaje. Desde aquí se accedía a los pequeños y humildes dormitorios y a un patio interior en el que observamos un piso superior que en el día de nuestra visita no era visitable.

Patio interior de la Casa Natal de Fray Leopoldo#

Junto a la balconada hay una hornacina con una pequeña Virgen de barro. Debajo, aparece grabada la inscripción “Fernando VII El Amado” coronando un relieve del susodicho Rey.
 

 
El patio también posee un pozo, otra muestra evidente del valor del agua en Alpandeire.

Desde el patio podemos acceder a una sala a modo de santuario en la que hay una magnífica talla de Fray Leopoldo. Entre sus manos sostiene una reliquia extraída de su costado izquierdo, enviada por un Fraile de Granada.
 

 
Fray Leopoldo fue un ejemplo de humildad, fe, servicio y caridad. Un hombre cercano al que se le atribuyen milagros de curaciones que reforzaron su devoción.

Fue declarado beato por la Iglesia Católica el 12 de septiembre de 2010.

Para salir de Alpandeire debemos dirigirnos al noreste ascendiendo por su Calle La Plaza. Luego cruzamos la carretera MA-7302 para recorrer la Calle Los Almendros jalonados de fincas residenciales.

Horno de Cal#

Al poco, el trayecto abandona la pista de cemento para introducirse en un terreno más campestre. Por aquí encontramos un viejo horno de cal muy deteriorado.
 

Horno de Cal
Horno de Cal
 
La producción de cal tuvo su relevancia hasta finales del siglo XX. Este elemento se empleaba para blanquear las fachadas de las viviendas, para crear argamasa destinada a la construcción e incluso para desinfectar.

Rodeando el cerro Cruz de Cerrejón#

El trazado que seguimos va rodeando entre retamas y olivos el cerro conocido como Cruz del Cerrejón, de 821 metros de altitud. Son unos cientos de metros en los que el sendero terminará por arrojarnos a la carretera MA-7302.

Últimos 2.700 metros por carretera#

No abandonaremos esta pista hasta el final de la etapa en Faraján, lo que suponen unos últimos dos kilómetros 700 metros por asfalto. Es la parte más incómoda de toda la ruta aunque afortunadamente no pasa demasiado tráfico y de cuando en cuando hay pequeños balcones a los que asomarse.

Poco a poco, Faraján se va desvelando entre la espesura.
 

Vistas a Faraján
Vistas a Faraján

Fuente de Arriba#

A unos 500 metros de la llegada, en una orilla de la carretera, se emplaza la Fuente de Arriba.

Durante la Guerra de Granada, último conflicto militar de la Reconquista en la península ibérica, las aguas de este manantial sirvieron para abastecer a las tropas del duque de Arcos, que estaban dirigidas por capitanes como Antonio de Luna.

Este es otro de los muchos rincones singulares que sumamos a la increíble experiencia de recorrer el Bajo Genal en 3 días.

Llegamos a Faraján amig@s. La aventura concluye, pero ya estamos pensando en poner en marcha la siguiente.

¡Hasta la próxima!

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