Puerto Moral – Higuera de la Sierra
En esta jornada realizamos la ruta circular entre Puerto Moral e Higuera de la Sierra, dos Pueblos Mágicos de España localizados en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Los primeros 6 kilómetros transcurren por el Sendero de Belén que parte desde Puerto Moral. Antiguos molinos harineros, un precioso entorno adehesado y campiña de pastos nos conducen al Barranco de la Umbría.
Por esta depresión alcanzamos La Umbría, pequeña aldea perteneciente al municipio de Aracena que alberga un preciado templo entre sus calles.
A continuación, progresamos por las estribaciones orientales de la Sierra de Santa Bárbara para descender a Higuera de la Sierra. Aquí daremos gusto al paladar en el Bar la Colmena.
Con las energías repuestas encaramos el siguiente tramo que comprende un exigente ascenso a la Sierra de Santa Bárbara. Estos perfiles son coronados por una singular ermita cuya construcción nunca llegó a culminarse.
Por su parte, esta cima también ha sido catalogada como punto de observación Starlight.
Seguidamente descendemos por la cara oeste de esta sierra para ir al Puerto de La Umbría. Este paso geográfico permite alcanzar de nuevo La Umbría por la Sierra del Drago.
Después, retomamos el Sendero de Belén y sus últimos Villancicos kilométricos para llegar a Puerto Moral.
✅Puerto Moral pertenece a la RUTA MÁGICA 14 · Descubrimiento, Jamón Ibérico y la Dehesa.
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Puerto Moral
Hola amig@s!
Os saludamos desde el Pueblo Mágico de Puerto Moral, situado en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, provincia de Huelva.
El fabuloso Albergue de Peregrinos de la localidad será el punto de inicio de la interesante ruta de senderismo que hoy os proponemos.
Iglesia de San Pedro y San Pablo

Los primeros metros nos dirigen al oeste por la Calle Rodeo para situarnos frente a la Iglesia de San Pedro y San Pablo. Podéis conocer más detalles sobre este hito monumental de gran valor artístico en el post RUTA por PUERTO MORAL.
El firme empedrado que hay frente al templo exhibe con orgullo el escudo de la villa. Su símbolo principal son las hojas de morera. Antaño, un árbol de esta especie se situaba junto a una venta para viajeros y comerciantes que se dirigían a la Vía de la Plata. Se dice que este lugar de paso fueron los orígenes de este pueblo.
Mientras recorremos la arteria principal de la urbe en busca del desayuno, reparamos en una señal peregrina. Para que lo sepáis, por aquí pasa el Camino de Santiago que parte desde el El Rocío, de ahí la acertada presencia del Albergue de Peregrinos.



El único bar que encontramos abierto a estas horas de la mañana es el Bar Merry, pero cumple a la perfección su cometido ofreciendo café y buenas rebanadas de pan de pueblo.
Tras el chute de energía emprendemos la marcha observando que frente al bar se encuentra el Ayuntamiento de Puerto Moral. El edificio ocupa la casa del antiguo fundador de la importante Feria de Ganado de Silla y Tiro de esta villa.
Homenaje a la Feria de Ganado de Silla y Tiro
A la salida del pueblo hay una obra de forja hecha de herraduras por el artista Perico Canterla que conmemora este evento. La feria lleva celebrándose desde 1893 cada primer domingo de abril.
Fuente del Pilar
Justo al lado de esta obra se encuentra la Fuente del Pilar, reconstruida en el año 1934.
Sendero de Belén
En este punto de la ruta nos adentramos en el Barranco de la Madrona, depresión natural en la que muy pronto nos encontramos un panel informativo sobre el Sendero de Belén.
Este itinerario lo creó el Ayuntamiento de Puerto Moral en honor al Belén Viviente que se viene celebrando cada año en el Puente de la Inmaculada.
Molinos de Rodezno «Tolete» y «Regina»
El entorno de los Molinos de Rodezno de “Tolete” y “Regina” y el Área Recreativa son ideales para la representación de las escenas del Belén.
Además, el Barranco de la Madrona está equipado con pasarelas peatonales que facilitan el paso por la zona permitiendo salvar el cauce en alguna ocasión.

Encinas, nogales, adelfas y otras especies arbustivas dominan el perímetro que se ve completado con merenderos, fuente y barbacoas para pasar buenos ratos de ocio.
El Molino de Rodezno “Regina” es el que está situado más al oeste del pueblo. Se rehabilitó en el año 2019. El de “Tolete”, en cambio, se rehabilitó en 2013. Ambos son visitables.

Este tipo de construcciones tuvieron gran importancia entre los siglos XVIII y XIX y actualmente se tiene constancia de que Puerto Moral dispuso de 6 molinos.
Dejamos atrás el Área Recreativa para continuar hacia el suroeste por el Sendero de Belén. Las balizas indicativas anuncian unos 10 kilómetros de longitud, pero nosotros alargaremos más la ruta para conocer otros puntos de interés de la sierra.
Los primeros cientos de metros correrán paralelos a la carretera HU-8130, salvando los retorcidos troncos de algunas encinas y siendo testigos del júbilo de jóvenes terneros. No nos extraña, los campos lucen un aspecto inmejorable.
Tránsito por la carretera HU-8129
Al poco, el sendero se ve interrumpido por la pista asfaltada HU-8129. Cruzaremos al otro margen de la misma para ser testigos de uno de los motores económicos del municipio: la ganadería.

No sé qué pensaréis vosotros, pero nos da la sensación de que estos ejemplares vacunos están en buenas manos. La estampa desde luego es saludable y en cierto modo bucólica. Y si hablamos del entorno apaga y vámonos ya que estas dehesas han sido reconocidas Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Kilómetros premiados con Villancicos
El Sendero de Belén progresa por la carretera HU-8129 y muy pronto daremos con su punto kilométrico número 1. Su placa de cerámica reza la letra de un Villancico, el primero de los 10 que podremos encontrar en cada uno de los kilómetros.

Por su parte, el escenario continúa estimulándonos embelleciéndose ahora con ingredientes rocosos de pizarras y calizas. Este tramo, aunque sea por carretera, es una maravilla.

Además, apenas sufrimos la circulación de vehículos a motor y el que aparece debe andarse con tiento debido al sinuoso trazado y a la frecuente presencia de caminantes como nosotros.
Con todo, nunca está demás estar vigilantes en esta pista que asciende por las Dehesas del Canchal. Llega un momento en el que la ganancia de altura nos ofrece vistas a Puerto Gil, Corteconcepción y a la depresión conformada por la Rivera de Huelva.

Cuando el recorrido empieza a orientarse al sureste nos asalta el “Dime niño de quién eres…” del Kilómetro 2.
Cerca del Canchal
Tras 1.400 metros de asfalto alcanzamos la Cerca del Canchal. Este tramo se toma un pequeño respiro a campo abierto esquivando las dehesas de encinas y alcornoques para atravesar unas extensiones de pastos.
Las Sierras de La Mancha y Mari Mateos jalonan por el sur esta planicie que transitamos por una cómoda pista de tierra, solo interrumpida por pequeñas anegaciones provocadas por recientes lluvias y por el “Pampanitos Verdes, hojas de Limón…” del kilómetro 3.

A continuación, la ruta navega por la depresión que ejercen dos pequeñas elevaciones de terreno, el Risco del Valdejudío al norte y el Cerro de las Cabezas al sur. En la campiña de estos perfiles empieza a ganar presencia la dehesa.
Cruce de la carretera Hu-8130
Al poco tendremos que cruzar la vía Hu-8130 para luego salvar otra cancela. Como observamos el patrón se va repitiendo en las siguientes parcelas: buenas extensiones de pastos que se han ido repoblando con jóvenes ejemplares de encinas y alcornoques.
El cerro que resalta ahora al norte es el Parralejo, con 761 metros de altura. Mientras sumamos pasos a medida que lo vamos dejando atrás nos iremos acercando a la depresión del Barranco de la Umbría.
Para encarar este nuevo espacio cambiaremos la cómoda pista de tierra por otra de aspecto más trilero.
Por el Barranco de la Umbría
La estrecha senda que discurre entre muretes de piedra nos muestra “El Camino que lleva a Belén…” del kilómetro 5. Parece que el 4 nos lo hemos saltado pero es lo que suele pasar cuando te dejas llevar por la belleza del enclave, que se te escapan algunos detalles.

El trazado inicia ahora una tendencia descendente por una orografía que va apretando el terreno en torno al cauce del barranco. Las rocas calizas erosionadas afloran por el serpenteante trazado y aunque no ha llovido lo suficiente como para ver el agua correr sí hay zonas en las que se han formado pequeñas charcas.
No obstante, la humedad del lugar es evidente, el musgo y el líquen la delatan.
La Umbría
Atentos, porque a partir del cruce de esta cancela abandonamos el Sendero de Belén para continuar rectos paralelos al cauce. Los muros de piedra que presenciamos van acotando el valle en distintas parcelas pertenecientes a los vecinos de la siguiente entidad de población que encontraremos a nuestro paso: La Umbría.
El nombre del lugar se debe a la ubicación recóndita en la que se emplaza, al cobijo de unos relieves no muy altos, pero escarpados en los que abundan las encinas y alcornoques.
La Umbría, situada ya en el término municipal de Aracena es una aldea de apenas 200 habitantes. Sus orígenes, al igual que el de otras tantas poblaciones de esta sierra, vienen dados con el repoblamiento del territorio una vez que se efectuó la reconquista cristiana a los musulmanes.
Una vez que cruzamos a la otra orilla del barranco hacemos frente a una empinada cuesta que nos introducirá en las calles de la urbe.
Desde aquí, al norte, podemos apreciar El Cerro, de 707 metros de altitud. Esta es una de las elevaciones que proporciona la sombra que da sentido al nombre de la localidad. Una cruz parece coronar la cima.
La Fuente de Nuestra Señora del Pilar
Seguidamente callejeamos por las arterias Aracena, Constitución y de la Fuente hasta llegar al hito etnográfico que le da nombre a esta última. Un cartel de azulejos reza que esta fuente y sus lavaderos se construyeron en el año 1931.
Aquí toda la población se las ingenia para sacar provecho de estas refrescantes aguas.
Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua
Acto seguido la localidad nos sorprende con la Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua. Este templo de estilo mudéjar se construyó entre los siglos XV y XVI.



Su portada occidental enmarca el arco de medio punto mediante un alfiz. Sobre el mismo se disponen elementos decorativos a modo de arcos ciegos de medio punto. Destaca también las grandes dimensiones de la espadaña de ladrillo, en la que se abren dos vanos de medio punto.
La portada del flanco meridional dispone igualmente de alfiz, pero en esta ocasión enmarcando un arco ligeramente apuntado.
Interior del templo



El interior pudimos verlo gracias a la generosidad de una vecina que pasaba por allí y que precisamente tenía las llaves del templo. Su única nave presenta tramos separados por arcos perpiaños de medio punto que nos conducen al ábside.
Este último elemento se cubre con una bóveda de crucería con pinturas murales del siglo XVIII recientemente restauradas. Las figuras de los cuatro evangelistas aparecen enmarcadas en óvalos.
El retablo mayor neoclásico aparece presidido por la patrona del templo. Esta talla viene a sustituir otra anterior que posiblemente se quemó en la Guerra Civil. Un documento que se exhibe en una de las capillas describe que la escultura de la Virgen se realizó en 1937 y costó unas 1.000 pesetas.



Vereda del Camino de Aracena a Santa Olalla
Abandonamos La Umbría por su flanco oriental para emprender la marcha por las estribaciones septentrionales de las Sierras del Drago y de Santa Bárbara. Los primeros cientos de metros discurren por la Vereda del Camino de Aracena a Santa Olalla jalonados por un precioso enclave adehesado.
Como curiosidad, esta parte del camino hace límite fronterizo entre los municipios de Zufre, a la izquierda, y de Higuera de la Sierra, a la derecha.

Por la Sierra de Santa Bárbara
Esta finca con piara de cerdos marcará un punto de inflexión. El propietario acaba de echar de comer a sus animales domésticos. Quizá es buen momento de hacer lo mismo y reponer algo de fuerzas porque a partir de aquí iniciamos un ascenso algo exigente por la Sierra de Santa Bárbara.

La subida supone un total de 1.200 metros con algunas pendientes que oscilan entre el 12% y el 14% de inclinación.
Como suele suceder, la altura nos devuelve vistas a cotas más inferiores. En este caso al Embalse de Aracena.
Alcanzado los 706 metros de altura en las propiedades del Cortijo de Los Fontanales iniciamos un descenso orientado al sur transitando la orografía oriental de la Sierra de Santa Bárbara.
Coronando este accidente geográfico advertimos la torre de lo que parece ser un templo. Dentro de poco lo descubriremos.

Ahora prestamos atención a la pista que desciende zigzagueando con fuerte pendiente hasta llegar al Cortijo El Valle.
Aquí salvamos otra cancela y continuamos hacia el sureste hasta llegar a las propiedades del Cortijo de la Ponderosa. Olivos, alcornoques, huertas y unos pocos animales domésticos amenizan este intervalo de trayecto que va orientándose paulatinamente hacia el oeste, al pueblo de Higuera de la Sierra.
Higuera de la Sierra
Para terminar de llegar a esta localidad lo haremos por la carretera HV-3101, pista a la que conecta este camino.
La campiña que ahora presenciamos se asienta sobre un valle dominado por los arroyos del Barranco del Burro y de la Vega del Molinillo. En este hermoso paraje se asienta la Cruz de la Vega, antiguo humilladero que animaba al rezo de los transeúntes.
Varios metros más tarde reparamos en un panel informativo que nos motiva a subir a la Sierra de Santa Bárbara. Decidimos afrontar el sendero, pero lo haremos luego de reponer energías en el Bar La Colmena. Os recomendamos las exquisitas alcachofas, la sabrosa presa o el singular helado de aguardiente.

Ascenso a la Ermita de Santa Bárbara
Y ahora sí, a por la Sierra de Santa Bárbara, en cuya cima nos aguarda un edificio muy particular.
Para iniciar el sendero regresamos al panel informativo y tomamos la arteria contigua conocida como “Calleja del Diablo”. Los primeros metros afrontan una suave pendiente que permite ir calentando motores. Y no tardaremos demasiado en volar sobre los tejados de Higuera de la Sierra.

Después, el camino irá ensanchando la pista adaptándose a los duros escarpes que llegan a superar el 30% de inclinación. Con estas credenciales ganamos rápidamente altura, gesta que nos desenvuelve panorámicas espectaculares hacia tierras sevillanas, parte de las extensiones de la Rivera de Huelva, la Cuenca Minera, el Condado e Higuera de la Sierra.
Entre otros hitos identificamos, por un lado, la Plaza de Toros de 1887 adosada a la Ermita del Santo Cristo .Por otro lado, la Iglesia de San Sebastián, templo barroco inaugurado en 1746 que ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Tan solo nos resta un pequeño tramo más de subida para alcanzar el objetivo que corona este cerro a unos 840 metros de altura.

Ermita de Santa Bárbara
Hablamos de la Ermita de Santa Bárbara. No tenemos apenas datos de la historia de este edificio pero lo que sí sabemos es que no llegó a terminarse. Lo que hoy se mantiene en pie luce un aspecto renovado fruto de unas restauraciones.
La estructura es una construcción rústica hecha a base de piedra de mampostería y puede que además de lugar de culto, cumpliese funciones militares. La nave rectangular así delata unos torreones circulares que sobresalen de las esquinas como sucede en algunas fortalezas.

Del mismo modo, las fortalezas se emplazaban en lugares estratégicos elevados en los que dominar una amplia extensión del territorio, y este desde luego lo es. La torre campanario cumple hoy las funciones de detección de incendios forestales.
Reserva Starlight
El enclave, además de convertirse en un fantástico mirador de la tierra, también lo es de las estrellas ya que está considerado destino turístico starlight. A pocos pasos de la ermita hay un planisferio que proyecta la esfera terrestre.
Los aficionados a la astronomía pueden disfrutar aquí de uno de los cielos nocturnos más limpios de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Para continuar nuestro viaje, descenderemos la Sierra de Santa Bárbara por su cara occidental. No es una bajada cómoda, ya que hay tramos muy empinados y escalonados con piedra suelta que pueden darnos algún susto. Prestando atención a las pisadas no debe haber problemas.
Por el PR-A 41
Tras unos 600 metros por esta trilera conectamos con el sendero PR-A 41 que parte desde Higuera de la Sierra y nos conduce a Puerto Moral.
A continuación una suave subida de apenas 1 kilómetros nos lleva al Puerto de La Umbría, punto intermedio entre la Sierra de Santa Bárbara y la Sierra del Drago. La orografía nos devuelve vistas al Embalse de Aracena y al valle del Barranco de la Umbría donde se adivinan los tejados de su localidad homónima.

El firme que se nos presenta ahora es una suerte de calzada de piedra irregular intercalada con tramos de tierra compacta. Para los que os gusten los animales, no desaprovechéis la oportunidad de darles un poco de cariño, aunque algunos sean más sociables que otros.
De vuelta a La Umbría
Este camino nos introducirá de nuevo en La Umbría pero llegando en descenso desde la Sierra del Drago. La buena fortuna se apiadó de nosotros porque justo llegando cayó un buen chaparrón y pudimos cobijarnos en una cafetería.
La hoguera ayudó a secar las prendas más humedecidas.

Retomamos el Sendero de Belén
Saldremos de La Umbría por la sección de la ruta por la que entramos en la mañana. Cruzamos a la otra orilla del barranco y deshacemos los pasos hasta llegar al cruce donde abandonamos el Sendero de Belén.
Aquí lo recuperaremos dirigiéndonos al norte por esta pista cimentada. El trazado navega en principio en fuerte pendiente entre las elevaciones de El Cerro y el El Cerro de Parralejo.

Las generosas lluvias y las magníficas dehesas nos regalan plácidas estampas de campiña.
Barranco de Gil Marín
A medida que avanzamos nos vamos acercando a los dominios del Barranco de Gil Marín y los villancicos kilómetricos del sendero vuelve a hacer acto de presencia.
Una vez que superamos estos metros anegados el trazado se orientará hacia el oeste circulando a media vertiente por el flanco septentrional del Cerro de Parralejo.
Mi burrito sabanero presenta el Kilómetro número 8. Las charcas traviesas, la sucesión de fincas dedicadas al olivo, los animales domésticos y la localización de villancicos amenizan nuestros pasos.
Llegados a este punto nos atrevemos a cantar el número 9, pero es mejor que nos dediquemos a otras cosas.
El Cortijo de la Madrona nos anticipa la llegada a su barranco homónimo, el mismo que nos vio partir desde Puerto Moral. Así que solo nos queda un kilómetro del Sendero de Belén, el 10, pero para nosotros será el 24 de esta increíble ruta que bien sirve de reclamo para venir a visitar este fantástico Pueblo Mágico de España.
Hasta la próxima!




























