Viaducto de Zaframagón
VÍAS VERDES

VÍA VERDE de la SIERRA

La Vía Verde de la Sierra es un cómodo itinerario cargado de atractivos entre Puerto Serrano y Olvera.

Al discurrir por un antiguo trazado ferroviario, hoy acondicionado para uso recreativo, podremos disfrutar de sus cerca de 30 túneles, 4 viaductos y varias Estaciones de tren restauradas para la hostelería.
 

 
Su longitud, solo de ida, será de 36,5 kilómetros entre paisajes de pequeñas sierras que se salpican con parcelas agrícolas y ganaderas.

Iniciando la ruta desde Puerto Serrano la tendencia será siempre de suave ascenso hasta Olvera.

Navegando paralelos a nosotros divisaremos los ríos Guadalete y Guadalporcún, encajonándose este último entre el cañón del Peñón de Zaframagón, donde se encuentra una de las mayores reservas de buitres leonados de toda Europa.

Otro hito natural de interés lo hallamos en el Chaparro de la Vega, una encina centenaria de gran envergadura.

Por su parte, la llegada a la Estación de Olvera nos permite contemplar al norte el Castillo de Pruna y la Sierra del Tablón. Precisamente en esta sierra se encuentra el techo de Sevilla, el Pico el Terril, de 1.127 metros de altitud y que tuvimos oportunidad de ascender en el siguiente post👇:

SUBIDA AL PICO EL TERRIL – Techo de Sevilla

Os dejamos un enlace para obtener mucha más información sobre esta estupenda Vía Verde👇:

FUNDACIÓN VÍA VERDE de la SIERRA

 


 
👉DESCARGAR EL TRACK DE LA RUTA

 
 

Puerto Serrano

Iniciamos la Vía Verde de la Sierra que en su km 0 desde Puerto Serrano, parte desde su antigua estación homónima hoy acondicionada para la hostelería.
 

Km 0 de la Vía Verde de la Sierra
Km 0 de la Vía Verde de la Sierra
 
Situándonos en el mapa andaluz, Puerto Serrano se encuentra en la provincia de Cádiz limitando al norte con la sierra sur de Sevilla. De hecho, esta vía verde irá saltando de una provincia a otra en varias ocasiones, como por ejemplo, cuando pasemos por la estación sevillana de Coripe.
 

Los primeros paisajes con claramente agrícolas

Avanzamos por una trinchera ferroviaria que finaliza asomando al paisaje agrícola de Puerto Serrano, entre olivos, frutales, cereales y pastos.

Por aquí se ubica el primero de los túneles de un total de 30 que dispone esta ruta, pero su debido a su mal estado, el trazado lo evita acometiendo un pequeño repecho.

Después habrá que descender con precaución por una pendiente al 10 % de inclinación para retomar el curso original de la vía.
 

 
Si hacéis el camino de vuelta acordaros de esta bajada, pues después tendréis que subirla y se os puede resistir tras 70 kilómetros de pedaleo.

A nuestra derecha flanqueamos la Hacienda del Indiano con el Cerro de Coripe escoltándola por el sur.

Y poco después, atravesamos una trinchera emboscada hasta llegar al Túnel 2, llamado de Reyerta, de unos 67m de longitud.
 

Un Camino Natural perfectamente acondicionado

Como observáis, el camino está perfectamente acondicionado, con el firme en buen estado y con balaustradas de madera instaladas en las zonas más comprometidas.

Y si no os habéis dado cuenta todavía, el río Guadalete ha estado acompañándonos en todo momento en estos primeros 5 kilómetros de recorrido.
 

Río Guadalete
Río Guadalete
 
Tras pasar el Túnel 3, llamado de Bastián, merece la pena una pausa para contemplar el surcar de este caudal por un pequeño rápido entre multitud de adelfas.

Después el Túnel 4, de Castellar, de 68 metros de longitud, que tras atravesarlo mejora todavía más las vistas al Guadalete, el cual zigzaguea para salvar una orografía que ahora se accidenta con cerros de pequeñas cotas. Bonito lugar para crear una acogedora zona de descanso.

 

Viaducto de los Azares

Llegados a este punto, damos con el Viaducto Los Azares, de 65 metros de largo.

Aquí confirmamos la evidencia que, ante este estupendo entorno natural habilitado para el ocio, es normal que muchos turistas aprovechen la infraestructura para disfrutar de una plácida jornada.

Superar cada corredor implica generalmente abrir una puerta a un nuevo escenario, y ese factor sorpresa nos hace sentir como niños.

En la Vega de El Jaral echamos la vista atrás para apreciar uno de los cerros más llamativos que hemos dejado atrás, el Cerro Castellar.

 

Túnel del Esqueleto

A continuación damos con el primero de los túneles iluminados, del Esqueleto, este de 500 metros de longitud.

Si en el exterior hace calor, agradeceréis la bajada de temperatura que sucede en estos pasillos. Los de mayor longitud están iluminados, pero aún así, os pueden acongojar un poco por la sensación claustrofóbica.
 

 
El Guadalete se aprieta entre las angosturas, aunque lo hace de manera alegre, siempre bien acompañado por la vegetación de ribera compuesta por adelfas, álamos, tarajes y fresnos, entre otras especies.
 

Pedaleando entre pequeños cerros

Continuamos el trayecto encontrando ahora un muro de hormigón y vegetación que crean un efecto pasillo hasta que nos abren vistas a la Sierra de la Espuela.

Por aquí también discurren viejas vías pecuarias protegidas, como la Vereda de Morón.
 

 

Junta de los Ríos

Tras el siguiente túnel iluminado tendremos que tener precaución en este cruce de caminos pues el carril que atraviesa es la vieja carretera CA-4404 que va de Puerto Serrano a Coripe.

A este paraje se le conoce como Junta de los Ríos ya que el Guadalporcún se une al Gaudalete a nuestra derecha, aunque es difícil verlo por la espesa vegetación.

A partir de ahora, será el Guadalporcún el que viaje paralelo a nosotros ya que el Guadalete virará al sur para suplir de agua al Embalse de ZaharaEl Gastor.
 

Viaducto de Gillete

Tras el Túnel de la Avioneta pedaleamos otros 900 metros más entre los relieves de la Loma de Cesna y la Sierra Vaquera hasta el siguiente Túnel, denominado Afeitado.

No sabemos si este curioso nombre tiene algo que ver con el que recibe el Viaducto que encontramos a continuación, llamado Gillete. Al menos se parece al de una famosa marca de productos de afeitado.
 

 
Esta infraestructura salva uno de los escarpados barrancos que vienen a abastecer de agua al Guadalporcún.
 

El Túnel del Castillo

Tras cruzar el puente avanzamos divisando el Cerro el Castillejo a la derecha, a medida que nos vamos aproximando al túnel más largo de la Vía Verde: el Túnel del Castillo, con 990 metros de longitud.

Este pasillo iluminado atraviesa las entrañas del cerro homónimo que nos introducirá directamente en la Sierra de Coripe, provincia de Sevilla.

La sensación aquí sí que es envolvente, ves tan lejos la salida y todo es tan repetitivo que pareces quedar atrapado en un bucle. Pero afortunadamente, pronto termina.
 

Viaducto de Coripe

El Viaducto de Coripe, de unos 237 metros de longitud.

Debajo de nosotros hay unos 13 arcos que permiten levantar el puente para salvar el Río Guadalporcún, que ahora navegará a nuestra izquierda.

Justo tras el viaducto, encontramos las indicaciones para ir al Monumento Natural Chaparro de la Vega, pero esta visita la dejaremos para la vuelta.
 

Estación de Coripe

Y unos 300 metros más tarde, damos con la Estación de Coripe, también rehabilitada para la hostelería. Aquí podréis reponer energías y avituallaros de agua.

Un mojón hacia Santiago de Compostela acapara nuestra atención.

Se trata de la Vía Serrana, itinerario que permite a los peregrinos que partan desde Gibraltar o La Línea de la Concepción, llegar hasta el inicio de la “Vía de la Plata” en Sevilla.

El itinerario comparte algunos kilómetros con esta vía verde.
 

 

Por la Serranía de Coripe

Reanudamos la marcha atravesando el Túnel de Coripe, y 50 metros después, el Testarudo.

La accidentada orografía hace que no pase mucho tiempo para alcanzar el siguiente túnel, pero al menos ahora tenemos espacio para ver cómo se suceden los olivos en las laderas de la serranía de Coripe.

A la salida del túnel número 13 nos sorprende Cerro Gordo, de unos 465 metros de altura.
 

Vistas a Cerro Gordo
Vistas a Cerro Gordo
 
Una cota desde la que se dominan las vegas que ahora estamos disfrutando, de espesa vegetación y a la que van a parar arroyos como el Zamarra, Infierno, Magallanes o Navalcarnero.

Una zona en la que también se pueden descubrir interesantes rutas de senderismo.

Otro cerro, el de la Mina, con 514 metros de altura oculta uno de los hitos naturales más valiosos de la Vía Verde, el Peñón de Zaframagón.

Pero antes de llegar allí tendremos que rodear este cerro, en el que no ha sido posible evitar la construcción de los túneles de Zamarra y Alberquilla para sortear sus estribaciones.

La longitud del primero, con 275 m, hace necesaria la iluminación. El segundo en cambio, con 122 m se atraviesa perfectamente con luz natural y nos coloca ya en el kilómetro 19.
 

Peñón de Zaframagón

Y a escasos metros después damos con la silueta del Peñón de Zaframagón
 

Silueta del Peñón de Zaframagón
Silueta del Peñón de Zaframagón
 
Esta inconfundible masa vertical de roca caliza ya se divisa en la distancia. Se enmarca en las últimas ramificaciones de la Sierra de Grazalema colindando ya con la Sierras Subbéticas y la campiña sevillana.

Justo antes de contemplar este espectacular accidente geográfico, encontramos la Estación de Zaframagón, que fue rehabilitada como Centro de Interpretación y Observatorio Ornitológico.

Aquí hay una fuente por si nos vemos en apuros en cuanto a avituallamiento de agua se refiere.

Escasos metros después también hay un Centro de Recepción de visitantes y acto seguido, entra en escena el Peñón de Zaframagón, una mole rocosa que se yergue hasta los 584 metros de altitud.
 

Peñón de Zaframagón
Peñón de Zaframagón
 
Las mejores vistas de este paraje se obtienen desde el viaducto homónimo, desde donde se puede observar cómo la erosión y el propio Guadalporcún han fracturado la roca en una angostura conocida como “El Estrechón”.

Y es que el río vuelve a situarse al otro margen de la Vía Verde para atreverse a circular por este cañón.

El peñón es de alto valor natural por albergar es sus roquedos una de las mayores colonias de buitres leonados de toda Europa, además de otras especies de aves, como halcones, águilas perdiceras y culebreras o el búho real.

Tomaros unos minutos para observar y comprobaréis que la actividad por esas altitudes nunca cesa.

También destacable es su vegetación autóctona bien aprovechada por la cabra montesa la cual tenemos suerte de cazar con nuestro objetivo.
 

Viaducto de Zaframagón

Reanudamos el viaje terminando de atravesar el Viaducto de Zaframagón, de 135 m de longitud.
 

Viaducto de Zaframagón
Viaducto de Zaframagón
 
El caudal que ahora navega a nuestra izquierda es el Guadamanil ya que el Guadalporcún ha virado al sur atravesando el peñón. No obstante, pronto nos reencontraremos con la cuenca de este río, ya que también iremos girando al sur rodeando el macizo de Zaframagón.

Y mientras lo hacemos, nos regocijamos en el paisaje de estas vegas jalonadas de suaves colinas, entre los olivares y pastizales de distintos ranchos y cortijos.

La Vía Verde atraviesa uno de estos cortijos, que toma acertadamente el nombre del peñón, al igual que el túnel que viene a continuación.
 

Túnel de Zaframagón

El túnel de Zaframafón es el segundo más largo de la ruta, con 685 metros de longitud. El interior envolvente acrecienta el sonido de algunas filtraciones de agua en su infraestructura.

Si no fuera por la iluminación parecería que estuviésemos atravesando una caverna.

Ya en orientación sur, podemos disfrutar del Peñón de Zaframagón desde otro punto de vista. Desde aquí el afloramiento rocoso es más palpable en contraste con los olivos que escalan las laderas.
 

 

El túnel del Navaro continúa dirigiéndonos al sur, incorporándonos de nuevo a la cuenca del Guadalporcún.

Desde esta posición se adivinan las cumbres del Cerro de la Francesa, Sierra de Líjar y Tajo de Lagarín, este último en la localidad de El Gastor.
 

Vistas a la Sierra de Líjar y Alto de Lagarín
Vistas a la Sierra de Líjar y Alto de Lagarín
 

Tras el Túnel de la Francesa el trazado se orienta hacia el este, dejando la Sierra de Líjar a la derecha y presentándonos algunas estampas de campiña gaditana.

Sobre estas líneas, el puntiagudo Cerro del Jaral, sobresale del resto que rodea estos prados de ganado.
 

Últimos 10 kms de recorrido

Alcanzar el túnel iluminado de Faloir significa que nos restan unos 10 kilómetros para finalizar el recorrido, de un total de 36,5. Al salir al exterior también se dejan ver al sur las cumbres de las Sierras de Grazalema y de Malaver.

El trayecto está cargado de alicientes, por eso niños y mayores no dudan en realizarlo. La dificultad es mínima, sobre todo cuando vas en sentido contrario al que vamos nosotros, ya que la tendencia del perfil es descendente.

Sin embargo, en nuestro sentido, la subida es muy suave aunque es verdad que tras tantos kilómetros ya se echa en falta algo sólido que llevarse al estómago.
 

Estación de Navalagrulla

Decidimos reponer fuerzas en la siguiente Estación, la de Navalagrulla, que lamentablemente todavía se encuentra en estado ruinoso.

Estad atentos porque desde aquí se puede apreciar el Castillo de Olvera y la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Esto quiere decir que nuestro destino lo tenemos al alcance de la mano, a unos 8 kilómetros.
 

Vistas desde la Estación de Navalagrulla
Vistas desde la Estación de Navalagrulla
 

Avanzando por una vaguada

Continuamos la marcha atravesando ahora una nueva trinchera para luego franquear un agradable y recto tramo entre prados por una pista cimentada y colorada.
 

 
Aquí, el manso paisaje se repite de izquierda a derecha, hasta que termina por romperlo otra trinchera que nos anuncia un nuevo túnel.
 

Por las estribaciones de la Sierra de las Harinas

Los prados desaparecen y la orografía vuelve a accidentarse al encontrarse ya en las estribaciones de la Sierra de las Harinas.

Que el terreno sea más escarpado implica la aparición de túneles con más intermitencia. En poco más de 1 kilómetro vamos a atravesar otros cuatro: el Túnel del Descanso, de la Higuerilla, del Champiñón y el de la Colada.
 

Saliendo de un túnel
Saliendo de un túnel
 
 

Por el valle del Arroyo del Salado

Tras este último entramos en el valle del Arroyo del Salado, que nos presenta un paisaje dominado por el cultivo del olivar.
 

Por el valle del Arroyo del Salado
Por el valle del Arroyo del Salado
 
Avanzando por aquí daremos con algún estupendo mirador y con ciertas encrucijadas en las que habrá que ser precavidos por si pasan vehículos que se dirijan a propiedades cercanas.
 
Panel interpretativo en un mirador
Panel interpretativo en un mirador
 
La pista ahora se torna a pavimento color amarillo y conforme avanzamos, el paisaje al noreste se va abriendo todavía más, tras la Sierra de las Harinas. El Castillo de Pruna se aprecia cada vez más y detrás de él, la Sierra del Tablón.
 
Vistas al Castillo de Pruna y Sierra del Tablón
Vistas al Castillo de Pruna y Sierra del Tablón
 
Circular por aquí los últimos 3 kilómetros con estas vistas es una delicia.

Decir que el Túnel 27, denominado Salado, está inhabilitado por su mal estado, así que el siguiente que atravesaremos será el Túnel del Yaja.

Superamos este pasillo de 70 metros de longitud para volver a reencontrarnos con la Sierra de las Harinas, que no nos quita el ojo de encima.

Solo nos restan dos kilómetros para finalizar la Via Verde, y con ellos los dos últimos túneles.

El primero, el Túnel del Mulo, de 60 metros de longitud, y el segundo, el Túnel de Olvera, con 560 metros iluminados.

Por cierto, tenemos que decir que algunos de estos túneles están iluminados gracias al uso de placas solares.
 

Estación de Olvera

Y por fin, tras un pequeño tobogán en el perfil y ser precavidos en una encrucijada que entra en la localidad de Olvera, alcanzamos la última Estación del recorrido: la Estación de Olvera, hoy también acondicionada como Hotel y restaurante.

Para celebrar la consecución del objetivo qué mejor que aprovechar este restaurante. Aquí podréis degustar una carta con platos deliciosos, no os lo perdáis si tenéis la oportunidad.
 

 

Castillo de Pruna y Sierra del Tablón

Como ya hemos dicho, tenemos que regresar por donde hemos venido. Antes, damos una visual al Castillo de Pruna y a la Sierra del Tablón.

En esta sierra se encuentra el techo de la provincia de Sevilla, el PICO TERRIL, que ya tuvimos la oportunidad de alcanzar en otra ocasión.
 

Vistas al Castillo de Pruna y Sierra del Tablón
Vistas al Castillo de Pruna y Sierra del Tablón
 
También oteamos un poco más de cerca el Castillo de Olvera, de orígenes árabes construido en el siglo XII.
 

Realizamos el regreso en descenso

Realizar esta Vía Verde a la inversa conlleva menor esfuerzo, ya que el perfil es descendente.

No obstante, cuando finalicemos ya tendremos acumulados más de 70 kilómetros.

En cualquier caso, la luz de la tarde cambia el paisaje y nos alegra poder disfrutar de nuevo de ciertos tramos como de la vaguada entre prados, o de la espalda del Peñón de Zaframagón.
 

Monumento Natural Chaparro de la Vega

Como nos vemos con fuerzas suficientes, nos acercamos al Monumento Natural Chaparro de la Vega, que evitamos hacer en la jornada de la mañana.
 

 
Lo más característico de este enclave es su encina de más de 200 años de antigüedad que se emplaza en el rellano rodeado de cimas a modo de anfiteatro.
Monumento Natural Chaparro de la Vega
Monumento Natural Chaparro de la Vega
El árbol mide unos 13 metros de altura por otros 30 de diámetro.
 
 
En este lugar se celebra una romería en honor a la Vírgen de Fátima.
 

Ermita de Nuestra Señora de Fátima

Próxima a la encina se encuentra la Ermita que lleva su nombre y que guarda una bonita imagen de la Vírgen en su interior.
 

 
Desde aquí, damos un último vistazo a este atractivo entorno y regresamos a la Vía Verde para culminar el resto de kilómetros hasta la Estación de Puerto Serrano.
 
Meandro del Guadalete
Meandro del Guadalete
 
Hasta la próxima!

 

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