ETAPA 3 · SANTELICES – MATA de HOZ
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ETAPA 3 · SANTELICES – MATA de HOZ

SANTELICES – MATA de HOZ (61 Kms)
Las Merindades de Valdeporres y Valle de Valdebezana nos despiden de esta preciosa comarca burgalesa para dirigirnos al Embalse del Ebro, asombrosa obra de ingeniería no exenta de polémica en su época de creación, pero que hoy nos permite entrar en Cantabria y escudriñar el territorio de Campoo-Los Valles. Romanos y Románico embelesan estos parajes antes de volver a repetir un final de etapa apretado.

 

 
 
 
 
Vistas desde el Albergue de Peregrinos de Santelices
Vistas desde el Albergue de Peregrinos de Santelices
 
Abandonamos Santelices por una pista de tierra y grava que sigue el dibujo de la cordillera rocosa que jalona el Valle del Río Nela, en la Merindad de Valdeporres.
 
 
Saliendo de Santelices
Saliendo de Santelices
 
Es un camino perteneciente a la antigua vía de ferrocarril Santander – Mediterráneo, de hecho el Albergue de Santelices era la estación de Valdeporres, y este puente era el Viaducto (Viaducto de valdeporres) ferroviario que salvaba el Río Nela. Es una obra levantada totalmente en piedra en los años 50 y mide 128 metros de largo por casi 8 de largo.
 
Viaducto de Valdeporres
Viaducto de Valdeporres
 
De los raíles ya no hay rastro, pero sí del balasto, que son todas estas piedras que ayudaban a repartir la carga del tren a su paso por las vías para evitar el hundimiento de la plataforma sobre la que se asentaba la infraestructura. En nuestro caso no parecen ayudarnos mucho.

Cuando el terreno está más despejado de piedras aprovechamos para avanzar pero hay cosas que no tienen mucho sentido. Entendemos la razón de tirar árboles para construir, pero no el que se tenga que cortar el paso de un camino con los desechos.

Muro arbolado
Muro arbolado

Superado este obstáculo, hay que continuar por este otro, un camino no muy cómodo que digamos, aunque es corto y pronto nos introducirá en la exigente subida al Cerro de la Cruces.
 

Camino irregular
Camino irregular
 
Aquí sufriremos pendientes entre el 12 y el 17 por ciento de inclinación, entre roca, tierra piedras y césped. Y claro, lejos de querer terminar reventados a las primeras de cambio hacemos uso del empujin. Aunque nos atrevemos con algunas rampas.
 
Subida al Alto de las Cruces
Subida al Alto de las Cruces
 
 
Por aquí hay ganado, y alguna pieza empezó a perseguirnos aunque se cansó antes que nosotros.
 
Subida al Alto de las Cruces
Subida al Alto de las Cruces
 
Esta subida supone casi 200 metros de desnivel acumulado en poco más de 2 kilómetros.
 
 
El sendero conecta con la BU-526 en la localidad de Argomedo, donde tras el esfuerzo, agradecemos este abrevadero de mediados del siglo XX con simpáticos relieves en su fuente a modo de rostros.

Descendemos ahora conectando con un bonito sendero emboscado que presenta algunas zonas de frondosa vegetación. También nos llevará al caudal del Arroyo de la Gándara, que salvamos por una pasarela metálica.
 

 
A continuación, seguiremos en ligero ascenso por el margen izquierdo del Arroyo hasta la población de Soncillo. Un tramo agraciado con el zigzagueo por una pequeña garganta que dirige nuestras pedaladas.

En Soncillo nos incorporamos a la Nacional 232 que recorreremos algo más de 1 kilómetro y en la que sale a nuestro paso el Humilladero a Jesús Crucificado. A partir del siglo XVI estas pequeñas capillas se colocaban cerca de caminos y encrucijadas para que los peregrinos pudieran realizar ofrendas.
 

Humilladero a Cristo Crucificado
Humilladero a Cristo Crucificado
 
Precisamente, esta capilla se sitúa en la encrucijada donde tomaremos un agradable camino de tierra entre campos de cultivos de cereal, salpicados por innumerables rulos de paja que confirman el fin de la siega.
 
Campiña del Valle de Valdebezana
Campiña del Valle de Valdebezana
 
El municipio de Valle de Valdebezana nos muestra una de sus formidables caras.
Por esta depresión discurren diferentes Arroyos como el de Posadas, entre suaves colinas por las que se adivinan panorámicas hacia la Sierra de Carrales, que pronto alcanzaremos.
 
 
Pero antes debemos dejar atrás varias poblaciones, como Virtus, a la que llegamos por la carretera BU-V-5791.
 
Se dice que esta urbe puede tener orígenes en un antiguo emplazamiento romano ya que en el lugar en el que se construyó el Castillo de los Porras, que aquí observamos, se encontraron restos de esta civilización. El Castillo se levantó en el siglo XIV, aunque se reformó en el siglo XVI y consta de un recinto amurallado del que sobresale un torreón central. Las esquinas de la torre se abren en cuerpos cilíndricos, al igual que las de la muralla, presentando estas últimas barbacanas para su defensa. Por último decir que a la torre le falta su parte superior debido a los lances sufridos en la Guerra Civil Española.
 
Castillo de los Porras
Castillo de los Porras
 
Virtus también goza de buenos ejemplares de casonas típicas de la arquitectura popular castellana.
 
 
Los contemplamos mientras abandonamos la urbe por una pista vecinal en la que una señal pronto nos desviará a una pista de tierra. Aquí hay un corto pero riguroso repecho que termina en un sendero de piedra.
 
 
Descendemos para alcanzar la siguiente localidad, Cilleruelo de Bezana, que atravesaremos sin detenernos.
Después nos incorporamos a la carretera BU-V-6422 directos al Monte Carrales, con su cara norte cubierta por un valioso hayedo.
 
Monte Carrales
Monte Carrales
 
Desde esta posición también podemos apreciar ya al oeste el impresionante Embalse del Ebro, que comparte sus dominios con la Comunidad Cantábrica.
 
Monte Carrales
Monte Carrales
 
Al este las vegas del Arroyo de Cuevas y al fondo Bezana bajo los montes con las cimas de la Coronía y Cerro Raspaneras entre otros.

Un vistazo rápido a lo que hemos ido dejando atrás y proseguimos la marcha.

Sobre el Monte Carrales hay toda una fila de aerogeneradores que finaliza antes de llegar al Pico Nava, que cierra esta cordillera. Muy pronto dejaremos este accidente geográfico a nuestra izquierda, ya que tendremos que rodearlo por su vertiente norte.

Las vistas desde aquí nos dan el empuje necesario para realizar la exigente subida que se nos presenta en estas lindes.
El Pico Nava, con 1026 metros de altitud se aprecia mejor una vez superada esta pendiente.

Quintanilla de San Román nos recibe con su Iglesia de San Esteban cuyo ábside semicircular delata orígenes románicos.
 

Quintanilla de San Román
Quintanilla de San Román
 
Sin embargo, posteriormente se le añadieron reformas como la espadaña, a cuyo campanario se accede por unas escaleras de piedra y el porche de la entrada. Los canecillos de la estructura están carentes de ornamentos.
 
 
Continuamos rodeando el Monte Carrales por la BU-V-6422 para desembocar en la siguiente localidad, Villamediana de San Román.
 
Vistas al Monte Carrales
Vistas al Monte Carrales
 
En un pequeño altozano se alza su Iglesia de Santa María Magdalena, de estructura sobria, quizá levantada o reformada en el siglo XVIII, al menos en una placa se cita el año 1785. El templo se construyó con sillares, aunque la torre los combina con la mampostería.
 
Iglesia de Santa María Magdalena
Iglesia de Santa María Magdalena
 
En la parte trasera de la nave central hay un reloj de sol que parece haber dejado de funcionar.
 
 
Las señales nos meten ahora en un camino de tierra en el que disfrutaremos de un cómodo descenso en el que daremos caza a dos de los peregrinos con los que coincidimos en el Albergue de Santelices. Buen Camino para ellos!

El camino desemboca en la Villa de Herbosa, con un templo dedicado a Santiago Apóstol construido a inicios del siglo XX, una inscripción delata el año 1910, fecha en la que se finalizó su torre.
 

 
También aquí, unos detalles un tanto abstractos nos dan pistas sobre el espíritu peregrino de algunos vecinos.
 
Detalles peregrinos
Detalles peregrinos
 
Reanudamos el descenso buscando la masa de agua del Embalse del Ebro, entre prados compuestos por pastizales, cultivos de cereal y zonas de matorral silvestre. Sorprende encontrarse sola en esta amplia depresión la Ermita de Río Cavado, un edificio sobrio también de construcción más moderna hecho a base de sillares y de una planta rectangular.
 
Campiña del Valle de Valdebezana
Campiña del Valle de Valdebezana
 
Llama la atención un contrafuerte más pronunciado y orientado al suoreste que aunque necesario para sustentar la carga, rompe con la estética de la estructura.
 
Ermita de Río Cavado
Ermita de Río Cavado

Lo que no rompe con la estética, es más engalana aún más el paraje, es esta manada de caballos. Es una delicia verlos en libertad campando a sus anchas, aunque por ello tengan que sufrir a los peregrinos curiosos.
 

Caballos en libertad
Caballos en libertad
Caballos en libertad
Caballos en libertad
 
El camino conecta con la carretera BU-642 que inmediatamente nos sitúa en San Vicente de Villamezán. Su templo que se levanta en una loma está dedicado a San Vicente Mártir; es de factura románica de inicios del siglo XIII, aunque posteriormente ha sufrido reformas y ampliaciones. Su última restauración fue en el 2006 fruto del Plan de Intervención del Románico Norte de la Junta de Castilla y León. Nos llama la atención como el campanario de su espadaña progresa hacia fuera de la fachada en forma de torre.
 
Iglesia de San Vicente Mártir
Iglesia de San Vicente Mártir
 
De nuevo otra iglesia cerrada, pero aprovechamos cualquier oportunidad para ver algo del interior, aunque no tengamos mucho éxito.
Salimos de San Vicente de Villamezán por un cómodo carril de tierra que conectará cientos de metros después a una carretera local que nos llevará al Embalse del Ebro.

El pantano nos recibe en la localidad de Arija, que dispone de embarcadero y playa con los que potencia positivamente el sector turístico para el disfrute de este entorno natural. En este lugar aprovechamos para realizar un tentempié en unos bancos algo salvajes.
 

 
 
Pantano del Ebro
Pantano del Ebro
 
Por aquí discurre la antigua línea ferroviaria La Robla- Bilbao, construida entre finales del siglo XIX y principios del XX y que nos deja grandes obras de ingeniería como este viaducto de 11 ojos que salva las irregularidades del terreno.
 
Viaducto Ferroviario La Robla - Bilbao
Viaducto Ferroviario La Robla – Bilbao
 
El ferrocarril se creó inicialmente para el transportar el carbón extraído de las minas leonesas hasta las industrias siderúrgicas de Vizcaya. Hoy día también es aprovechado por la línea de tren turístico Transcantábrico, cuyos viajeros pueden deleitarse al igual que nosotros de vistas inmejorables desde la vertiente sur del embalse.
 
Viaducto Ferroviario La Robla - Bilbao
Viaducto Ferroviario La Robla – Bilbao
 
Arija dispone de un templo que de entrada destaca por la terminación en pináculos y chapitel de su torre del siglo XVI. Aunque la Iglesia dedicada a la Asunción de Nuestra Señora se reformó en el siglo XIX en estilo clasicista, conserva algunas trazas góticas, como esta puerta de acceso de arco de medio punto.
 
 
Como se observa, la localidad también está concienciada en impulsar el itinerario Xacobeo que por aquí transita.
 
Detalles Xacobeos
Detalles Xacobeos
 
 
Salir de Arija también significa hacerlo de Castilla y León para pasar a Cantabria. Aquí, la carretera CA-730 será la arteria que dirija nuestras pedaladas durante los próximos 16 kilómetros, atravesando diferentes poblaciones como Bimón, en la que se alza la Iglesia de San Julián, barroca, construida en el siglo XX sustituyendo a la antigua que quedó bajo las aguas del embalse. De esta misma se pudo salvar la entrada renacentista que hace de portada.
 
Iglesia de San Julián
Iglesia de San Julián
 
Y es que la construcción del Pantano del Ebro afectó a una antigua vega conocida como La Rasa de Campoo anegando completamente varios pueblos y parcialmente a otros.
 
Paisajes del Pantano del Ebro
Paisajes del Pantano del Ebro
 
En la siguiente localidad, Llano, nos sorprende un tejo que supera en altura a la torre de la Iglesia de Santa Juliana, templo construido en el siglo XVI en estilo renacentista. A poca distancia, cruzando un puente que salva una lengua del pantano, se planta una apacible área de descanso ocupado por la Ermita de la Virgen del Avellanal, cuyo edificio es actual de 1996, que viene a sustituir a al antiguo del siglo XVII-XVIII también echado a perder por las aguas del pantano.
 
Iglesia de Santa Juliana
Iglesia de Santa Juliana
 
 
El embalse del Ebro se creó entre 1921 y 1945 aunque no se inauguró hasta 1952. Su puesta en marcha no estuvo exenta de polémica, sobre todo en cuanto a la hora de realizar las expropiaciones y las compensaciones económicas a los vecinos afectados.
 
Panorámicas del Embalse del Ebro
Panorámicas del Embalse del Ebro
Panorámicas del Embalse del Ebro
Panorámicas del Embalse del Ebro
 
El patrimonio artístico como estamos viendo, también sufrió las consecuencias. En estas líneas, la Iglesia de San Roque, en Las Rozas de Valdearroyo, cuya torre de planta octogonal emerge de la masa de agua. Este cuerpo se adhirió en el siglo XIX al antiguo templo barroco, hoy derruido.
 
 
Tal es la impresión que causa que también se la conoce como la “Catedral de los peces”.
Avanzamos por la infraestructura de este recorrido que también goza de buenos tramos de carril bici y peatonales, ideales para eliminar el riesgo del tráfico. El asfalto recorre los metros que ocupa la presa de contención de agua, que permite amansar el cauce del río en su viaje al Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón.
 
 
Esta presa se ubica a las puertas de la localidad de Arroyo, en la que advertimos una placa homenajeando al ingeniero culpable de llevar a cabo el proyecto del Embalse.
Ni caso, aquí no encontramos nada para almorzar, aunque sí una iglesia, que despista el hambre unos instantes. Este templo se construyó en 1951 con trazas neorrománicas y barrocas.
 
 
Desde Arroyo hasta la siguiente población, Villafría, nos restan 7 kilómetros entre perfiles suaves por la preciosa campiña que se nutre de las aguas del Ebro. A pesar de las controversias generadas por la creación del embalse, los vecinos no tuvieron más remedio que adaptarse con el tiempo al nuevo entorno, aprovechando el recurso hidrográfico para la agricultura, ganadería y el turismo, siendo la rica fauna aviar, un gran reclamo para el último sector.
 
Paisajes del Pantano del Ebro
Paisajes del Pantano del Ebro
 
Es inevitable no pararse a contemplar algunas instantáneas de este paraje, como las que dan a la villa de Horna de Ebro, con la privilegiada localización de su Iglesia de Santa Juliana y Santa Justa, construida en el siglo XVIII.
 
Paisajes del Pantano del Ebro
Paisajes del Pantano del Ebro
 
Y llegamos a Villafría, lugar en el que viraremos el rumbo para despedirnos del pantano. También aquí, viendo que no encontramos bares para almorzar, tiramos de reservas para comer junto a la pequeña Iglesia de Santa Bárbara, construida en 1764.
 
 
Es evidente que estoy tirando de ironía. Salir de Villafría implica este ascenso al 10 % de inclinación, que tras la comida no apetece hacerlo montado en bicicleta.
 
Subiendo a Retortillo
Subiendo a Retortillo
Subiendo a Retortillo
Subiendo a Retortillo
 
Afortunadamente la parte más dura son unos 500 metros que nos recompensa con una bonita pradería de pastizales. Un precioso y estratégico lugar para que los romanos plantaran aquí la ciudad de Julióbriga, fechada entre los años 29 y 19 antes de Cristo y con indicios que la colocan como la urbe romana más importante fundada en Cantabria.
 
Ruinas Romanas de Julióbriga
Ruinas Romanas de Julióbriga
 
El adobe y los muros de mampostería nos descubren el dibujo de las plantas de algunas casas y el foro, y paralelo a este último se dibuja lo que pudo ser un calle porticada, al menos así podemos adivinarlo gracias a los pilares cuadrados que todavía quedan pie.
Julióbriga se extiende hacia la cercana localidad de Retortillo, donde hay un museo a modo de Domus Romana en la que se pueden observar los restos encontrados en las excavaciones.
 
 
Pero Retortillo alberga otra joya, que no es más que la Iglesia románica de Santa María la cual nos recibe por su cabecera, compuesta por un ábside semicircular con tres ventanas y de cuyos contrafuertes parten delgadas columnas que comparten un mismo capitel que alcanza la cornisa.
 
Iglesia de Santa María
Iglesia de Santa María
 
En el muro sur se ubica la entrada, de factura sencilla con tres arquivoltas de medio punto sin ornamentación alguna. En forma de tímpano se incrusta este relieve con ángeles y bestias custodiando una cruz griega y otra latina, anunciando al templo como lugar de culto.
 
Iglesia de Santa María
Iglesia de Santa María
 
Sobre el tímpano, Santa María ocupa el hueco de una hornacina.
 
 
Destaca también su espadaña, a la que se accede por una escalera externa de piedra y desde la que se obtienen buenas panorámicas de los alrededores y de los restos de la ciudad de Julióbriga sobre los que se construyó este templo.
 
Ruinas de Julióbriga desde la Iglesia de Santa María
Ruinas de Julióbriga desde la Iglesia de Santa María (Pulsa para ampliar)
 
Nos despedimos de Retortillo con la mirada atenta a ciertos elementos que por un lado, nos despiertan la curiosidad y por otro lado, nos dan vitalidad.
 
 
Descender por este valle de la comarca de Campoo de Enmedio es toda una delicia. Fauna, flora y un toque de la mano del hombre en forma de terreno parcelario parecen vivir en perfecta sintonía. Un entorno bañado por la confluencia de varios Arroyos, como el de la Dehesa y de la Cuesta.
 
Valle de la comarca de Campoo
Valle de la comarca de Campoo
 
 
En este embaucador ambiente también tendremos que echar mano del esfuerzo físico, ya que pronto habrá que subir al monte que comprende las cimas de La Poza y el Alto de la Mayuela. Esto supondrá superar unas rampas comprendidas entre el 12 y el 17 % de inclinación durante aproximadamente 1 kilómetro. Ganando altura hay impresionantes vistas al valle que acabamos de atravesar.
 
Valle de la comarca de Campoo
Valle de la comarca de Campoo
 
 
El trazado nos lleva por un pinar hasta que las indicaciones nos incorporan a un cortafuegos también exigente. Tendremos que abordarlo durante 300 metros hasta el Collado de Peña Cutral, al que accedemos por esta verja.
 
Por el Collado de Peña Cutral
Por el Collado de Peña Cutral
 
Aquí hay que seguir por el Camino de Santa Marina unos metros y estar atento a las señales porque puede haber despistes. Pasamos muy cerca de la cima de La Poza, en la que se han hallado restos de asentamientos militares romanos, probablemente de la época de las guerras cántabras en el siglo I antes de Cristo. Sin duda es este un lugar estratégico en el que dominar visualmente el territorio.
 
 
Rodeamos ahora el Alto de la Mayuela para realizar un descenso en el que tampoco debemos confiarnos en cuanto la pendiente pronuncia su inclinación. Este trayecto nos llevará al siguiente hito del camino, San Pedro de Cervatos, que ya divisamos en la lejanía.

El descenso finaliza en un paso inferior para salvar una línea de ferrocarril. Después conectaremos con la Nacional 611 rumbo a la localidad.
Aquí se ubica el Monumento Nacional de la Colegiata de San Pedro de Cervatos, un edificio románico construido entre los siglos XII y XIII. Quizá la torre con ciertos arcos apuntados corresponda a las últimas fases de su construcción, más cercana al estilo gótico.
 

 
Su ábside semicircular está dividido en dos cuerpos por una imposta ajedrezada que sigue el dibujo creado por el arco de medio punto de las ventanas y de los salientes de los contrafuertes.

Gran protagonista del exterior de este templo es la iconografía erótica que podemos contemplar en numerosos canecillos y capiteles de columnas. Esta temática simbolizaba el pecado de la lujuria, que debía de quedar fuera ya que en el interior del templo uno iba a purificarse El estado de conservación es magnífico y prácticamente todavía permanecen la gran mayoría. Si tenéis tiempo, no dudéis en recrearos en estas piezas que pueden despertaros una mezcla entre asombro y simpatía.
 

 
La portada de arco de medio punto la componen 7 arquivoltas. Tiene una especie de pequeño tejado sostenido por canecillos y su tímpano y dintel es un espectáculo ornamental por esos motivos vegetales entrelazados y un espacio ocupado por leones.
Del interior se aprecia una reforma gótica en la bóveda, ya que es de estilo ojival pero se conserva perfectamente del románico el arco triunfal y el ábside, este último recorrido por tres líneas de imposta ajedrezadas.
 
 
Su parte inferior está compuesta por una galería de 10 arcos de medio punto con capiteles ornamentados con diferentes motivos: vegetales, animales, geometrías entrelezadas.
 
Colegiata de San Pedro de Cervatos
Colegiata de San Pedro de Cervatos
 
Hay otros capiteles en la iglesia ricos en decoración que representan distintas escenas.
También hay una capilla de traza gótica a la que no dedicaremos mucho tiempo. Al igual que la etapa anterior, las circunstancias provocan un final de etapa apretado.

El caso es que todavía tenemos que superar el Alto el Bardal en las últimas estribaciones de la Sierra de Hijar, y puerta de entrada al Valle de Valdeolea. Aparte de este exigente repecho, hay otros factores que añaden más incertidumbre a la hora de finalizar la etapa. Por un lado la meteorología, que empieza a estar dudosa y por otro, el alojamiento: el alojamiento de Olea, nuestro destino inicial, está completo, pero el dueño se toma las molestias de lograrnos estancia varios kilómetros más adelante gracias a la inestimable ayuda de los vecinos del lugar.
 

 
Así que acabamos en Mata de Hoz, en un caserón blasonado con magníficas vistas a esta iglesia románica. ¿Se puede pedir más? Hoy sí, descansar por favor. Hasta la próxima.
 
 

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