1· Faraján – Genalguacil
1 FARAJÁN – GENALGUACIL (20 km)
Acompáñanos a recorrer uno de los senderos más hermosos y auténticos del Valle del Bajo Genal, en plena Serranía de Ronda (Málaga).
En esta ruta partimos desde el encantador pueblo blanco de Faraján, descendiendo entre alcornoques por el valle del Arroyo Cenegil hasta alcanzar el curso del Río Genal. A continuación ascendemos por la depresión del Arroyo Guadarín para acometer la subida más larga de la jornada. La ganancia de altura es todo un auténtico mirador a la sierras circundantes.
Tras coronar la ruta desciende entre castaños hacia el pueblo de Jubrique, un rincón vivo lleno de historia y tradiciones. Desde allí seguimos nuestro camino afrontando la escarpada orografía del barranco del Río Monardilla. Las vistas de montaña que abrazan el valle no cesan hasta llegar al mágico Genalguacil, conocido como el Pueblo Museo, donde el arte contemporáneo se mezcla con sus calles blancas y su naturaleza.
Este vídeo te llevará paso a paso por senderos estrechos, miradores naturales y algunos de los parajes más verdes y tranquilos del Valle del Genal. Una experiencia para amantes del senderismo, la fotografía, la naturaleza y los pueblos con alma. Si estás pensando en hacer esta ruta o simplemente quieres disfrutar del paisaje desde casa, ¡este recorrido te va a enamorar!
Faraján#
Hola amig@s!
Nos encontramos en Faraján, localidad situada en el Valle del Genal dentro de la comarca de la Serranía de Ronda, Málaga.
Desde esta localidad podemos contemplar parte del apasionante escaparate que recorreremos en esta ruta circular de 3 días por el Bajo Genal.

Algatocín, Benalauría o Benadalid, al cobijo de la cadena montañosa calcárea de La Loma de la Sierra y el Peñon de Benadalid, serán algunas de las poblaciones que visitaremos en el trayecto.
Concretamente, aquéllas las conoceremos en la 2ª Etapa.
Mientras abandonamos Faraján por su extremo oriental observamos con interés algunos paneles de cerámica repartidos por las calles.
Los alcornoques de Faraján#
Uno de ellos, por ejemplo, nos habla sobre Los Corcheros, jornaleros que ejercen “La Saca de Corcho” mediante una actividad forestal tradicional de gran importancia económica, ecológica y cultural.
Esta materia prima la obtienen de los alcornoques, una de las especies arbóreas dominantes del entorno. Y del alcornoque también sacan provecho los ganaderos ya que sus bellotas, aunque más amargas que las de las encinas, sirven para alimentar a las piaras de cerdos.

La castaña también es un ingrediente clave para la cría de estos animales que gracias a estos amplios espacios naturales, pueden desarrollarse en libertad favoreciendo con ello la calidad y el sabor de las chacinas resultantes.
Valle del Arroyo Cenegil#
Salir de Faraján por su cara oriental nos sitúa en una carretera local descendente que mira a la depresión del Arroyo Cenegil, uno de los afluentes del Río Genal.

El serpenteo del trazado nos irá devolviendo vistas hacia algunos de los cerros más prominentes de las sierras circundantes. Por ejemplo, vemos los situados al norte, que pertenecen a la Sierra del Oreganal, cuya cota máxima la alcanza el Pico Jarastepar con 1.427 metros de altitud.
Mientras continuamos el descenso, el Arroyo Cenegil termina por unirse al Genal. Las tonalidades amarillentas de unas choperas nos delatan rápidamente la presencia cercana del río. Las últimas lluvias acaecidas parece que han devuelto algo más de vida al enclave. Ver correr el agua por sus cursos naturales siempre es positivo.
Río Genal#
Tras unos 4 kilómetros de bajada alcanzamos el fondo del valle, situándonos a orillas del Genal. Acompañamos unos metros a este alegre caudal en su viaje hacia el Río Guadiaro.
Un paso de cemento con canalizaciones nos permitirá llegar al otro margen del río.
Ya al otro lado, el murmullo del Genal empieza a ser insonorizado por el griterío de cientos de cerdos excitados dentro de la finca Guadarrín. Debe ser la hora de salir a comer, o de ir de aventuras, como intenta hacer este ejemplar más intrépido.
La sinfonía cerda permanecerá un poco más en nuestros órganos auditivos al comienzo del siguiente ascenso que por cierto, se hace por pista cimentada. Un trazado que se incluye también en ciertos eventos deportivos, como la Trail de Faraján, que se celebra a inicios de diciembre.
Y a pesar de encontrarnos en este mes, la temperatura es ideal para caminar, incluso hay prendas que empiezan a sobrar.
Valle del Arroyo Guadarín#
Por aquí iremos remontando el curso del Arroyo Guadarín, uno de los afluentes del Genal provenientes del este, de las cumbres de Sierra Bermeja. Veremos correr su caudal junto a nosotros, aunque en sentido contrario.
Este es el ascenso más prolongado de toda la etapa, con unos 6 kilómetros de longitud en el que tendremos que acumular unos 400 metros de desnivel positivo. La primera parte, justo la ahora transitamos, es la más tendida y acomete las faldas orientales del Cerro de La Rosa.
A los dos kilómetros y 300 metros de subida aproximadamente vadearemos el Arroyo Guadarín. Afortunadamente, el caudal no va demasiado cargado, así que alcanzar la otra orilla no entraña mayores complicaciones.
Ascenso a Puerto Colmenar#
Ya al otro lado iniciamos la segunda parte del ascenso donde se ubica una fuente a los pocos metros. La orientación inicial nos lleva a otear el Pico del Unicornio, de unos 1.267 metros de altura situado en la Sierra de Líbar.

Los cambios de orientación serán constantes ya que el trazado que afrontamos ahora zigzaguea para afrontar mejor los escarpes de la orografía.
La rápida ganancia de altura nos hace mirar el Arroyo Guadarín desde la distancia. Del mismo modo, conforme avanzamos, se van descubriendo nuevas cumbres de la Sierra de Líbar.

Encinas, castaños y alcornoques pueblan estas agrestes laderas. Entre la última variedad arbórea encontramos algunos majestuosos ejemplares.
Por la Loma de los Hoyones#
Entre giro y giro el ascenso por el valle va dirigiéndonos poco a poco hacia el sur, introduciéndonos en las estribaciones occidentales de la Loma de los Hoyones.
Las panorámicas a las sierras circundantes van mejorando. Ahora es la Sierra del Oreganal, al norte, con sus Riscos de Cartajima, la que se ofrece a ser capturada con nuestros objetivos.

Al este y al sur, en cambio, las cadenas montañosas de esta cuenca fluvial empiezan a fundirse con las pertenecientes a la Sierra Bermeja.
Y las estampas se aderezan todavía más con los colores otoñales de los castaños.
Por su parte, cerros como el de los Castillejos, de 922 metros de altura, ponen nombre a una de las cotas septentrionales de esta sosegada depresión del Arroyo Guadarín.
Las pendientes del 10 al 12 por ciento de inclinación continúan sucediéndose y el paisaje no cesa en desvelar nuevas localizaciones. El pueblo de Faraján queda ya muy lejos y sobre él, el calizo Cancho de Almola 1.404 metros de altitud.
Más al noroeste Cartajima y la Sierra de la Hidalga con su característico pico homónimo, de 1.505 metros de altitud. La elevación va sumando nuevos horizontes compensando el esfuerzo con un entretenido espectáculo natural.
Fuente de los Curas#

Cuando en el recorrido salga a nuestro encuentro la fuente que parece llamarse “Fuente de Los Curas”, significará que este ascenso está a punto de concluir. Sólo nos resta disfrutar un poco más de estas estampas hasta que finalmente el recorrido deja de serpentear para enderezarse hacia el sur y despedirse de esta depresión.
Coronamos por fin a unos 756 metros de altura, cerca del Puerto Colmenar. La ruta nos incorpora ahora a una pista asfaltada que se introduce en un nuevo valle, el conformado por el Arroyo de la Rigerta.
Valle del Arroyo de la Rigerta#
Esta depresión mira a la cara oeste del Bajo Genal donde las postales tampoco son desdeñables. Tras el Cerro del Higuerón (747m) aparece la barrera kárstica sobre las que se derraman las viviendas de pueblos como Algatocín o Benalauría. Estas localidades las visitaremos en la jornada siguiente.
Por su parte, en este valle parece que hay una mayor presencia de castaños lo que nos va a permitir disfrutar de un placentero y colorido paseo.

El camino va siguiendo el curso del Arroyo de la Rigerta por las laderas de Puerto Colmenar y los campos de La Llanada, dirección oeste. Después de un ligero descenso inicial el perfil tiende a llanear durante unos dos kilómetros entre pequeñas subidas y bajadas.
El Valle del Cobre#
Las masas de castaños del Valle del Genal forman parte de la identidad del paisaje, de la economía y de la cultura de los municipios que lo componen. El otoño es especial ya que las tonalidades de dorados, ocres y rojizos de estos árboles transforman el entorno convirtiéndolo en un auténtico Valle del Cobre.

Aunque en esta ocasión hemos cogido el otoño en una fase ya avanzada, os animamos a que visitéis esta zona cuando los castaños todavía conservan gran parte de sus hojas. El espectáculo de color merecerá la pena.


Valle del Río Monardilla#
Tras dos kilómetros dirección oeste, el camino vira al sur para introducirnos en la siguiente depresión, la que atraviesa el Río Monardilla. En la cara meridional de esta cuenca se interpone la Loma de Benajarón, donde parece que se están quemando algunos rastrojos.
Cuidado con los fuegos amig@s, no es la primera vez que en la zona ha sufrido incendios devastadores. Sería un desastre que este precioso marco natural desapareciera.

Jubrique#
Por la cara septentrional de este valle acometemos un descenso algo empinado con el que alcanzaremos rápidamente Jubrique. Las casas de este pueblo encantador no tardarán en aparecer.
Mirador Era de La Llaná#
Entramos en la urbe por su zona norte, circulando por la Calle Faraján hasta llegar al Mirador Era de La Llaná.

Desde este balcón hay una estampa preciosa de cómo las viviendas de Jubrique se adaptan al relieve empinado de la ladera. Son casas encaladas con techos de teja árabe, balcones de hierro y zócalos de piedra.
Comprobamos la herencia musulmana de su entramado urbano mientras descendemos por sus intrincadas calles repletas de rincones con fuentes, pequeñas plazas, terrazas con vistas al valle… También encontramos paneles de azulejos informativos sobre aspectos históricos y culturales de Jubrique.
Un callejero laberíntico pero estimulante, adornado con mimo mediante macetas y arriates que exhiben variedad de flores y plantas.
El Alambique#
Hay un rincón en el que encontramos un Alambique, hoy engalanado con profuso atrezo navideño debido a las fechas recientes. Este utensilio está vinculado históricamente al municipio de Jubrique ya que tradicionalmente se emplea para la destilación de aguardiente.
De hecho en el mes de diciembre se celebra una Fiesta de Singularidad Turística Provincial en la que se realiza un Concurso de Aguardiente. Cruzando un pasadizo contiguo encontramos a unas vecinas y vecinos preparando los adornos de este evento.
En el siglo XVIII llegaron a existir hasta 70 alambiques en la zona.
Iglesia de San Francisco de Asís#
Justo al lado de este espacio se emplaza la Iglesia de San Francisco de Asís, cuyos orígenes son del siglo XVI. Frente a su fachada meridional encontramos la Plaza de Andalucía, lugar en el que podremos realizar el almuerzo.
Mirador del Peñón Encantado#
Tras el avituallamiento continuamos descendiendo por las calles de Jubrique disfrutando de sus numerosos atractivos hasta alcanzar el Mirador del Peñón Encantado. El banquito que hay aquí nos hace pequeños frente a la grandiosidad de la madre naturaleza a la que asoma.

Después, reanudamos el descenso para cruzar la carretera principal y avanzar por la calle García Lorca. Esta es la última arteria meridional de la urbe y nos deja a las puertas del inicio del próximo tramo de sendero.
Sendero PR-A 241#

Tomaremos la ruta PR-A 241 que nos llevará a Genalguacil y que consta de unos 4,5 kilómetros. Apretamos nalgas y aseguramos rodillas porque los siguientes 700 metros continúan el descenso que venimos realizando, pero en esta ocasión en fuerte descenso y por firmes más irregulares.
Pistas de tierra y piedra navegan entre fincas vecinales poniendo a prueba en ocasiones nuestras destrezas senderistas.
Conforme más nos aproximamos al fondo de este barranco más notable es la humedad debido a que la zona de umbría es mayor. El descenso, aunque un poco técnico, es precioso y en poco tiempo alcanzamos el cauce del Río Monardilla.
Puente colgante sobre el Río Monardilla#
Sobre el mismo se ha instalado un puente peatonal de reciente construcción. El que había anteriormente se destruyó tras un fuerte temporal ocurrido en 2018 que aumentó el caudal del río hasta tal punto de llevarse por delante las antiguas infraestructuras.
El Río Monardilla nace en Sierra Bermeja y forma parte de los afluentes del margen oriental del Río Genal.
Terminamos de cruzar al otro margen del río y comenzamos la última parte de esta ruta.
La abrupta orografía de esta serranía nos obliga a realizar un nuevo ascenso. Este además será más duro, sobre todo en su primer kilómetro, con inclinaciones que oscilan entre el 10 y el 27 por ciento.
Ascenso por la Loma de Benajarón#
Durante esta subida por las laderas de la Loma de Benajarón apenas perderemos de vista la localidad de Jubrique. Paso a paso, metro a metro iremos alcanzando su misma cota de altitud.
Una vez superado este primer kilómetro, las pendientes se suavizan y la elevación nos devuelve placenteras estampas. En esta de aquí acompañamos al Monardilla en su búsqueda del Genal, y lo encuentra casi a la misma altura del Arroyo Algatocín que desciende próximo a su localidad homónima.
Este será el paisaje que nos acompañe durante los próximos 2 kilómetros en los que seguimos perfilando los pliegues orográficos septentrionales de la Loma de Benajarón.
La luz del atardecer endulza un poco más las tonalidades de los castaños que nos salen al paso.
Genalguacil#

Llegados al extremo occidental de esta cadena montañosa, el trazado vira al sureste, para acometer la cara sur de esta loma. En esta ladera es donde se asienta el pueblo de Genalguacil, el destino final de la etapa de hoy.
La urbe no va a demorar mucho su aparición y lo hace ocupando un perfil de monte que se eleva sobre tres depresiones. A oriente, vemos las montañas de Sierra Bermeja con el Pico Los Reales como cota más alta, de (1.447m).
Genalguacil también tiene orígenes árabes siendo antaño una alquería próspera. En 1.485 tras la Reconquista de Ronda se mantuvo bajo dominio cristiano, pero la expulsión de los moriscos provocó un fuerte descenso demográfico.
El Pueblo Museo#
Durante años, la agricultura y la ganadería han sido la base de su economía pero desde finales del siglo XX, la localidad se convirtió en un referente cultural y artístico gracias a su iniciativa “Pueblo Museo”.




Obras como Telereal (de Ralf Kiwus) o el Inmigrante (de Andrés Montesanto) forman parte de la exposición permanente al aire libre que se puede disfrutar en las calles del pueblo.
La idea surgió de los vecinos en el año 1994 como forma de combatir la despoblación, para hacer del arte el nexo de unión que diera vida a la urbe. Para ello diferentes artistas convivieron en el pueblo durante una serie de días creando sus obras en la calle, a los ojos de los habitantes de Genalguacil con los que compartieron esta innovadora experiencia.
La iniciativa tuvo tanto éxito que estos Encuentros de Arte se han ido desarrollando cada dos años a partir de entonces, incorporándose con ello nuevos artistas y nuevas piezas al lugar.
Os dejamos un enlace a visita más pausada que realizamos en este fantástico pueblo.
Iglesia de San Pedro Mártir de Verona#

Y terminamos la ruta en la Plaza de la Constitución donde se alza la Iglesia de San Pedro Mártir de Verona. Se construyó en el siglo XVIII en estilo barroco y en su conjunto resalta su torre octogonal.
Esta plaza también nos sirve de mirador para contemplar el valle del Río Almarchal, otro caudal de agua que acompañaremos para alcanzar de nuevo el Río Genal.

Pero eso sucederá en la etapa siguiente.
¡Hasta la próxima!


















