CAMINO LEBANIEGO

NATURALEZA DESBORDANTE

La historia del Lignum Crucis

El Camino Lebaniego es el viaje que emprendían los peregrinos medievales para ir a venerar la tumba de Santo Toribio de Liébana y los restos de Lignum Crucis, es decir, el trozo de madera más grande de la Cruz de Cristo que se conserva. En el siglo el siglo IV, la Reina Elena, madre del emperador Constantino descubrió el paradero de la Cruz y decidió trocearla en tres partes para asegurar su supervivenvia. La parte del brazo izquierdo, se queda en Jerusalén al cuidado de monjes y sacerdotes.

En el siglo V, se encontraba allí custodiando las reliquias un monje español llamado Toribio, que tras una serie de vicisitudes consiguió en Roma que el Papa San León el Magno le permitiera llevarse la Vera Cruz a su tierra, Astorga. En esta ciudad leonesa permaneció la reliquia hasta el siglo VIII, época de la invasión musulmana, y ante esta amenaza, los restos de la Cruz se trasladan al Monasterio de San Martín de Turieno, lugar en el que se encuentra hoy el Monasterio de Santo Toribio.



Etapas y albergues

Es un trayecto de corta distancia, unos 74 kilómetros que abordamos en 3 etapas, aunque para los que lo deseen se puede dividir en alguna etapa más, ya que no es un recorrido con zonas exigentes. Dado que no es una travesía con demasiada afluencia, se recomienda ponerse en contacto con antelación con los albergues disponibles para dar aviso de la presencia de peregrina y el deseo de pernoctar en las instalaciones pertinentes. En este sentido, el estado de las instalaciones, cuidado y atención en los dos albergues en los que hemos pernoctado ha sido excelente.



Naturaleza y patrimonio

Lo que más nos ha sorprendido y cautivado es su riqueza natural y paisajística, enclavado en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa, donde verdes valles, paseos fluviales, senderos embocados y la escolta de portentosos macizos nos acompañarán durante todo el trayecto. Todo ello sin perder de vista los macizos nevados de la cordillera cantábrica.

Por su parte, el patrimonio artístico y arquitectónico también es de un valor incalculable. Entre sus joyas encontramos la Iglesia prerrománica de Santa María de Lebeña y, por supuesto, el complejo del Monasterio de Santo Toribio de Liébana donde culminaremos nuestro recorrido con el mejor de los finales.

Incluimos este camino en la sección de Camino de Santiago debido a que comparte itinerario con el Camino del Norte y Camino Vadiniense, este último todavía por descrubrir. No era de extrañar que los peregrinos que visitaban Santo Toribio de Liébana continuaran por el Vadiniense hasta Mansilla de las Mulas, ya en el Camino Francés, para llegar a Santiago de Compostela y visitar la tumba del Apóstol.





ETAPAS

Un total de 3 jornadas que abarcan unos 74 kilómetros de recorrido

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