Valores Patrimoniales de Constantina | Descubriendo sus Tradiciones
Regresamos a Constantina para descubrir algunos Valores Patrimoniales de esta localidad enclavada en la Sierra Norte de Sevilla.
Buena parte de su Historia y sus Tradiciones quedan plasmadas en este interesante recorrido acompañados por nuestr@s amig@s Raquel y Jose, y en el que visitamos los siguientes hitos:
📍Panadería Rosa
📍Plaza de Toros
📍Exposición Etnográfica
📍Anís la Violetera
📍Convento | Hospedería de Las Jerónimas
📍Pozos de la Nieve
📍Ermita Nuestra Señora Del Robledo
📍Venero de San Francisco
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Constantina
Iglesia de Santa María de la Encarnación



Buenos días amig@s desde Constantina.
Continuamos la visita a este bonito pueblo de la Sierra Norte de Sevilla después de haber tenido el privilegio de dar cuerda al Reloj de la Torre de la Iglesia de Santa María de la Encarnación.
Panadería Rosa (Actualmente cerrada por cese de actividad)
Hoy, Jose y Raquel , nuestros apasionados amigos nos llevan a una de las panaderías más queridas de la localidad. Tan conocida es que no le hace falta letrero con el que anunciarse desde la calle.
La calidad y variedad de producción casera de panes le ha dado fama, incluso hay algunos productos que se elaboran en horno de leña. El atento personal del local nos enseña este auténtico tesoro que continúa cumpliendo su función artesana, sobre todo dedicado a hornear las vienas.

Muy cerca también nos enseñan el horno más moderno, que aborda la cocción del resto de productos. Por cierto, aquí se intenta aprovechar todo. El género sobrante o que no se ha vendido se emplea por ejemplo para crear pan rallado o cocinar migas.
El Obrador
Y no contentos con esto, pasamos al obrador, el taller en el que se confeccionan las piezas. Las maquinarias, a pesar de la antigüedad, siguen siendo funcionales.
La masa madre cuya receta desconocemos pasa a la amasadora; el producto resultante se deja que respire en otro recipiente para luego pasar a las básculas, donde se pesan las cantidades de cada pieza que el panadero termina de dar forma en la mesa de trabajo.
Un proceso tradicional combinado con tecnología moderada que permite elaborar productos de calidad de sabores y aromas inigualables. Y dimos fe, no pudimos resistirnos a la exquisita regañá.
Plaza de Toros
A continuación, nos trasladamos al Paseo de la Alameda para acercamos a la Plaza de Toros. Este complejo fue construido a inicios del siglo XX siendo inaugurado en el año 1902.
Ante un día tan espléndido luce radiante así se merece una vuelta al ruedo.

Por aforo, unos 3.700 espectadores, está considerada una plaza de 3ª categoría, pero eso no significa que los espectáculos taurinos y eventos culturales o municipales que se llevan a cabo en sus instalaciones no estén a la altura de los que se celebran en una plaza de mayor rango.
En 2017 la Plaza de Toros pasó a formar parte del patrimonio municipal lo que motivó su rehabilitación y modernización para volver a ser inaugurada en el año 2019.
Damos un vistazo al tendido y a los palcos pero también exploramos algunas de las estancias interiores menos accesibles al público, como el desolladero, lugar donde se realiza el primer tratamiento del cadáver del toro.
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Exposición Etnográfica
No es la imagen más agradable para despedirse de la plaza, así que nos resarcimos dando otra vuelta al ruedo y pasamos a la siguiente visita, que tiene lugar en la Exposición Etnográfica a tan solo 200 metros de la Plaza de Toros.
Sala principal | Vida Cotidiana
Este espacio es todo un impresionante muestrario de objetos que nos transporta a la forma de vida de generaciones pasadas. En su sala principal encontramos secciones con elementos relacionados al uso cotidiano como pesos y medidas, radios y proyectores, material escolar y de oficina y otros empleados para las Fiestas y Tradiciones.

Sala de Industria Alimentaria
A continuación accedemos a la sala de la Industria Agroalimentaria: Donde se expone el legado de las destilerías y marcas de anís que dieron fama mundial al municipio, como La Violetera, empresa a la que no vamos a tardar mucho en visitar. Aquí también encontramos un un buen ejemplar de alambique.
Por su parte, al otro lado de la sala podemos adivinar elementos relacionados con la industria aceitera y la cárnica.
Sala de Oficios Tradicionales
Una variopinta gama de relojes y un precioso piano de gabinete nos dan paso a la sala de Oficios Tradicionales. Agricultores, Zapateros, Curtidores, Herreros, Carpinteros… la manufactura artesanal de la comarca puede sentirse bien representada con esta gama de herramientas.

De igual forma, en la sala contigua, podemos hacernos una idea con los elementos relacionados con otros oficios, como la Heladería, la Sastrería o la Barbería. Por cierto, ¿me pego un pelado?
Sala del Hogar y Vida Doméstica
La sala siguiente está dedicada al Hogar y a la Vida Doméstica. Aquí vemos un dormitorio donde el ajuar de cama y su cabecero, el escritorio y los objetos para el cuidado y aseo personal acaparan nuestra atención.
A pocos pasos hay un espacio dedicado a los juguetes, alguno de ellos representativo de la inocencia de épocas pasadas.

Sala de Recreaciones Temáticas
Finalmente, accedemos a una habitación dedicada a Recreaciones Temáticas. Por un lado encontramos un rincón que reproduce una antigua farmacia donde relucen inconfundibles estanterías repletas de frascos, botes y pastilleros bien conservados. La variedad de la colección es impresionante.
Por otro lado, también hay secciones de la habitación con instrumental de laboratorio, oftalmología e incluso odontología.




Maquetas y Venero
Antes de abandonar la exposición, os animamos a que le echéis un vistazo a la maqueta de Constantina y a otra de Castillo. Esta última reproduce cómo pudo ser la fortaleza antes de tener el aspecto actual.
Y si tenéis curiosidad, buscad un canal de agua subterráneo que corre bajo estas dependencias. Pertenece al Venero de San Francisco, un hito muy cercano a la exposición que os mostraremos al final del vídeo.
Anís La Violetera
Ahora cogemos el coche sumidos en el sabor de las patatas fritas artesanales “El Chato”, para ir en busca de nuestra próxima visita.
Y hacemos bien en llenar el estómago porque la siguiente parada es una fábrica referente en productos destilados, desde anises y cremas hasta una ginebra. Nos referimos a la empresa Anís La Violetera, fundada en 1.961 por Don José García González y que hoy continúa dirigiendo su hija María Amparo García Méndez.
Precisamente esta entrañable y luchadora mujer es la perfecta anfitriona que necesitamos para descubrir estas sorprendentes instalaciones, un auténtico museo de valor incalculable que además de aromas de anisados y licores respira amor, tenacidad y esfuerzo.
Tradición vitivinícola de Constantina
Constantina tiene una histórica tradición vitivinícola vinculada a sus viñedos. Sus vinos ya eran muy valorados en la época romana e incluso se exportaban a la Ciudad Eterna.
Estas credenciales provocaron que en siglo XVI, se transformaran los excedentes de vino en alcohol dando lugar al nacimiento de las primeras fábricas de anís.
Entre finales del siglo XIX y principios de XX, Constantina contaba con una docena de fábricas activas entre las que se encontraba Anís Padre Benito y Anís Del Abuelo, ambas proveedoras de la Real Casa.
Orígenes de La Violetera
Los derechos de estas marcas fueron adquiridas por Don José García González que las incorporó a su propia industria, La Violetera, empresa fundada en 1.961. El nombre de su proyecto se lo debe a la cantante y actriz Sara Montiel, que tomó la imagen de la carátula de la película La Violetera como etiqueta de sus productos.
Don José supo mantener y gestionar la elaboración tradicional de los anisados, un producto cuya calidad se la debe en gran parte al agua pura de venero de Constantina, cuyas excelentes propiedades contribuyeron a que estos aguardientes alcanzaran prestigio internacional.
Hoy día Amparo continúa con el legado de su padre, manteniendo vivo su espíritu. Amparo nos cuenta que sigue empleando las mismas técnicas de producción de antaño, utilizando las mismas calderas de cobre y alimentando la caldera con leña de encina.
La Crema de Guindas
Uno de los productos típicos y autóctonos de La Violetera es la Crema de Guindas, una delicatessen con la que puede sacar pecho. Amparo nos muestra los depósitos donde se maceran las guindas junto con el aguardiente. El resultado final no tardaremos en probarlo.
Un broche de oro a esta interesante experiencia. Gracias a Amparo por dedicarnos su pasión y cariño por su legado y por la forma de transmitirnos la historia, el proceso y la tradición que hay detrás de este anís tan especial.
Monasterio Hospedería de las Jerónimas
La siguiente parada nos lleva a un complejo que ya despertó nuestro interés en la anterior visita a Constantina.
Se trata del Monasterio Hospedería de las Jerónimas. El escudo de esta orden religiosa nos saluda a la entrada de un opulento complejo conocido con los nombres de La Carlina y Castillo Blanco.
Don Juan de La Carlina
El conjunto tiene la particularidad de haber pertenecido a León Degrelle un colaborador nazi de origen belga que durante su fuga, tras la guerra, terminó disfrutando de la buena vida unos años en el pueblo de Constantina.
Aquí se construyó una residencia privada y ocultó su identidad bajo el falso nombre de «Don Juan de La Carlina» aunque, a decir verdad, si quería pasar inadvertido quizá podría haberse ahorrado la solemnidad y ostentación de algunos detalles arquitectónicos.

El Castillo Blanco
En este sentido, el nombre de Castillo Blanco se lo debe a la Torre – Fortaleza de aspecto monumental que puede verse desde diferentes puntos del Valle de la Osa. Su estilo ecléctico destaca con ventanales de arcos de herradura que recuerdan al arte islámico.
Postrado en el muro meridional adivinamos el escudo nobiliario de la familia Sánchez Pastor, un linaje burgués que vivió en Constantina en el siglo XIX y que es considerado uno de los grandes benefactores de la localidad en aquella época.
De Residencia personal a Convento
En los años 60 del pasado siglo la propiedad fue embargada debido a los problemas económicos de León Degrelle. Las monjas de la Orden de San Jerónimo, que ya habían fundado el Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles en Constantina en 1951, se trasladaron aquí en el año 2009, tras las obras de restauración del complejo.
El Monasterio, además de funcionar como hospedería y lugar de retiro espiritual también es conocido por su deliciosa repostería. En sus instalaciones hay una tienda en la que se pueden adquirir todo tipo de dulces artesanales, además de otros productos de elaboración propia.
Desde la propia hospedería, lugar al que ahora nos dirigimos, también es posible hacerse con algunos de estos manjares. Me parece a mí que no nos vamos a quedar con las ganas. Vamos a rezar para que no nos suba mucho el azúcar.
Fábrica de Pozos de La Nieve

A continuación, vamos a trasladarnos a otro lugar fascinante, localizado a unos 2 kilómetros al norte de Constantina. Se trata del edificio que albergaba la antigua Fábrica de Hielo Industrial, hoy convertido en un alojamiento rural.
Historia del Edificio
No hay que dejarse engañar, a pesar de la apariencia de su fachada principal no es un edificio religioso.
Por un lado, Santa Bárbara es el nombre de una empresa cárnica que ocupó el lugar en el siglo XX. Por otro lado, aparece el escudo de Sevilla indicando que el edificio perteneció históricamente al cabildo de la capital. Y para finalizar, coronando la espadaña se incrusta un pequeño azulejo de la Virgen de las Nieves en clara alusión a los pozos que veremos en su interior.
Recuperación tras el abandono
Antes de visitarlos damos un vistazo al precioso entorno del alojamiento emplazado en el Valle del Arroyo de La Villa y que está rodeado de encinas, olivos y castaños. Un lugar para el descanso y el disfrute.
Nos colamos por una de sus habitaciones para dar con un edificio del siglo XVII que ha sufrido una espectacular recuperación y restauración. La nave central, a la que ahora accedemos está dividida por multitud de arcos que soportan el resto de la estructura. Un espacio amplio y ventilado para poder hacer frente a las distintas funciones a las que fue destinado el edificio.
Como hemos comentado antes, aunque sus orígenes fueron la de abastecer de hielo a Sevilla, posteriormente cumplió como matadero y secadero de carne. Esta última función estuvo activa hasta el año 1960 momento en el que se cerró el complejo.
Capilla de la Virgen de Las Nieves
Y no fue hasta el año 2000 cuando iniciaron los estudios restauración donde, entre otros elementos, se recuperaron partes de una pequeña capilla dedicada a la Virgen de las Nieves. Este espacio se construyó gracias a una Bula del Papa Inocencio XII, fechada el día de 16 de junio de 1697.

Las paredes de la capilla, además de exhibir las pinturas murales que se han conservado, se aprovechan para exponer imágenes del estado del edificio anterior a la restauración y los planos del proyecto. Nos podemos hacer una ligera idea del inmenso trabajo de volver a dar vida a este complejo.
Los Pozos de la Nieve
Llega el momento de ver los pozos de nieve. Ambos están construidos en ladrillo entre los años 1760 y 1761, aunque el primero de ellos tiene 8 metros de profundidad con respecto al segundo que tiene 14.
En la bóveda del primero puede leerse una inscripción que dice: Este pozo fue rellenado con nieve durante 50 días en el año 1859.
Esta leyenda era una forma de registrar los datos de una campaña.

El hielo, un bien muy preciado
Antiguamente no existían los frigoríficos y en zonas de climas cálidos como ésta, el hielo era un bien muy preciado. En las estaciones invernales se recolectaba la nieve de los distintos depósitos repartidos por la sierra y se transportaban hasta aquí bien en carros, burros o incluso a hombros.
La nieve se almacenaba aquí para protegerla del calor y se compactaba para evitar que se derritiera rápidamente. En época estival, el hielo se sacaba y se transportaba por la noche para ser repartido en la ciudad de Sevilla y otros pueblos cercanos.
Nos quedamos helados ante unos de los hitos patrimoniales e históricos más singulares del municipio de Constantina.

Ermita de Nuestra Señora Del Robledo
Y ahora que nos situamos al norte de la localidad aprovechamos para dirigirnos a otro emplazamiento de gran relevancia, pero orientado un poco más al este. Se trata de la Ermita de Nuestra Señora Del Robledo, templo que alberga a la Patrona de Constantina.
El tamaño de la Fuente Abrevadero que nos recibe antes de llegar al complejo nos da pistas sobre un lugar al que acuden cientos y miles de devotos cada último sábado de un mes de septiembre, fecha en la que se celebra tradicionalmente la Romería.
Exterior del Edificio

Exteriormente el edificio nos recibe por su entrada porticada añadida en el año 1927 aunque los orígenes constructivos del templo son del siglo XVI. El estilo más primitivo de la ermita es el mudéjar, que levantaba muros de mampostería y los revestía con cal y ladrillo.
Las cubiertas son de teja árabe a varias aguas, adaptándose a la estructura de sus tres naves interiores.
De esta techumbre sobresalen dos cuerpos: por un lado el intermedio, que se sitúa en el tramo del presbiterio y que emerge a modo de cimborrio en un cuerpo cuadrangular; por otro lado, la Torre-camarín, de mayor altura y que ocupa el extremo septentrional de la ermita. Es la estructura exterior más llamativa desde fuera.

Se construyó en el siglo XVIII en estilo barroco y está rematado con una linterna. Estas soluciones arquitectónicas permiten la entrada de luz al recinto que alberga a la patrona de Constantina.
Interior del Templo
En el interior observamos una planta de tres naves separadas por arcos apuntados y una cubierta de madera que sigue los cánones de estilo mudéjar.
Un retablo hecho en cerámica decora la nave del Evangelio. Se realizó en el siglo XVIII y evoca a la Protección de la Virgen del Robledo del pueblo de Constantina. Por su parte, enfrentado a este retablo en el muro de la Epístola encontramos otro de la misma naturaleza que representa la leyenda local, según la cual la Virgen María se apareció a un joven pastor llamado Melchor en el tronco de un roble.

Llegados al presbiterio observamos la cúpula de media naranja apoyada sobre pechinas. Un conjunto bellamente decorado con motivos vegetales y escenas marianas.



La Torre-Camarín
Finalmente, llegamos a la Torre-Camarín, lugar en el que descansa la imagen de la Patrona. La obra se inició a principios del siglo XIX a manos del maestro José Fernández. El estilo barroco empleado se aprecia en la decoración de las pinturas, espejos, yeserías y el templete de plata que realza la figura de la Virgen.
Bajo la talla de la Virgen del Robledo se encuentra un tronco de roble del que dicen es el mismo Árbol que se cita en la Leyenda de la aparición. Un roble centenario que, lejos de secarse, florece cada día en la fe de las numerosas personas que rinden devoción a su Virgen.
Amigos, cae la tarde en este fantástico entorno y no dudamos en disfrutar de los alrededores en los que a buen seguro se viven inolvidables jornadas de convivencia. No es necesario que sea época de romería para celebrar el júbilo en los corazones.
Venero de San Francisco
Antes de que la noche nos de caza regresamos a Constantina para ir a conocer el Venero de San Francisco, un manantial de agua subterráneo del que se obtiene constancia desde el siglo XIII. Una placa nos informa que en el año 1894 se construyó este kiosko para protegerlo y se colocó la tubería de hierro para canalizar el agua al depósito central.

Por su calidad y abundancia, las aguas del venero siempre han formado parte de las principales fuentes de abastecimiento de Constantina.
Al susurro de lejanos aires del medievo despedimos esta sublime jornada desde el barrio de La Morería, con nuestros queridos anfitriones Raquel y Jose, que nos han sabido transmitir con creces su pasión por Constantina. ¡Gracias!


























