2 | Caldelas a Campo do Gerês
La segunda etapa del Caminho da Geira e dos Arrieiros nos lleva desde la termal localidad de Caldelas hasta Campo de Gerês, lugar emplazado en el emblemático Parque Nacional Peneda-Gerês.
Partimos de Caldelas dejando atrás su Iglesia de Santiago. A continuación recorremos el frondoso valle del Ribeiro do Alvito dejándonos sorprender por las ruinas de una vieja fábrica textil y por sus pequeñas aldeas rurales por las que no parece pasar el tiempo.
Estos primeros kilómetros los encaramos en una fuerte subida hasta llegar al lugar de Santa Cruz.
A partir de aquí entramos en el concelho de Terras do Bouro y comenzamos el precioso sendero que surca la Vía Nova o Vía XVIII, una Calzada Romana (Geira) que antaño ofrecía un recorrido más corto para llegar desde la ciudad de Braga a la de Astorga.
Este tramo es un paraíso senderista donde la exuberante vegetación se ve salpicada de Miliarios, curiosas formaciones rocosas de granito y abundantes arroyos.
También obtendremos con intermitencia vistas al espectacular valle del Río Homem, plagado de pequeños núcleos urbanos rodeados de montañas.
La calzada romana se urbaniza en el pueblo de Covide, donde atravesamos el casco urbano de casas de piedra para desembocar en la carretera N307. Finalmente, tomaremos esta pista asfaltada para llegar a nuestro objetivo de hoy, Campo do Gerês.
Caldelas
Buenos días amig@s desde el Albergue de Peregrinos de Santiago de Caldelas en el municipio de Amares.
Capela do Senhor da Saúde

Iniciamos esta segunda etapa del camino tomando la Avenida Alfonso Manuel para pasar junto a la Capela do Senhor da Saúde. El revestimiento exterior de azulejos nos delata rápidamente la influencia popular portuguesa.
El edificio se construyó en el siglo XX en estilo neogótico, prueba de ello la encontramos en los arcos apuntados. Sobre el de la puerta de entrada se planta un estilizado rosetón trilobulado.
Neogótico también es el retablo presidido por el Señor de La Salud vestido de Nazareno. El fondo de la hornacina se decora con una pintura que representa la ciudad de Jerusalem.
Las tallas de la Virgen de los Dolores, Santiago y San Benito acompañan al conjunto.
Iglesia parroquial de Santiago
Esta capilla se sitúa muy cercana a la Iglesia parroquial de Santiago, templo al que llegamos luego de torcer por la Rúa Padre João Martins de Freitas.
El templo que vemos se construyó en piedra de granito en el siglo XVIII. Por si hay alguna duda, el año de finalización “1.749” aparece grabado en el dintel de la entrada.
Santiago Peregrino ocupa la hornacina del frontón de estilo barroco tardío de la fachada principal de la iglesia. La torre campanario alberga campanas que probablemente fueron creadas por artesanos de la zona del Minho, famosa por su maestría en la fundición de bronce.
A la espalda de este cuerpo hay una inscripción que delata su construcción posterior a la iglesia. Es del siglo XIX, levantada entre los años 1.856 y 1.857. Mientras nos alejamos del templo podemos observar cómo está rematada por una cúpula bulbosa acompañada de pináculos.
Ahora, las calles de Caldelas asoman al valle por el que discurre su casco urbano, bien parapetado al sur por el Monte de São Pedro Fins, de 562 metros de altitud.
Quinta de Cavandado
Una de las familias clave en el desarrollo de la parroquia se alojó en la Quinta de Cavandado. Concretamente, en una inscripción se cita a Afonso Manuel Pinto de Azevedo como “Señor de la Casa de Cavandado“, es decir, el noble terrateniente que administraba los bienes en la región entre los siglos XVIII y XIX.

Agustas termales de Caldelas
Mientras avanzamos afrontando este ascenso, os contamos que el nombre de Caldelas viene del latín Caldellas, es decir “aguas calientes”. La denominación es toda una declaración de intenciones ya que desde época romana, este lugar mantiene la tradición termal gracias a las propiedades terapéuticas de sus aguas.
No en vano, Caldelas es uno de los destinos de bienestar más prestigiosos del norte de Portugal.
Fábrica de Hilado y Tejido de Real
A continuación, llegamos al lugar de Real donde encontramos las ruinas de una Fábrica de Hilado y Tejido. Se fundó en 1.880 creando una auténtica revolución económica en el municipio de Amares.
Aunque es un edificio industrial sorprenden las decoraciones neoclásicas sobre puertas y ventanas y cenefas de azulejos. Con ello se pretendía dar un aire de modernidad y prestigio al complejo.
La Fábrica empleaba la fuerza hidráulica para mover su maquinaria. A mediados del siglo XX esta tecnología quedó obsoleta y, ádemás, el aislamiento del lugar sumado a la falta de relevo generacional provocaron su abandono.

Los campos aledaños a sus propiedades parecen que están aprovechados por cultivos de viñedos, al menos, es lo que advertimos por los parrales que nos cobijan.
Luego el sendero se va encajonando cada vez más en el valle del Ribeiro do Alvito para hacernos disfrutar de un placentero tramo emboscado.

Covas
Son unos 500 metros de frondosidad que van a parar al lugar de Covas, un pequeño núcleo de casas que nos recibe con un hórreo.
Por aquí pasaremos al otro margen del Ribeiro do Alvito y parte de su cuenca hidrográfica se canaliza desde hace años por medio de esta fuente lavadero. La ubicación de este hito etnográfico permite vistas a la profundidad del valle.
Obtendremos mejores panorámicas cuando empecemos a ganar un poco más de altura. Los cultivos en bancales embellecen esta estampa con el Monte de São Gens, de 505 m de altura, como telón de fondo.

Y con las siguientes rampas del 13 al 15 % de inclinación el valle se contempla desde otra perspectiva. Abajo ya dejamos las ruinas de la antigua fábrica de tejidos.
Escola
Capela de Nossa Senhora da Boa Viagem
Pocos metros después alcanzamos el lugar de Escola donde se alza la modesta Capela de Nossa Senhora da Boa Viagem. Parece ser que se construyó a finales del siglo XIX y en su interior alberga la talla que da nombre al edificio.
Paranhos
Como curiosidad, la imagen de la Virgen porta una barca en su mano derecha. Este simbolismo la vincula como protectora de los viajeros, como nosotros, que ahora transitamos los dominios de Paranhos.

El antiguo escudo de armas de esta comuna así lo refrenda.
Actualmente, Paranhos pertenece a la União das Freguesias de Caldelas, Sequeiros e Paranhos.
La apacible aldea de Além que ahora atravesamos por la carretera M535-3 será una de las últimas poblaciones de esta entidad administrativa y también del Concelho de Amares.
Terras do Bouro
A la salida empezaremos a caminar por el Concelho de Terras do Bouro.
Este municipio es la puerta de entrada al único Parque Nacional de Portugal conocido como Peneda-Gerês.
Santa Cruz, inicio de la Geira
Avanzamos un poco más por esta pista hasta dar con el lugar Santa Cruz. La propia carretera marcará un nuevo límite fronterizo entre los concelhos de Amares y Terras do Bouro.
Esta aldea también es importante ya que un legionario romano junto a una columna de granito da inicio a la Geira, es decir, a una antigua calzada romana.
Capilla y Cruzeiro de Santa Cruz
Antes de meternos de lleno en esta ruta damos un vistazo a la Capilla rústica de Santa Cruz y a un Cruzeiro de granito que hace de referencia visual importante para un próximo cambio de dirección en nuestros pasos.
Junto a este último hito hay un espacio dedicado a la oración para aquellos que quieran procurarse un Buen Camino a sí mismo y a los demás.
Los Miliarios
Con todo, el cambio de rumbo nos dirige al norte por una pista de tierra en la que muy pronto reconocemos otras columnas de piedra a la orilla del camino. Son los llamados miliarios que usaban los romanos para marcar las distancias.

El que vimos anteriormente junto al legionario romano era la milla XIV y estos de aquí, bien podrían representar alguna reforma de la calzada. En alguno de ellos todavía podemos adivinar el grabado que anunciaba la mejora hecha por el gobernante que ostentaba el poder en el momento de la reparación.
Parece que los arqueólogos han decidido reunir estas columnas en este espacio para protegerlas de la dispersión y de la destrucción.
Desde luego, siendo testigos de la roca granítica que salpica el paisaje, nadie puede decir que los romanos no tenían suficiente materia prima para crear sus miliarios.
Vistas al Valle del Río Homem
Mientras tanto, el camino llanea a un paso cómodo abriendo la orografía al valle gobernado por el Río Homem.

De un vistazo podemos otear ciertos perfiles (Alto de Barrete 741m) que jalonan la cara septentrional de la depresión, así como algunas poblaciones diseminadas por ella como Valdreu, Guilhamil o São Martinho de Valbom.
Las panorámicas se ampliarán algo más conforme avanzamos aportando con ello más elementos al paisaje (São Pedro de Valbom).
Milla XV
Al poco, llegamos la Milla XV, momento que aprovechamos para reponer energías. Hay un panel informativo de interés que interpreta los miliarios, el contexto histórico y el camino.
Por ejemplo, nos cuenta que uno de los miliarios está dedicado al Emperador Caro y el otro, el más alto, al Emperador Juliano. También nos dice que la siguiente milla, la XVI, se encuentra a 1.812 metros de distancia y que el trazado asciende suavemente desde los 430 metros de altitud hasta los 450.
Atentos a la bifurcación
En este intervalo nos encontramos con José que también había decidido hacer una pausa para alimentarse. Y lo hace en una bifurcación que plantea dudas. Si queréis continuar por la calzada romana como nosotros, no abandonéis esta pista.
A continuación, la ruta se orienta al este adentrándose en un entorno más frondoso.
Masas de robles y castaños junto a otras de eucaliptos irán compartiendo un recorrido en cuyos márgenes también se suceden los muretes de piedra con los helechos.
Hay unos 290 metros del enlosado original romano que pueden incomodar el paso, pero precisamente esto es lo que hace tan auténtica la ruta.
Milla XVI
Y llegamos a la Milla XVI, hito en el que aparece el nombre del Emperador Decio, año 250 después de Cristo.
El panel también nos menciona que en este precioso sendero se pueden advertir las marcas de las ruedas de los antiguos carros grabadas en la piedra. Sin embargo, nosotros no conseguimos dar con ellas.
Lo que sí vemos es la infraestructura de la carretera M535 cerca de la Capela de S. Sebastião da Geira. Este paréntesis urbanístico lo aprovechamos para refrescarnos en una estratégica fuente y para pasar revista de la ruta junto a otro legionario.
Después, reanudamos la marcha tomando la carretera unos metros para salir rápidamente por una bifurcación que hay en el margen derecho.
El itinerario se hunde en el terreno poniéndose al cobijo de la vegetación. El descenso no tarda en alcanzar su cota más baja, en el arroyo de Ribeiro de Cabaninhas.



Como pronto os iréis dando cuenta la calzada atraviesa una densa red de cauces de agua. Es difícil encontrar la hidronimia de muchos de ellos así que posiblemente nos confundamos con algunos nombres. Lo que es incuestionable es que el agua aporta valor y belleza al entorno.
Milla XVII
Al poco, tras una propiedad privada, aparece el marco miliario número XVII. Estos hallazgos arqueológicos se encuentran en la Freguesía de Chorense. Los emperadores Caracalla, Decio y Caro aparecen en las inscripciones de las columnas pétreas.
En este punto del camino nos alcanza José. Junto a él continuamos avanzando por el añejo y encantador paraje de la Ribeira da Igreja. La vieja calzada romana progresa ahora cuesta arriba para salir de esta depresión.
El Valle del Río Homem vuelve a exhibirse presentándonos en primera instancia las viviendas de la localidad de Chorense.

Las estampas hacen inevitable que nuestra mirada se pierda intentando abarcar todos los elementos del paisaje.
Después, el trazado se adentra en otro cautivador tramo emboscado que nos permite ir estrechando lazos con este interesante peregrino.
El poder del Camino de Santiago
El Camino de Santiago tiene una capacidad única para desnudar la esencia de las personas y la de José está cargada de energía positiva.
Por de pronto, Peregrino Algarvio, que es así como le conocen, lleva haciendo caminos prácticamente desde que comenzamos nosotros y eso ya es nexo de unión.
También le gusta tomarse su tiempo en aquellos alicientes que ofrece la ruta como por ejemplo, las tallas de metal que nos asaltan. Hay una que recuerda los canteros romanos que trabajaban sobre la propia piedra para crear los miliarios.
Materia Prima a pie de camino

Los afloramientos rocosos naturales de granito de este enclave permitían que los trabajos se realizasen a pie de obra, evitando con ello el transporte de piedras desde grandes distancias.
En este sentido, hay algunas raras formaciones que nos plantean la duda de si son producto de la propia extracción por parte de los canteros.

Después de este tramo… Peregrino Algarvio decide adelantarse. Su caminar desenfadado le pide algo más de ritmo. Pero que no se confíe, todo apunta a que hemos hecho buenas migas y a que pasaremos más tiempo juntos.
Con todo, nadie puede impedir que cada cual siga su propio camino. La etapa de hoy es larga, unos 32 kilómetros y uno tiene que saber gestionar el tiempo, la distancia y el esfuerzo.
Por suerte, la belleza del sendero compensa la exigencia de hoy.
Milla XIX
Y llegamos a la Milla XIX. Sí, la XIX, lo sentimos, pasamos por alto la XVIII sin darnos cuenta. El hito más longevo es del año 80, de la época de Tito y Dominciano. La otra columna es del 214 y está dedicada a Caracalla.
El Emperador Caracalla
Este último emperador aparece en la segunda parte de la película de Gladiador. Fue el que otorgó la ciudadanía romana a todos los hombres libres del Imperio pero también fue el que mató a su propio hermano, con el que gobernaba conjuntamente tras la muerte de su padre, Septimio Severo.
Su nombre real era Marco Aurelio Severo Antonino pero el apodo se lo debe a que vestía una capa con capucha que él mismo puso de moda y que se denominaba Caracalla.
Hay quien también atribuye bajo su mandato el Itinerario de Antonino, un documento que recoge más de 350 rutas por todo el imperio. Puede que sea cierto, la presencia de su nombre en varios miliarios implica una gran labor como restaurador de calzadas. Uno de sus grandes intereses era desplazar rápidamente sus legiones por ellas.
Estamos seguros que jamás imaginaría que hoy, en lugar de soldados serían peregrinos los que frecuentan estos recorridos. Los de antaño buscando la guerra y los de ahora encontrando la paz interior.
El Municipio de Terras do Bouro
Tras estas reflexiones la orografía nos descubre las viviendas de Terras do Bouro, localidad que también da nombre al Concelho. Este es el municipio que concentra más miliarios en su trazado, ruta que era conocida como Vía Nova pues ofrecía un recorrido más corto para llegar de la ciudad de Braga a la de Astorga.
Milla XXI
Los emperadores Heliogábalo y Carino también participaron en su puesta a punto, al menos eso nos comenta el panel informativo del marco miliario XXI. Por cierto, Heliogábalo dijo ser hijo ilegítimo de Caracalla para ser proclamado como emperador con tan solo 14 años.
La Geira continúa sorprendiéndonos por arriba y por debajo y los arroyos siguen fluyendo en las angosturas más escarpadas.
Figura del Cronista
De nuevo salimos a cielo abierto para advertir una talla de metal que no pasa desapercibida. Desde luego, subirse a una roca le ayuda y en su época quizá le serviría para que su mensaje llegase alto y claro a los asistentes.
Puede tratarse de un cronista verificando los registros de las obras realizadas en la calzada.

No nos imaginamos el calor que puede estar pasando ahí plantado a la intemperie. Es agosto y aunque el sol sale con timidez el bochorno es intenso. Por suerte, en la Ribeira do Fojo encontramos hay soluciones refrescantes.
Hoy hasta los árboles parecen terminar agotados por el clima.
Milla XXII
A continuación, damos con la Milla XXII. Se conforma de dos miliarios, uno de ellos dedicado al emperador Carino, el otro indescifrable debido al desgaste de la piedra.

El panel informativo también nos cuenta que había otro más, pero que se reutilizó como columna para un crucero en el cercano pueblo de Chamoin.
También hay un aviso sobre el estado de la vía pues podremos encontrar tramos más degradados debido a la presencia de cursos de agua. Y damos con ellos pero a decir verdad son metros estimulantes.
Se añade ese componente de aventura de ir sorteando agua y barro y, de alguna forma, nos conecta directamente con cómo debían de viajar los antiguos arrieros.
La esencia del Parque Nacional Peneda-Gerês
Por su parte, esta humedad es la que también ha permitido conservar la exuberancia del entorno manteniendo su esencia. Y estas moles de roca son las que dan personalidad al Parque Nacional Peneda-Gerês.
Las encontramos aquí y allá de manera desordenada. Los geólogos lo llaman caos de bolas y han sido modeladas por la erosión durante millones de años.
Milla XXIII
La siguiente milla, la XXIII, conserva tres marcos miliarios pero ninguno de ellos contiene inscripciones legibles.
En cuanto al camino hacia el próximo marco, el trazado continúa atravesando una preciosa galería emboscada alternando firmes de hojarasca y tierra con otros del empedrado original y sorteando cruces de agua. Ahora, además, tenemos que hacer frente a las interrupciones de las carreteras M535 y N307.
Al menos, en la última, varias figuras relacionadas con la Geira tratan de amortiguar el impacto negativo de regresar al asfalto.

Recorremos ahora unos metros de esta pista hacia el este para luego regresar al camino. Las señales nos hunden en una nueva depresión bien auxiliada por pasos de piedra en las zonas más comprometidas.
Quebrada das Cabaninhas
Los últimos 300 metros de esta milla son los más accidentados en cuanto a los perfiles. Esto se debe a un violento deslizamiento de tierras ocurrido en el siglo XIX y que es conocido como Quebrada das Cabaninhas.
Milla XXIV
Quizá esto tenga que ver también con la desaparición de 4 de los 5 miliarios documentados en la Milla XXIV. La que aquí se conserva está dedicada a los emperadores Maximino y Máximo, fechada en el año 238 d.C.
Como observamos, en el camino todavía hay huellas del antiguo deslizamiento. Afortunadamente, la vida ha conseguido prosperar después de aquello y se ha podido recuperar parte de la calzada.
Disfrutamos de los últimos intervalos de sendero de la etapa ya que muy pronto volveremos a conectar con la carretera N307.
Milla XXV: Sá
Por aquí llegaremos primero al lugar de Sá donde comprobamos cómo algunos miliarios se reutilizaron como cruceros. Esta es la Milla XXV y fue creada durante el gobierno del emperador Decio (250 d.C).
Covide
Posteriormente entraremos en los dominios de la localidad de Covide. Esta hermosa freguesía de montaña nada tiene que ver con el virus de la pandemia de 2020 aunque sí obtuvo fama por sus similitudes con el nombre.
Capilla de Santa Luzía
El lugar nos recibe con un pequeño altar donde advertimos la figura de Santa Luzía. Esta patrona es una de las más queridas del norte de Portugal. Debido a su fe cristiana fue torturada con la extracción de sus ojos durante las persecuciones del emperador Diocleciano.
Este hecho la ha convertido hoy en la patrona de la vista ayudando a los peregrinos a no perderse en el camino o a encontrar una buena cafetería donde reponer energías.
Covide también nos vale para tomarnos un momento de relax junto a un estanque del que sobresale un miliario. A estas alturas de la etapa bien me cambiaba por unos de estos gansos para sentirme flotar.
A 200 km de Santiago de Compostela
Pero no, la vuelta a la realidad nos hace sentir el peso de la mochila. A cambio, los alicientes de disfrutar de este laberinto de calles de piedra donde descubrimos por un lado, que estamos a 200 km de Santiago y por otro lado, la ubicación de capillas olvidadas que forman parte del tejido de viviendas de los vecinos.
Igreja de Santa Marinha de Covide
El edificio que sí aparece más aislado es la Igreja de Santa Marinha de Covide. El templo fue construido a finales del siglo XIX. Los arcos apuntados, el rosetón sobre la puerta y la torre central con chapitel son elementos típicos del estilo neogótico.

Incluso las cenefas superiores de hojas y flores de las campanas intentan adecuarse a esta corriente artística.
Se dice que en el espacio que rodea la Iglesia es donde los arrieros solían hacer una parada antes de afrontar los tramos más salvajes del Gerês.
Y hacían bien porque pronto comprobaremos cómo en este bello paisaje rural comienzan a elevarse perfiles en el horizonte que oscilan entre los 900 y 1.000 metros de altura. Pico Calcedónia (909m) Pico Curvaceira (919m)

Tramo por la carretera N307
Estas montañas nos acompañarán en el incómodo tramo de casi 2 kilómetros que va por la carretera N307. Se divisan algunas formaciones pintorescas en cumbres y laderas pero caminando por esta pista no es bueno distraerse demasiado.
También existen pequeñas escapatorias por senderos para evitar el asfalto pero regresan rápidamente a él.
milla XXVII
En este intervalo se ubica la Milla XXVII, donde hay un miliario perteneciente al emperador Magnencio.
Al poco salimos de Covide, transitamos otro corto sendero y volvemos a la carretera para entrar en los dominios de la freguesía de Campo do Gerês.
Campo do Gerês
Cruzeiro de São João do Campo
El lugar nos da la bienvenida con el Cruzeiro de São João do Campo. Se dice que el miliario reutilizado que sustenta la cruz es realmente el marco que señala la milla XXVII y que está dedicado al emperador Decio.
Ponte de Eixões
La encrucijada nos dirige a la Estrada da Ponte Romana para cruzar posteriormente el Ribeiro da Roda por el Ponte de Eixões. Este edificio de arquitectura civil es de origen medieval y al parecer se levantó empleando materiales que los romanos utilizaron para construir la Vía Nova.
También se cree que este tramo es un desvío de la calzada original para hacerlo pasar por el pueblo. A nosotros desde luego nos viene de maravilla ya que tras 32 kilómetros de caminata es hora de alcanzar nuestro objetivo, la Posada de la Juventud.
Amigos, vaya maravilla de etapa, pero la del día siguiente no tiene desperdicio. No olvidéis suscribiros para no perdérsela. Hasta la próxima!
















































