Catedral de Santa María
Caminho da Geira e dos Arrieiros

Prólogo en Braga

Comenzamos nuestra aventura del Camino da Geira e dos Arrieiros realizando el prólogo en la ciudad de Braga, el punto de partida. Una ciudad vibrante, llena de historia, jardines cuidados y monumentos que nos transportan siglos atrás.

🌿 Empezamos paseando por el encantador Jardim de Santa Bárbara, uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad, con flores de colores y pegado al imponente 🏛️ Palacio Episcopal de Braga, reflejo del poder religioso que marcó la historia local.

⛪ A continuación, visitamos la majestuosa Catedral de Braga, la más antigua de Portugal y auténtico corazón espiritual de la ciudad. Una mezcla de estilos artísticos nos dejarán con la boca abierta en una visita que merece toda la atención.

🗼 Seguidamente, damos un corto paseo por la traza medieval de su urbanismo para contemplar el Chafariz do Castelo, la Torre del Homenaje del antiguo castillo y ser testigos del ambiente de la Praça da República.

🙏 Y cerramos con uno de los lugares más espectaculares del país: el Santuario de Bom Jesús do Monte, famoso por su funicular, su impresionante escalinata y sus vistas panorámicas. Un recorrido perfecto para comenzar el camino con energía, cultura y paisajes inolvidables. 


Braga

Buenos días amig@s desde Braga.

Conocida como la ciudad más antigua de Portugal, vamos a aprovechar el día previo al inicio del Camino da Geira e dos Arrieiros para visitar varios monumentos de interés.

Jardim de Santa Bárbara

Jardim de Santa Bárbara
Jardim de Santa Bárbara

Para empezar, antes de soltar el equipaje, nos sorprende el Jardim de Santa Bárbara. Este colorido espacio se distribuye en arriates geométricos a partir de una fuente central barroca del siglo XVII.

Coronando esta obra aparece la protagonista que da nombre a estos jardines.

Palacio Episcopal

En la cara occidental de uno de los lugares más románticos y fotografiados del lugar aparece el histórico Palacio Episcopal. Desde luego, las arcadas medievales del antiguo edificio del siglo XIV sumadas a otros elementos de la época refuerzan el ambiente onírico.

El conjunto de edificios que forman parte del Palacio Episcopal fue construido entre los siglos XIV y XVIII. Antes de que Santiago de Compostela fuese relevante, Braga era considerada la sede espiritual más influyente de la Península Ibérica, donde se concentraba todo el Poder Religioso.

Palacio Episcopal
Palacio Episcopal

Catedral de Santa María

No en vano, a Braga también se la conoce como la “Roma Portuguesa” debido al gran número de iglesias presentes en la ciudad. Lo comprobamos de camino a nuestra próxima visita, la esplendorosa Catedral de Santa María.

Fachada Occidental

Nos situamos frente a su fachada occidental para intentar descifrarla. En principio, del estilo románico original del siglo XII hoy apenas quedan restos.

En este sentido, la entrada porticada se añadió entre los siglos XIII y XIV en estilo gótico y su exterior aparece adornado con un conjunto escultórico donde San Miguel aparece escoltado de figuras de santos y arzobispos.

Por su parte, en el siglo XVI se añadieron ornamentos de estilo manuelino, como la reja metálica de forja del pórtico.

Entrada Porticada

En el interior del mismo, se aprecian las bóvedas de crucería nervadas las cuales se rematan y adornan con claves que entre otros elementos, exhiben el escudo D. Diogo de Sousa , el arzobispo impulsor de esta obra.

En cambio, todavía se conservan las arquivoltas románicas, donde por un lado advertimos los detalles del taqueado jaqués románico y por otro lado una narrativa iconográfica que revela animales simbólicos, ornamentación vegetal, seres zoomórficos o personajes que no conseguimos identificar.

La entrada se remata con un arco conopial.

Torres

En otro orden de cosas, en el XVIII se modernizó el cuerpo superior de la catedral y sus torres en estilo barroco. Entre estos dos cuerpos la fachada principal se corona con una hornacina ocupada por la talla de la Virgen María con el Niño.

Fachada Meridional

A continuación, le damos un vistazo al muro meridional. Aquí resalta la conocida “Puerta del Sol” , de estilo románico. Lo sabemos por su arco de medio punto. El interior de su tímpano lo ocupa una cruz templaria y ornamentos geométricos, vegetales y fitomorfos decoran sus arquivoltas y capiteles.

Además, en este ala de la catedral también podemos disfrutar con los canecillos románicos que nos despiertan la curiosidad por sus figuras de juglares, frailes o bestias.

Interior del Templo

Tras este vistazo a los exteriores llega el turno de la visita interior a la que accedemos por la Rúa do Cabildo. Este es un buen momento para estampar el primer sello de nuestra credencial de peregrinos.

Claustro

Acto seguido, entramos en la catedral por su Claustro construido a principios del siglo XIX. Es de estilo neoclásico y viene a reemplazar al anterior de estilo gótico que estaba muy deteriorado.

En sus galerías se exponen algunos capiteles románicos, que siempre suelen resultarnos amenos pues parecen haber sido creados por niños.

También llama la atención un retablo sobre el Juicio Final donde la figura de San Miguel actúa como juez ejecutor. San Juan Bautista junto a otros intercesores velan por las almas que llegan hasta la Santísima Trinidad, situada en la parte superior de la obra.

Por su parte, los pasillos del claustro rodean un sencillo espacio ajardinado que antaño bien servía como lugar de meditación. Hay otros elementos de gran interés a resaltar en el claustro pero debemos continuar la visita para introducirnos en la Iglesia.

La Iglesia

Un recinto que nada más entrar nos obliga mirar al techo para contemplar las pinturas sobre lienzos de madera que hay bajo el Coro Alto.

Son del siglo XVIII del barroco del Rey Juan V de Portugal, muy coloridas, hechas con la técnica de Quadratura, es decir un efecto óptico de perspectiva en el que la arquitectura parece abrirse al cielo.

 

Órganos enfrentados

Seguiremos admirando esta técnica cuando rebasemos estos techos y continuemos a gusto con la tortícolis para quedar fascinados con los órganos enfrentados. Estos instrumentos fueron construidos entre los años 1.737 y 1.739 por el artista Simón Fontanes y decorados por Marceliano de Araújo.

Órganos enfrentados
Órganos enfrentados

El despliegue y exuberancia de ornamentos termina por mimetizarse con aquellos de una cúpula que, de nuevo, utiliza la técnica de Quadratura para mostrarnos la escena del Casamiento de la Virgen. Estas pinturas, son obra Manuel Furtado de Mendonça, realizadas en la época de construcción de los órganos.

Coro Alto

Todas estas piezas las presenciamos con más proximidad cuando subimos al Coro Alto. Esta estancia la protagoniza una exquisita sillería barroca de madera tallada con motivos ornamentales recubiertos a base de láminas de oro. Es una obra del maestro Miguel Francisco da Silva creada entre los años 1.730 y 1.737.

Unos asientos majestuosos al cobijo de la Virgen María pintada en la techumbre y con una tribuna privilegiada que mira la nave central del templo. Desde aquí se goza aún más de la acústica de los órganos y de algunos detalles ornamentales que se nos pasaban por alto.

Naves de la Iglesia

De vuelta a la iglesia contemplamos un edificio de planta basilical compuesto de tres naves de traza románica separadas por arcos de medio punto. Las cubiertas son de madera.

La galería de las naves laterales se adornan con figuras de los Apóstoles, Mártires y Padres de la Iglesia.

En el presbiterio se alza una cúpula cuadrangular a modo de cimborrio con pinturas de estilo decorativo similar al de los pies de la iglesia. La zona del ábside y la Capilla Mayor son del siglo XVI creadas en estilo manuelino.

Capilla de San Gerardo

Dentro del conjunto catedralicio existen una serie de capillas anexas que también se incluyen en la visita. La primera a la que accedemos es la denominada Capilla de San Gerardo, una de las más emblemáticas del complejo.

Se creó en el siglo XII para guardar los restos del arzobispo Geraldo de Moissac, un personaje muy relevante de la época que impulsó la autoridad de la sede de Braga, realizó la Reforma Litúrgica y promovió la construcción de la catedral románica.

Sus restos descansan en este impresionante retablo barroco dorado del siglo XVIII. Barrocos también son los azulejos que revisten la estancia. Son obras del ceramista António de Oliveira Bernardes y narran pasajes significativos de la vida de San Gerardo.

Capilla de Nuestra Señora de la Gloria

La siguiente capilla que visitamos, la de Nuestra Señora de la Gloria, también es un recinto funerario. En este caso fue mandada a construir en el siglo XIV por el arzobispo D. Gonçalo Pereira para albergar su propia sepultura que, como vemos, ocupa el espacio central de la nave con su imagen yacente.

Capilla de Nuestra Señora de la Gloria
Capilla de Nuestra Señora de la Gloria

Este sepulcro gótico está tallado en piedra caliza de Ançã, muy valiosa en Portugal, y entre sus elementos esculpidos exhibe clérigos, apóstoles, leones y un Cristo Crucificado.

El estilo constructivo de la capilla es gótico, pero se añaden elementos mudéjares en el acabado de la cubierta en las pinturas murales que cubren las paredes.

Capilla de los Fundadores

A continuación, nos trasladamos a la Capilla de los Fundadores, también conocida como la Capilla de los Reyes. Fue mandada a construir en el siglo XIV por el Arzobispo Lourenço Vicente como gesto de agradecimiento por la victoria en una batalla en la que él participó.

Los restos momificados de este personaje ocupan el espacio central del recinto y dicen que conserva tan bien los dientes debido a que en aquello época no existía el azúcar en España y Portugal.

Restos momificados del Arzobispo Lourenço Vicente
Restos momificados del Arzobispo Lourenço Vicente

En los arcosolios de un muro se postran los sepulcros del Conde Enrique de Borgoña y su esposa Teresa de León, padres de Alfonso I, el primer rey de Portugal. Estos fueron los fundadores de la nación portuguesa, de ahí el nombre de esta capilla.

Sepulcro de Conde Enrique de Borgoña
Sepulcro de Conde Enrique de Borgoña

 

Sepulcro de Teresa de León
Sepulcro de Teresa de León

Capilla de Nuestra Señora de la Piedad

Para finalizar, nos adentramos en la Capilla de Nuestra Señora de la Piedad que nos recibe con el sepulcro de Don Diogo de Sousa. Este arzobispo fue el que mandó a construir este edificio renacentista en el año 1.513.

Llama la atención la riqueza ornamental barroca del retablo del Altar Mayor. Columnas salomónicas, motivos vegetales, querubines y palomas rodean la imagen central de la Piedad que da nombre a la capilla.

La imagen de un Santiago Peregrino que encontramos en un lateral, es una buena forma de despedirnos de la Catedral de Braga.

Chafariz do Castelo

Muy cerca se encuentra el Chafariz do Castelo, una fuente mandada a construir en el año 1.723 por el arzobispo D. Rodrigo de Moura Teles. Este señor tuvo mucha relevancia en la transformación barroca de la ciudad y esta obra es un ejemplo de ello.

La fuente despunta por su bonita decoración en la que admiramos cómo seis figuras de ángeles sostienen el estanque superior. Esta pieza, además, posee seis castillos labrados, muy apreciados por las palomas, todo sea dicho.

El monumento lo corona una figura femenina que dicen representa a la ciudad de Braga.

Torre del Homenaje

Azulejos tradicionales y una gama de tonalidades revisten las fachadas de la Rúa do Souto, una calle peatonal que mantiene la vieja traza medieval de la urbe.

Por una de sus bocacalles advertimos uno de los vestigios que se conservan de aquella época. Nos referimos a la Torre del Homenaje del antiguo castillo.

La Fortaleza se construyó en 1.369 en el contexto de las Guerras Fernandinas para defender Braga de las tropas de Castilla. El resto del castillo se demolió a principios del siglo XX para dar paso a la expansión urbanística.

Entre los elementos defensivos de esta torre gótica de unos 30 metros de altura podemos citar advertir los matacanes, aspilleras y almenas. Tiene planta cuadrada y fue levantada con sillares de granito en los que podemos adivinar las firmas de algunos maestros canteros.

Junto a la torre, en el flanco norte de los terrenos del castillo se planta un Cruceiro que exhibe el escudo de Portugal. Con esto, además de suponer un lugar protegido espiritualmente, lanza un mensaje de autoridad política y territorial.

Praça da República

Nuestro pequeño paseo por la urbe nos lleva ahora a la Praça da República que posee una fuente histórica que no tenemos suerte de verla en funcionamiento. Este es el centro neurálgico de la urbe, lleno de vida social, con mercado, numerosos cafés y restaurantes y edificios de interés.

Tomaremos ahora una florida Avenida da Liberdade para ir en busca de un supermercado. Debemos comprar agua y algo de avituallamiento para empezar la primera etapa da Geira e dos Arrieiros, y tenemos que hacerlo antes de ir a visitar el siguiente escenario.

Praça da República
Praça da República

Santuario de Bom Jesus

No, no es el escenario del Teatro Circo cuyo edificio dejamos a un lado. Nos referimos al Santuario de Bom Jesús, uno de los conjuntos más emblemáticos de Braga y que se encuentra a la afueras de la localidad.

Funicular de Bom Jesus do Monte

Tomaremos primero un UBER para llegar allí y después haremos uso de uno de los Funiculares más antiguos del mundo que todavía sigue en funcionamiento. Aunque sea viejo, sí que han modernizado el sistema para sacar la entrada.

De aquí a la cima del Monte Espinho hay más de 270 metros por una ladera escarpada al 42 % de inclinación donde se acumulan unos 116 metros de subida.

Este transporte fue construido en 1882 y se vale del agua para moverse por contrapeso. Los dos vagones disponen de un depósito de agua. Siempre se llena el del vagón que va a bajar, mientras que el de abajo se vacía.

De esta forma, al volverse más pesado el vagón que baja sumado a la fuerza de la gravedad, hace contrapeso tirando de un cable por el que están conectados para mover el de abajo hacia arriba.

Patrimonio de la Humanidad

Y de esta manera tan ingeniosa llegamos a este espectacular enclave declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019. Solo con echarle un primer vistazo ya nos parece un escenario cinematográfico, digno de las mejores películas románticas palaciegas ambientadas en el siglo XVIII o XIX.

Sus fuentes, jardines, galerías ocultas, templetes, miradores, escaleras monumentales y numerosas figuras escultóricas crean un ambiente evocador.

Basílica de Bom Jesus do Monte

El origen de este lugar es religioso. La Basílica de Bom Jesus do Monte es el eje central de la distribución del complejo. Este edificio se construyó en estilo neoclásico entre los años 1.784 y 1.811 siguiendo los diseños de Carlos de Amarante.

Fue un encargo del Arzobispo Gaspar de Braganza, religioso cuyo escudo de armas se exhibe junto al de Portugal en el frontón central. Debajo, en el balcón, se postran las tallas de los cuatro evangelistas.

Las torres se coronan en cúpulas bulbosas y el conjunto se remata decorándose con pináculos a modo de antorchas.

Fuente del Pelícano

En el tramo de explanada previo a la Basílica encontramos la Fuente del Pelícano, llamada así por la iconografía de su parte superior donde un pelícano se abre el pecho para alimentar con su sangre a sus crías. El simbolismo representa a Cristo alimentando a la humanidad a través de la Eucaristía.

Estatua Ecuestre de San Longuinho

La Fuente se terminó de construir en 1.819, fecha en la que también se levantó la Estatua Ecuestre de San Longuinho. Este personaje fue el centurión romano que clavó la lanza en el costado de Jesús cuando estaba en la cruz. La obra fue creada en granito por el escultor Pedro José Luis en 1819.

Una tradición cuenta que San Longinho ayuda a encontrar marido a las mujeres solteras que den varias vueltas a esta estatua. Además, si lo consiguen, luego pueden volver con sus esposos y sacarse fotos en uno de los rincones más pintorescos de Bom Jesús.

Gruta de Ernesto Korrodi

Se trata de la Gruta de Ernesto Korrodi, creada de manera artificial a inicios del siglo XX.

Gruta de Ernesto Korrodi
Gruta de Ernesto Korrodi

La idea era concebir un espacio ambiental de retiro en el que sentirte cerca de la naturaleza mientras paseas en una atmósfera de cuento.

Si te dejas llevar, apenas te darás cuenta que las estalactitas, rocas y troncos que la conforman están hechos de cemento.

La gruta rodea un estanque por el que asoman algunos curiosos. Hay un lago ascendiendo un poco más por el monte, pero nuestro tiempo es limitado y decidimos no visitarlo.

Gruta de Ernesto Korrodi
Gruta de Ernesto Korrodi

Capillas de Bom Jesus

Lo que sí inspeccionamos son las diferentes capillas que se reparten por el complejo de Bom Jesús. No sé si llegamos a verlas todas porque son unas 17, pero merecen la pena por la calidad escultórica.

Representan escenas del Calvario y la Pasión de Cristo aunque hay otras dirigidas por ejemplo a San Pedro o a la Aparición de La Virgen.

A continuación, vamos a abandonar el lugar por sus famosas escaleras. Lo que antes subimos por funicular ahora lo tendremos que deshacer por medio unos 570 escalones divididos en tres secciones.

Escaleras de Bom Jesus

Escaleras de las Tres Virtudes Teologales

La primera sección corresponde a las Escaleras de las Tres Virtudes Teologales por las que es posible asomarse a otras dos capillas. Los tramos de este fragmento están adornados entre otras esculturas por tallas y fuentes relacionadas con la Fe, la Esperanza y la Caridad.

 

Escaleras de las Tres Virtudes Teologales
Escaleras de las Tres Virtudes Teologales
Escaleras de los Cinco Sentidos

A continuación, afrontamos la sección de las Escaleras con las Fuentes de los Cinco Sentidos. En cada uno de los manantiales artificiales que salen al paso, el agua brota por uno de los órganos sensoriales de una serie de imágenes figurativas.

Se dice que este tramos representa la purificación de los deseos terrenales. Al finalizar esta sección encontraremos dos nuevas capillas.

Corría el año 1.723 cuando el Arzobispo Rodrigo de Moura Teles impulsó la creación de las capillas. Su estilo original fue el barroco aunque los trabajos se extendieron durante un siglo. Escultores como Evangelista de Araújo y Custódio Vieira participaron en la confección de estas tallas de escala real.

Por su parte, si miramos hacia arriba contemplamos que el grupo escultórico que sobresale de los pretiles es muy rico. Evangelistas, Profetas, Figuras de la Pasión y Doctores de la Iglesia, entre otros, nos acompañan en el descenso.

Escaleras del Pórtico
Uno de los tramos de las Escaleras del Pórtico
Uno de los tramos de las Escaleras del Pórtico

Nos resta una última sección de escaleras, la del Pórtico, aunque sólo veremos las capillas de su parte inicial ya que posteriormente continúa en descenso adentrándose en un bosque y lamentablemente nos quedamos sin tiempo para continuar.

Mientras llega nuestro transporte para llevarnos al alojamiento, disfrutamos de un maravilloso balcón a Braga. Un momento inspirador que nos recarga de energías para afrontar la primera etapa del Camino da Geira e dos Arrieiros.

¡Hasta la Próxima!

Atardecer en Braga
Atardecer en Braga

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